Semana de la Ingeniería | “La cibernética es el arma de esta tercera guerra mundial ’’ asegura Juan Pablo Hecht

El ingeniero advierte que hay que preservar la información que circula por la red, sea del ámbito público o del privado.

06 Jun 2018
1

EN LA UTN. El ingeniero Juan Pedro Hecht durante la conferencia que brindó ayer en la Tecnológica. Universidad Tecnológica Nacional

Estamos inmersos en la tercera guerra mundial, afirma el ingeniero Juan Pedro Hecht, cuando se le pregunta cuánto de ficción hay en la percepción generalizada de que estamos expuestos a un Gran Hermano cibernético. Una guerra que no está declarada, opina, pero que sí se está librando en el ciberespacio. “Continuamente, todos los países, en mayor o menor grado, hacen algún tipo de actividad ofensiva o defensiva hacia intereses vecinos”, afirma el experto, que ayer disertó en Tucumán invitado por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en el marco de las actividades de la Semana de la Ingeniería, que se extenderán hasta el viernes.

Pero, advierte Hecht, no solo la seguridad mundial está siendo vulnerada, sino la de los millones de mortales que a diario le abrimos la puerta a lo desconocido en un click del mouse, del celular o de la computadora.

Hecht es experto en criptografía, una disciplina cuya mera enunciación nos remite a las películas de espionaje. Y algo de eso hay; pero no es todo. “La criptografía es una disciplina muy antigua, que hoy se dedica a preservar básicamente la información digital; y tiene como eje la confidencialidad de la información, el control de la integridad de la información”, afirma Hecht, que es docente de grado y de posgrado en las facultades de Ingeniería, Exactas y Ciencias Económicas de la UBA y en la Escuela Superior técnica de la Universidad Nacional de la Defensa.

-¿ Podemos decir que la cibernética es “El” arma de este siglo?

- La cibernética es el arma del milenio; y es la que está determinando que hoy podamos hablar de una tercera guerra mundial no declarada, y que se libra en el ciberespacio. Hay infinidad de evidencias de países que tienen unidades especiales para infiltrarse en lo que es el dominio externo al propio país, y muchas veces haciendo inteligencia interna, para lo cual recurren a países amigos. Por ejemplo, los Estados Unidos no se pueden autoespiar porque eso está bloqueado por la Constitución. Pero hay una alianza de cinco países amigos, que está formada por Estados Unidos, Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda y Canadá, que se cubren entre sí. Pero, aparte de eso, todas las agencias de inteligencia del mundo están llevando adelante planes ofensivos. Lo hace Corea del Norte, China, Rusia, Japón, Estados Unidos, que es el que más recursos tiene para hacerlo. Muchas veces son defensivas, pero estamos llenos de ejemplos de cómo se han infiltrado para espiar incluso a los amigos. Vemos cómo Snowden espió a Merkel y a Dilma. Y eso es apenas una parte.

-¿ Qué nos queda entonces a los ciudadanos? ¿Estamos más en riesgo que nunca?

- El riesgo es permanente, hay muy pocas cosas que están aseguradas. Por el mero hecho de estar conectados a internet, estamos expuestos. Hay que tener conciencia de la necesidad de blindar nuestros medios o dispositivos físicos, de tal manera de sufrir el menor daño posible. Además, los sistemas de protección están a mano del usuario, con sistemas como antivirus y cortafuegos. Esos programas mantienen con relativa seguridad el entorno físico en el cual uno trabaja. Siempre hay riesgos, especialmente cuando uno no tiene incorporada una política de seguridad. Por ejemplo, es importante que el usuario no abra correos desconocidos, por más que le quieran decir que está adjunta una información muy importante.

Comentarios