“Ojalá me hubieran echado del Conicet ...”

La antropóloga, Visitante Ilustre de la UNT, aclaró la polémica nacional en torno a su participación en el Consejo Nacional de Ciencia y Técnica

25 Jun 2018
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DE VISITA. La antropóloga Hebe Vessuri (derecha) junto a Clotilde Yapur, del Doctorado de Humanidades.

Es lo primero que quiere aclarar en este regreso con gloria (y solo con gloria) a Tucumán. “Ojalá me hubieran echado del Conicet porque eso hubiera significado que era miembro de la carrera de investigador, pero nunca lo fui. Porque nunca trabajé en la Argentina desde que me fui de Tucumán. Estuve contratada en el Conicet y se terminó el contrato”, clarifica la antropóloga Hebe Vessuri, declarada Visitante Ilustre por la UNT la semana pasada.

Vessuri estuvo en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT disertando en el doctorado de Humanidades que dirige María Celia Bravo con la vicedirección de Clotilde Yapur. De paso, aprovechó para darse un baño de cariño de la gente que no la olvida. Hebe vivió cuatro años en Tucumán y trabajó en el Centro de Investigación Social y en el Departamento Socioeconómico de la Facultad de Agronomía y Zootecnia hasta 1976 cuando debió partir al exilio con un bebé de nueve meses, para acompañar a su marido, también antropólogo, que trabajaba en el INTA.

El año pasado Vessuri se convirtió en la primera científica latinoamericana en recibir el Premio John Bernal.

- ¿Cómo recibe este premio de la Universidad de Tucumán?

- Sorprendida pero contenta porque quiere decir que no se aró en el mar, algo queda (sonríe). Sin embargo, es una pena no poder haber hecho en mi país lo que hice en otros lugares.

- ¿Cómo encontró a Argentina?

-Con profundas heridas. No sé porque están siempre peleados. Es un país hermoso con muchos jóvenes con ganas de trabajar. Pero estamos enfermos de política. Siempre tratando de mostrar que el otro hizo mal las cosas. La grieta está en todos lados. Yo no soy futbolera pero esto (el resultado de Argentina en el Mundial) es un símbolo de que las cosas se han venido haciendo mal.

- ¿Cómo ve la política científica en el país?

- Como el país. Todo pasa por modelos. No se pueden cambiar las políticas públicas cada vez que cambia el gobierno. Porque los programas de formación de recursos humanos e investigación son a largo plazo. En carreras de investigación no puedes apretar el freno de mano porque todo el mundo choca.

- ¿La desvincularon de Conicet?

- ¡Ojalá me hubieran echado! Yo solo tuve un contrato como monotributista equivalente a investigador principal del Conicet. Fue por un año con opción a dos. Se renovó y se terminó. Tengo 76 años y entiendo que hay que darle cabida a los jóvenes, no tenían porqué cargar conmigo ad infinitum. Lo que ocurrió fue que algunos investigadores superiores y principales del Conicet querían ayudarme. Soy investigadora y toda mi vida estuve fuera del país y también me jubilé en otro país. Ocurre que ese país es Venezuela, que está muy mal. Mi jubilación es de menos de un dólar por mes. Estos investigadores quería que el Conicet o cualquier institución pudiera ayudarme. La cuestión es que el pedido se viralizó, se fue sumando gente y se convirtió en bandera de lucha de chicos que quedaron fuera de la carrera de investigador de Conicet por falta de presupuesto. Entonces yo quedé como el símbolo del recorte. Pero eso no es así, yo no tengo queja del gobierno, al contrario estoy agradecida.

- ¿De qué vive usted?

- (Ríe) De la caza y la pesca (bromea). Hace cuatro años que no recibo sueldo. Vivo como artista de circo pobre ambulante, dando cursos como este de Tucumán, que al ser de postgrado los alumnos pagan. Vivo en Buenos Aires en una casa que era de mi madre y circulo por las universidades del país dando charlas.

- ¿Nunca pidió indemnización por ser exiliada?

- Nunca, porque tenía mi jubilación. Ahora voy a tramitar una jubilación mínima en Argentina.

- ¿Qué piensa del sistema de investigación en el país?

- Es un sistema que ha sido desmantelado, desconfigurado. Antes la investigación se hacía en las universidades. Hace unos 40 años se sacó la ciencia y la técnica del sistema universitario y se pasó toda la plata al Conicet. Así se creó un sistema interesante porque las ciencias se nacionalizaron, pero se dejó desasistidas de investigación a las universidades, que quedaron solo como lugares para hacer docencia. Me parece una barbaridad.

- ¿Significa que investigación y docencia van por separado?

- Sí. Por un lado se crea la cultura meritocrática del Conicet, con investigadores de excelencia, pero que no pueden hacer docencia salvo en dosis mínimas. Y por el otro, los docentes de la universidad quieren hacer investigación y ven a los del Conicet como privilegiados. Esto es malsano. Se podría solucionar con institutos de doble dependencia universidad- Conicet y con más recursos. Otros países como Brasil tiene múltiples ventanillas de oportunidad. Si no consigues plata para tu proyecto vas a otras agencias públicas que financian investigación científica técnica. Pero acá solo tenemos a San Conicet. Si San Conicet decide que no te da plata pues te fregaste. No hay alternativas.

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