En El Corte, la tormenta del viernes a la noche se encargó de dejar a los habitantes prácticamente aislados, durante algunas horas, ya que se llevó parte del terraplén que se había compactado en el lecho del río Muerto, y que desde hace casi seis meses es usado como camino alternativo debido a que el viejo puente fue demolido y se está construyendo un reemplazo.
Ante esto, los vecinos no tuvieron más opción que ir hasta San Javier y luego Villa Nougués, para conectarse con Yerba Buena y viceversa. Pasado el mediodía, el director de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Ricardo Abad, confirmó que el tráfico estaba siendo habilitado, con precaución y por períodos cortos. “En las próximas horas quedará operativo”, indicó.
Entre el martes y el jueves últimos, la DPV había concretado el montaje de las vigas del nuevo puente, lo cual se hizo con una grúa. En esa ocasión, las autoridades del organismo habían adelantado que era probable que el camino alternativo fuera arrastrado ante una tormenta de intensidad. Por eso, tratan de llegar a fines de diciembre con la obra más o menos transitable.
En otras ciudades
Las intensas lluvias causaron inundaciones, anegamientos de calles y caída de árboles. Hasta los autos “flotaron” en diferentes puntos de la provincia. De hecho, cayeron entre 50 y 80 milímetros de agua en barrios de San Miguel de Tucumán, Banda Río Salí, Concepción, Aguilares, Alderetes, Tafí Viejo Santa Ana, Río Seco, León Rougés, Villa Quinteros, Las Talitas, Monteros, Arcadia y Famaillá.
Según un relevamiento que realizó Defensa Civil, en la escuela 89 de Rumi Punco (Departamento La Cocha) fueron alojadas 12 personas (en la madrugada de ayer), a las que se les inundó sus casas. Mientras que en Villa Quinteros 15 las personas fueron derivadas a un establecimiento escolar de la zona hasta que escurriera el agua que también ingresó a sus viviendas. En el barrio San Roque de Arcadia (en el sur provincial) fueron 60 las familias afectadas, pero no quisieron abandonar sus hogares.
En la Capital el escurrimiento del agua fue lento y hasta llegó a cubrir unos 60 centímetros de altura en algunas arterias. Y el canal Sur otra vez se dañó: un brazo de contención del muro se desmoronó sobre la avenida Alfredo Guzmán. Los vecinos -preocupados y con miedo- piden soluciones definitivas.







