Cagna formó el plantel “albirrojo” y Forestello lo llevó a la máxima categoría

05 Jun 2018

Al plantel lo formó un entrenador y logró el ascenso con otro. Tal como ocurrió cuando consiguió el regreso a Primera división en 1992, San Martín contó otra vez con dos técnicos para lograr la hazaña. En aquel recordado ascenso obtenido hace 26 años, el plantel “albirrojo” fue formado por Jorge Ginarte, mientras que en mitad de campeonato y con el equipo en zona de clasificación, asumió Nelson Pedro Chabay. Esta vez, fue Diego Cagna el que eligió los jugadores para arrancar el sueño en la B Nacional, luego de haber sacado al equipo del Federal A, donde había militado durante cinco temporadas. El ex jugador de Boca se fue el 11 de diciembre del año pasado de La Ciudadela, luego de haber dirigido durante 12 fechas al “Santo”. San Martín se encontraba octavo en la tabla de posiciones de la B Nacional, con 17 puntos conseguidos en 12 partidos (tres triunfos, ocho empates y una derrota), con 10 goles a favor y ocho en contra. Aunque había perdido un solo partido, no lograba despegar y es por eso que le pidieron que de un paso al costado. Desde que asumió como entrenador el 9 de abril de 2016, Cagna dirigió al equipo en 68 partidos, de los cuales ganó 28, empató 22 y perdió 18, logrando así un 52% de efectividad. Su equipo marcó 91 goles y recibió 71.

Con la partida de Cagna, inmediatamente los dirigentes salieron a buscar a su sucesor. El 18 de diciembre se confirmó la llegada de Rubén Darío Forestello, que inició sus trabajos el 4 de enero. Debutó el 4 de febrero, con el triunfo por 1 a 0 sobre Los Andes, con gol de Claudio Bieler. En su segunda presentación sufrió un duro cachetazo: perdió 3 a 0 en su visita a Deportivo Riestra, que marchaba último en la tabla de posiciones.

Otro golpe duro fue en la última fecha, cuando dejó pasar la posibilidad de conseguir el ascenso en forma directa al perder 1 a 0 frente a Brown de Adrogué. En la fase regular, San Martín, con el “Yagui” en el banco, consiguió 22 puntos de los 36 que disputó, con 19 goles a favor y 13 en contra. Es decir que tuvo el 61,11 % de efectividad. En el Reducido, fue de menor a mayor. En el primer partido estuvo a punto de quedar eliminado, al conseguir el empate de 3 a 3 en la última jugada frente a Villa Dalmine. A pesar del flojo rendimiento en este cotejo, Forestello decidió respaldar a todos los jugadores, que le respondieron con creces. En semifinal, “despachó” sin problemas a Agropecuario (igualó 0-0 en Buenos Aires y le ganó 3-0 de local). Y en la final mostró una gran superioridad sobre Sarmiento al terminar la serie por 5-2 (0-1 en Junín y 5-1 en La Ciudadela). Así, con dos técnicos en su campaña, San Martín consiguió otra vez el regreso a Primera división.

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