Patrimonio: del latín patrimonium, "bienes heredados de los padres". Joan Corominas, Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana.
Un viejo chiste de la política tucumana refiere a un candidato en campaña electoral que, en una larga jornada de actos proselitistas, llega a un pueblito cuyo nombre ni conoce. Sin mayor demora, se trepa a la tribuna e improvisa una serie de promesas (en el subtrópico, las comunidades están estandarizadas en sus carencias). El dirigente promete pavimento, cloacas, hospitales y escuelas y cosecha un aplauso tras otro. Hasta que propone construir un puente nuevo. "Acá no tenemos río, doctor", le advierte un militante. "Entonces -contesta el candidato-, también construiremos un río".
Las contradictorias medidas tomadas respecto del patrimonio tucumano en lo que va de 2004 parecen la reedición, en la realidad, de esa humorada.Los poderes políticos, de manera loable, se comprometieron a trabajar en los preparativos para la celebración del Bicentenario de la Independencia, que se cumplirá el 9 de Julio de 2016. En concreto, se lanzan a cazar créditos y subsidios internacionales, así como partidas presupuestarias especiales de la Nación, para invertirlos en infraestructura turística y en obra pública.
Pero, contradictoriamente, antes se dictó una ley que modifica el programa "Activo por Activo" y que permite vender inmuebles que forman parte del patrimonio cultural de los tucumanos, para conformar un fondo que financie obras públicas y otro de "anticrisis", a modo de paraguas financiero.
Estos caminos son ineludiblemente opuestos. Proyectar el hipotético éxito de ambas propuestas lo prueba. Cuando, dentro de 12 años, se conmemore el papel de Tucumán en la gesta independentista, gracias a la primera iniciativa, se podría mostrar una provincia modernizada. Pero quedarían diezmados vestigios de esa identidad que se quiere festejar, por efecto del "Activo por Activo". San Miguel de Tucumán, para entonces, seguiría siendo "ciudad histórica" por título urbano nobiliario, pero no porque su fisonomía pudiera dar testimonio de ello.
Desde mayo hay serios movimientos de resistencia contra este "Sistema Alternativo de Pago de Infraestructura Pública", que cristalizaron una "Coordinadora de Patrimonio Cultural", en la que profesionales y ciudadanos advirtieron que no permitirían la enajenación del legado de los padres de esta tierra, donde se dio a luz a la patria. No se quedaron de brazos cruzados. Cuando expire la feria judicial y los Tribunales reanuden su actividad, la Junta de Estudios Históricos de Tucumán interpondría un recurso de amparo para evitar que se aplique la norma.
"Los valores históricos, arquitectónicos, arqueológicos, artísticos y documentales constituyen parte del patrimonio cultural de la provincia y están bajo su protección, sean del dominio público o privado", señala nada menos que la Constitución de Tucumán, en el inciso tres de su artículo 124. Y agrega que "la Provincia podrá disponer las expropiaciones para preservar tal patrimonio y prohibir su extrañamiento". En pocas palabras, todo lo contrario al espíritu del Activo por Activo.
Los orígenes mismos de la ampliación de esta ley no fueron felices. "El Gobierno nos había girado el proyecto para crear su propio multimedios, reclamaba una nueva ley para habilitar la reforma de la Constitución y pedía el Activo por Activo. Hicimos que desistiera del primero y frenamos el segundo. Si, encima, le volteábamos el tercero, directamente quebrábamos lanzas sin haber cumplido un año de gestión", justifica una de las más encumbradas fuentes del Poder Legislativo. En los tironeos del poder, quedó tironeado el pueblo y su herencia histórica.
Si no hay respuesta judicial favorable, las promesas políticas de 2016 van a ser previsibles. Para entonces habrá sobrada infraestructura turística para albergar a los visitantes que quieran conocer la Cuna de la Independencia. Así que habrá que prometer las obras en las cuales pueda encontrarse algo que recuerde a esa histórica ciudad.







