16 Junio 2004 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente estadounidense George W. Bush rehusó precisar una fecha para la entrega de Saddam Hussein al gobierno provisional iraquí, que asumirá a fin de mes, e insistió en que sólo se hará cuando se garantice una seguridad adecuada. El primer ministro iraquí designado Iyad Allawi había asegurado el lunes que EE.UU. entregaría al prisionero en dos semanas, pero Bush sostuvo que el traspaso se realizará cuando se considere adecuado y se den todas las garantías. En tono conciliador, pero contundente, para evitar dar la impresión de que existe un desacuerdo con Bagdad, Bush no confirmó ni descartó que el traslado pueda hacerse en los próximos días.Uno de los principales asuntos que las autoridades estadounidenses discuten con las de Irak es, precisamente, el momento adecuado para el traslado de Saddam. Bush dijo que quiere estar seguro de que el ex dictador continuará en la cárcel cuando se haga la transferencia de soberanía al nuevo Ejecutivo iraquí. "Quiero estar seguro de que no volverá al poder", agregó.
Habría sido torturado
Hussein fue capturado en diciembre de 2003 cerca de Tikrit, su ciudad natal. Desde entonces se halla bajo custodia estadounidense en un lugar desconocido. El jefe de su equipo de abogados defensores, Mohamed Rashdan, denunció ayer, en base a un informe confidencial de la Cruz Roja, que el ex presidente iraquí ha sufrido torturas físicas y morales durante su cautiverio. Washington se comprometió a entregarlo, junto con otros ex funcionarios del régimen, para que fueran juzgados en Irak una vez que el gobierno "soberano" crease un tribunal especial capaz de llevar a cabo un proceso justo después del 30 de junio. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indicó que Hussein debería ser liberado o inculpado por la coalición antes de la transferencia de soberanía del 30 de junio, que marca oficialmente el fin de la ocupación. Un vocero del CICR precisó que retener prisioneros de guerra, reclusos civiles y detenidos preventivos tras el 30 de junio violaría el derecho internacional humanitario si sobre estas personas no pesara ninguna inculpación penal. En otras palabras, EE.UU. debe presentar cargos contra Saddam o dejarlo en libertad, una vez que formalmente dejen de ser los administradores civiles del país árabe.
Por otra parte, la ex responsable de la cárcel bagdadí de Abu Ghraib, la generala de brigada Janis Karpinski señaló de forma indirecta al hasta ayer comandante de las tropas estadounidenses en Irak, Ricardo Sánchez, como responsable del maltrato que sufrieron allí prisioneros iraquíes. Karpinski aseguró que fue el chivo expiatorio de las torturas, pese a que nunca supo nada de los abusos. "Habría que preguntarle a Sánchez qué es lo que él sabía al respecto", dijo. Según la mujer, el general de división Geoffrey Miller, ex responsable del campo de Guantánamo, le dijo acerca de los prisioneros: "son como perros, y si dejas que crean que son más que un perro, entonces perderás el control sobre ellos". Sánchez será reemplazado el próximo 30 por el general George Casey, actual subjefe del Estado Mayor del Ejército y con grado superior al del desplazado comandante de las fuerzas de EE.UU. en Irak. (EFE-Reuter)
Habría sido torturado
Hussein fue capturado en diciembre de 2003 cerca de Tikrit, su ciudad natal. Desde entonces se halla bajo custodia estadounidense en un lugar desconocido. El jefe de su equipo de abogados defensores, Mohamed Rashdan, denunció ayer, en base a un informe confidencial de la Cruz Roja, que el ex presidente iraquí ha sufrido torturas físicas y morales durante su cautiverio. Washington se comprometió a entregarlo, junto con otros ex funcionarios del régimen, para que fueran juzgados en Irak una vez que el gobierno "soberano" crease un tribunal especial capaz de llevar a cabo un proceso justo después del 30 de junio. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indicó que Hussein debería ser liberado o inculpado por la coalición antes de la transferencia de soberanía del 30 de junio, que marca oficialmente el fin de la ocupación. Un vocero del CICR precisó que retener prisioneros de guerra, reclusos civiles y detenidos preventivos tras el 30 de junio violaría el derecho internacional humanitario si sobre estas personas no pesara ninguna inculpación penal. En otras palabras, EE.UU. debe presentar cargos contra Saddam o dejarlo en libertad, una vez que formalmente dejen de ser los administradores civiles del país árabe.
Por otra parte, la ex responsable de la cárcel bagdadí de Abu Ghraib, la generala de brigada Janis Karpinski señaló de forma indirecta al hasta ayer comandante de las tropas estadounidenses en Irak, Ricardo Sánchez, como responsable del maltrato que sufrieron allí prisioneros iraquíes. Karpinski aseguró que fue el chivo expiatorio de las torturas, pese a que nunca supo nada de los abusos. "Habría que preguntarle a Sánchez qué es lo que él sabía al respecto", dijo. Según la mujer, el general de división Geoffrey Miller, ex responsable del campo de Guantánamo, le dijo acerca de los prisioneros: "son como perros, y si dejas que crean que son más que un perro, entonces perderás el control sobre ellos". Sánchez será reemplazado el próximo 30 por el general George Casey, actual subjefe del Estado Mayor del Ejército y con grado superior al del desplazado comandante de las fuerzas de EE.UU. en Irak. (EFE-Reuter)
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