Día Mundial de la Salud: los desafíos que es necesario enfrentar

Día Mundial de la Salud: los desafíos que es necesario enfrentar

07 Abril 2019

Desde 1959 el 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud. Insituir una fecha a tal fin lo había decidido la Organización Mundial de la Salud casi al momento de nacer, en 1948, luego de plantearse su objetivo: “alcanzar para todos los pueblos el máximo grado de salud, definida en su Constitución como un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades”. Esa definición se ha ido modificando, pero el objetivo no ha cambiado. Claro que tampoco se alcanzó, ni de lejos. Por eso, para este 7 de abril en la región de las Américas el lema es “Salud universal: para todos y todas, en todas partes”. La pregunta es: ¿qué hace falta tener en cuenta para acercarnos un poco más al objetivo, que -sabemos- es un ideal?

Problemas modelo 2019

A poco de empezar el año la OMS describió los desafíos prioritarios en materia de salud que demandarían atención de la OMS y de sus socios, y destacó que atenderlos requiere abordar las amenazas a la salud desde una variedad de ángulos.

Se sabe, por ejemplo, que la próxima pandemia de gripe no está lejos (pero no se sabe cuándo llegará); también que la falta de vacunación está causando la reaparición de enfermedades que en muchos países habían podido ser controladas, como el sarampión; y que el abuso de antibióticos no deja en riesgo de morir de infecciones triviales, entre otros problemas. Los siguientes son algunos de los desafíos que enfrenta el planeta para poder cumplir con el lema. Reiterémoslo, cual mantra, hasta que se haga carne. “Salud universal: para todos y todas, en todas partes”. Y pensemos qué puede hacer cada uno para garantizar este derecho de todos y todas.

> Nueva pandemia de gripe / No se sabe cuándo, pero sí que llegará
Tampoco puede asegurarse qué tan grave será, pero sí que las defensas serán tan efectivas como el más débil de los eslabones de los sistemas de emergencia y respuesta de los países. La OMS (153 instituciones en 114 países) supervisa la circulación de virus para detectar posibles cepas pandémicas, y cada año recomienda qué cepas deben incluirse en la vacuna que proteger de la gripe estacional. Por si una nueva cepa desarrolla potencial de pandemia, la OMS estableció una asociación con todos los actores principales para garantizar un acceso efectivo y equitativo a los diagnósticos, vacunas y antivirales (tratamientos), especialmente en los países en desarrollo.

> Movimiento antivacunas / Se pone en riesgo la salud mundial
La renuencia o directamente el rechazo a inmunizarse amenaza con revertir el progreso alcanzado: hoy las vacunas previenen de 2 a 3 millones de muertes por año y podrían evitarse 1,5 millón más si se mejorara la cobertura. Pero, en cambio, se ha retrocedido: sólo el sarampión aumentó un 30% en estos últimos años, y algunos países que estaban cerca de eliminarlo han vivido un resurgimiento. Una de las vacunas que genera más resistencia inmuniza contra el VPH, causante del cáncer de cuello de útero. Las vacunas pueden ser, además, una de las maneras de luchar contra otro gran problema: la resistencia de las bacterias a las antibióticos nos está dejando sin tratamiento para muchas infecciones.

> Enfermedades no trasmisibles / Concientizar y controlar factores de riesgo
La diabetes, el cáncer y las cardiopatías, entre otras enfermedades no transmisibles, son colectivamente responsables de más del 70% de las muertes en el mundo, es decir, de la de 41 millones de personas por año; esto incluye 15 millones de personas que mueren prematuramente (entre los 30 y 69 años). Más del 85% de estas muertes prematuras se producen en países de ingresos bajos y medios. El aumento de esas enfermedades se debe básicamente a factores de riesgo que podemos controlar: consumo de tabaco, inactividad física, consumo nocivo de alcohol y dietas poco saludables. Por ejemplo, la obesidad infantil y adolescente se ha multiplicado por 10 en los últimos 40 años.

> Crisis de los antibióticos / Las bacterias se están volviendo resistentes
Antibióticos, antivíricos y antipalúdicos son (junto con la potabilización del agua) uno de los mayores éxitos de la medicina moderna. Pero su eficacia está cayendo: la capacidad de los microorganismos para resistirse a los medicamentos amenaza con devolvernos a cuando no podíamos tratar infecciones hasta hace poco tiempo sencillas de atacar, como neumonía,  tuberculosis y gonorrea. Un ejemplo: en 2017, 60.0000 casos de tuberculosis fueron resistentes a al medicamento de primera línea más eficaz y el 82% era multirresistente (a muchos tipos de antibiótico). No poder prevenir infecciones pone en peligro cirugías y algunos procedimientos como quimioterapia.

> Infección con VIH / Se sabe cómo prevenir, pero sigue creciendo
Los progresos en la lucha contra el VIH son enormes. Sin embargo, cada año casi un millón de personas mueren a causa del VIH/sida. Desde el comienzo de la epidemia, más de 70 millones de personas han contraído la infección y unos 35 millones han muerto. Hoy cerca de 37 millones de personas en el mundo viven con VIH, y un 30 % de ellas lo ignora. Cada vez se ve más afectado por el VIH el grupo de adolescentes y las mujeres jóvenes (de 15 a 24 años), y es difícil llegar a trabajadores sexuales, personas en prisión, hombres que tienen sexo con hombres o personas transgénero, que a menudo quedan excluidos de los servicios de salud. Que cada uno conozca su estado serológico es clave, para, de ser necesario, acceder de inmediato al tratamiento, que en nuestro país es gratuito.

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