Ni aún con la derrota consumada el público dejó de alentar

Del principio al final el público brindó su aliento al equipo y protagonizó un show inolvidable.

26 Feb 2020

La de anoche fue una fiesta de Atlético del principio al final. Ni aún con la derrota consumada el público dejó de alentar. Y despidió a sus jugadores con aplausos.

En los alrededores del estadio la previa se vivió con intensidad. Los vendedores de pilotos voceaban sus productos, pero ni el mal tiempo logró bajar los ánimos de los hinchas, que rebasaron la cancha. Poco más de 30 minutos faltaban cuando ya no cabía un alfiler.

Los ojos del continente estuvieron puestos en 25 de Mayo y Chile anoche. Los hinchas de Boca “espiaron” a su futuro rival, como también lo hicieron los de Libertad de Paraguay y Caracas FC de Venezuela.

Por las estrictas medidas de seguridad que rigen en torneos internacionales organizados por Conmebol, no hubo banderas gigantes ni bengalas de luces. Sí infiltraron alguna que otra bengala de humo, con las que la noche tucumana se tiñó de azul y blanco. Casi como si fuera un elemento más de la fiesta, incluso el cotillón, la lluvia participó activamente de la fiesta, pero cedió ni bien los equipos se arrimaron al campo de juego.

“No importan las condiciones que impone la Conmebol, la fiesta en el Monumental siempre está asegurada”, dijo en la previa Rubén García, mientras hacía la fila para ingresar a la tribuna de calle Chile. Y así fue. Cuando el equipo salió a la cancha, el estadio literalmente explotó.

Miles de celulares iluminaron la noche, que en ese momento cambió el agua de la lluvia por los papelitos que acompañaron las gargantas de los fieles “decanos”.

Pasado el momento de la euforia y adrenalina, llegó el de los nervios y la tensión. El aliento no cesó durante los 90 minutos. La hinchada se hizo sentir y empujó al equipo en el segundo tiempo, cuando las piernas de los futbolistas no respondían y los colombianos amenazaban con liquidar la serie antes del final.

Luego llegó el momento de los penales. “¡Otra vez sufrir así!”, exclamó un hincha y otro retrucó, “si no se sufre, no es Atlético”. Concluidos los penales, nadie se fue. El “viejo glorioso decano” retumbó bien fuerte en el “José Fierro” para despedir a un equipo que dejó todo en la cancha, como los hinchas en las tribunas.

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