Venecia volvió a quedar ayer inundada por niveles excepcionalmente altos de agua. Esto ocurrió pocos después de que la ciudad italiana situada en una laguna sufriera su mayor inundación en 50 años. La céntrica Plaza de San Marcos quedó sumergida bajo el “acqua alta” y fue cerrada a los turistas, mientras que decenas de tiendas y hoteles fueron afectados por la situación
Las autoridades dijeron que el agua alcanzó los 154 centímetros, algo por debajo de lo esperado y mucho menos que los 187 centímetros del martes, el segundo nivel más alto registrado en Venecia. Sin embargo, fue suficiente para que el 70% de la ciudad quedara bajo el agua, poniendo a prueba los nervios de los ciudadanos, que deberán enfrentarse ahora a otra operación de limpieza a gran escala. El Gobierno italiano declaró el jueves el estado de emergencia para la ciudad de Venecia y asignó 20 millones de euros iniciales para hacer frente a los daños inmediatos. El alcalde, Luigi Brugnaro, culpó al cambio climático por esta situación. (Reuters)







