20 Junio 2004 Seguir en 
Bruselas.- Tras el histórico acuerdo logrado para dotar a Europa de una Constitución, los líderes de los 25 países deberán convencer a sus parlamentos nacionales y a los ciudadanos de ratificar el Tratado.
La tarea no parece fácil en una Europa que registró las tasas más bajas de participación en su historia en las últimas elecciones al Parlamento europeo. Antes de que pueda entrar en vigor, la Constitución debe ser ratificada por los 25 Estados miembro, y algunos países, entre ellos Gran Bretaña y Dinamarca, han anunciado que la someterán a referéndum.
Según el texto de la Constitución, si dos años después de su firma, prevista para dentro de tres meses, 4/5 de los países miembro la hubiera ratificado y uno o varios tuvieran problemas, el Consejo Europeo tomará conocimiento de la cuestión. De producirse esa situación causaría una grave crisis en la Unión Europea, que podría desembocar en la salida de los países reticentes de la UE.
El Vaticano, en tanto, dijo ayer sentirse decepcionado porque la Unión Europea no incluyó una referencia a las raíces cristianas de la región en su histórica Constitución. "La Santa Sede no puede evitar expresar su desagrado con la oposición de algunos gobiernos al reconocimiento explícito de las raíces cristianas de Europa", dijo el portavoz de El Vaticano Joaquín Navarro Valls. (Reuter-Especial)
La tarea no parece fácil en una Europa que registró las tasas más bajas de participación en su historia en las últimas elecciones al Parlamento europeo. Antes de que pueda entrar en vigor, la Constitución debe ser ratificada por los 25 Estados miembro, y algunos países, entre ellos Gran Bretaña y Dinamarca, han anunciado que la someterán a referéndum.
Según el texto de la Constitución, si dos años después de su firma, prevista para dentro de tres meses, 4/5 de los países miembro la hubiera ratificado y uno o varios tuvieran problemas, el Consejo Europeo tomará conocimiento de la cuestión. De producirse esa situación causaría una grave crisis en la Unión Europea, que podría desembocar en la salida de los países reticentes de la UE.
El Vaticano, en tanto, dijo ayer sentirse decepcionado porque la Unión Europea no incluyó una referencia a las raíces cristianas de la región en su histórica Constitución. "La Santa Sede no puede evitar expresar su desagrado con la oposición de algunos gobiernos al reconocimiento explícito de las raíces cristianas de Europa", dijo el portavoz de El Vaticano Joaquín Navarro Valls. (Reuter-Especial)
Lo más popular
Ranking notas premium







