Furia aymara en el altiplano andino

En tres meses, campesinos de esta etnia de Bolivia y Perú mataron a dos alcaldes corruptos.

17 Junio 2004
LA PAZ.- La explosiva tensión social acumulada en el altiplano andino quedó patente con el linchamiento del alcalde de la localidad boliviana de Ayo Ayo, consumado el martes por aymaras, dos meses después de que aymaras peruanos mataron a golpes al jefe comunal de la localidad de Ilave, en el departamento de Puno. Los pobladores de Ilave no se dieron por satisfechos con la muerte del funcionario, al que acusaban de ladrón, y radicalizaron con un paro por tiempo indeterminado sus reclamos, que van desde la renuncia de las autoridades regionales hasta la del presidente Alejandro Toledo por no haber actuado a tiempo para evitar males mayores.
En Ayo Ayo, 90 kilómetros al sur de La Paz, una turba de campesinos aymaras quemó vivo al alcalde Benjamín Altamirano y ató el cuerpo calcinado, boca abajo, a un poste de la plaza del pueblo, donde fue encontrado por la policía. Los vecinos de Ayo Ayo, población de 7.000 habitantes, llevaban meses amenazando al alcalde, al que acusaban de malversación y desvío de fondos del municipio, y al que exigían su dimisión. El pasado lunes, Altamirano fue secuestrado en La Paz y llevado a la localidad, donde fue ajusticiado.
Curiosamente, uno de los líderes campesinos más radicalizados de Bolivia, Felipe Quispe, que justificó el linchamiento en Ilave, dijo ahora: "la justicia comunitaria castiga con ?itapallo? (una planta urticante) o de otra forma, pero no mata", dijo. El izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), principal fuerza parlamentaria de Bolivia, también opinó que la sanción a la corrupción no debe llegar a esos extremos. (Télam-Reuter-EFE)

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