
TEL AVIV, Israel.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, no ganó las elecciones generales como esperaba, pero la mayoría de los sondeos de boca de urna pronosticaron que, entre su partido y sus aliados de derecha alcanzarán la mayoría necesaria en el parlamento para formar gobierno y garantizar su quinto mandato consecutivo.
Sin resultados oficiales y con el escrutinio aún en ciernes, tanto Netanyahu como su principal rival de esta elección, el ex comandante del Ejército israelí, Benny Gantz, se apuraron a festejar y anunciar la victoria anoche.
“El bloque de derecha liderado por Likud obtuvo una clara victoria. Agradezco a los ciudadanos de Israel por confiar en mí. Comenzaré a formar un gobierno de derecha con nuestros socios naturales esta noche”, escribió el primer ministro en su cuenta de Twitter, mientras en su bunker electoral reinaba un clima de cautela.
Gantz, por su parte, apareció al frente de sus seguidores en su bunker electoral, donde primaba un humor mucho más festivo, y gritó: “Ganamos, el pueblo de Israel habló”, informaron los medios Haaretz y The Jerusalem Post.
Poco después, al cierre de la jornada electoral y frente a sus seguidores, reiteró: “En las elecciones hay ganadores y perdedores y nosotros somos los ganadores”.
Adelantó que en los próximos días hará lo necesario para formar gobierno, lo que implicará intentar atraer a alguna de las fuerzas ultranacionalistas y religiosas que conforman el llamado bloque de derecha que lidera Netanyahu.
De los tres sondeos que realizó y publicó la televisión local, dos le dan al premier y a sus aliados ultranacionalistas y ortodoxos una mayoría absoluta del Knesset (parlamento) de entre 64 y 67 bancas, arruba de los 61 diputados que necesita para formar gobierno. Según esos dos sondeos, Netanyahu empató con Gantz o perdió la primera minoría por una banca.
Gantz, en cambio, se basó en la tercera encuesta de boca de urna que le dio una ventaja de 37 bancas contra 33 de Netanyahu y dejó al premier a un diputado de obtener la mayoría parlamentaria necesaria para continuar en el poder.
La incertidumbre se disipará en los próximos días, cuando los resultados finales oficiales definan estas reñidas elecciones. (Télam)







