28 Mayo 2004 Seguir en 
Juan tiene 12 años. Cursa la EGB en un colegio privado, en el turno tarde. Hoy saldrá de clases a las 18. Alrededor de las 18.30 estará en su casa, acompañado aún por los últimos rayos del sol. Pero, el martes, la situación será distinta: saldrá a la misma hora del colegio, pero con el cambio del huso horario (se atrasará una hora a partir de ese día) las 18.30 serán las 19.30 y, en esta época del año, a esa hora el sol ya se ha ocultado.
Juan puede ser cualquiera de los niños y adolescentes que asisten a clases por la tarde. Respecto de ellos, la oscuridad que habrá luego del 1 de junio -cuando el cambio de huso horario esté vigente- a la salida de ese turno escolar, preocupa a directores y propietarios de establecimientos privados. Son al menos 60.000 alumnos, de los cerca de 125.000 que en Tucumán se educan en colegios o institutos.
"En realidad el problema será tanto para los alumnos de gestión estatal como privada. Durante junio, julio y parte de agosto van a salir de clases cuando sea de noche. Creo que aquí no se está teniendo en cuenta que casi todo el nivel primario de la provincia cursa el turno tarde", señaló Carlos Valenzuela, apoderado legal del Instituto Carlos Pellegrini.
Valenzuela agregó que, a su entender, el sector educativo es el más perjudicado con el cambio horario que dispuso el Poder Ejecutivo. "Si se quiere ahorrar, tendrían que haber hecho trabajar a los empleados públicos en horario corrido, o algo similar. Pero en el ámbito educativo, va a ser muy complicado. Imagínese los transportes escolares transitando de noche para trasladar a los chicos. Es preocupante", resaltó.
En igual sentido se pronunció la directora del Instituto Jim, Emma de Marchicio. "En el instituto tenemos seguridad, pero el problema es que hay muchos chicos del turno tarde que vienen desde -por ejemplo- Lastenia o Tafí Viejo, y va a ser muy peligroso el regreso hasta sus hogares, porque deberán viajar cuando ya esté oscuro", explicó.
El rector del Instituto Tucumán, Héctor Durand, también considera que la medida perjudica a los alumnos que cursan en el turno vespertino. "A la mañana nos vendrá bien el ahorro de energía, porque es mucho el gasto en los colegios, pero a la tarde habrá algunas dificultades. Por ejemplo, tenemos niños de 12 años que cuando tienen séptima hora salen a las 19.15. La mayoría de los alumnos de este instituto vive en la periferia de la capital o en ciudades del Gran San Miguel. El retorno a sus casas va a ser peligroso", señaló.
Turnos inamovibles
Los directivos de los establecimientos educativos consultados por LA GACETA coincidieron en que es casi imposible que realicen modificaciones en los horarios de entrada y salida de los alumnos en el turno tarde, para que el retorno a sus casas esté acompañado por la luz del día. Valenzuela y Marchicio aseguraron que realizar un cambio en ese sentido modificaría toda la currícula y el dictado de clases en los otros turnos.
"Además, ¿cuántos padres pueden estar en sus casas para darles de almorzar, por ejemplo, a las 11.30 a sus hijos", se preguntó Valenzuela. Durand, en tanto, señaló que es una decisión que debe tomar la Secretaría de Educación e instruir en ese sentido a los establecimientos educativos.
Prometen mayor presencia policial
Desde el Ministerio de Seguridad aseguraron que, a partir de la semana próxima, se reforzarán las guardias en los establecimientos educativos en general, en los barrios y en las paradas de ómnibus. "Creemos que el lunes también estarán en la calle 200 nuevos vigías ciudadanos y reforzaremos los controles nocturnos en taxis y remises", confirmó el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva.
ATEP está de acuerdo con la modificación
El secretario general de ATEP, César Zelarayán, dijo que está conforme con la modificación horaria que dispuso el Gobierno. "Va a ser bueno porque, por la mañana, los niños antes acudían de noche, y era peligroso. Ahora, será de día. Por la tarde, en cambio, cuando salgan de clase, va a ser de noche, pero a esa hora (18, 19) todavía hay mucha gente circulando por las calles", expresó.
PUNTO DE VISTA
"Hay que reducir el despilfarro"
La modificación de la hora en ciertos períodos del año es una medida que puede significar un uso más racional de la energía eléctrica. La ubicación geográfica de Tucumán justifica que el atraso horario permita un mejor aprovechamiento de la luz natural durante cada jornada, en particular en instituciones educativas y oficinas. Es necesario validar esta decisión con un planificado seguimiento que permita evaluar su efectividad para definir su continuidad. Además es imprescindible la implementación de otras medidas articuladas en un plan de desarrollo energético local y regional.
La experiencia en otros países y la que aconseja el sentido común indican que la base para una rápida respuesta a la coyuntura es la conducta de los consumidores. Por ello es preciso desarrollar una intensa campaña de información y educación. En el primer tramo de la crisis energética en la costa Este de EEUU hubo buenos resultados por la respuesta de los ciudadanos. Esto permitió evitar la implementación de medidas drásticas -como apagones, por ejemplo- y ganar tiempo para aplicar medidas de fondo, que demandan tiempo y dinero.
Se debe gastar bien
Además de la educación, una medida de inmediata aplicación y efectividad es reducir drásticamente el despilfarro de energía en numerosos aspectos de nuestra vida cotidiana. Esta es la experiencia del Departamento de Luminotecnia, Luz y Visión de la UNT en el asesoramiento y evaluación de estrategias para racionalizar el uso de energía eléctrica para iluminación. En los cinco rubros donde se concentra el consumo de energía eléctrica en el país -industrial, comercial, residencial, oficial y de ciudades-, la aplicación de adecuadas prácticas de renovación, de selección de artefactos y lámparas, de mantenimiento y de gestión operativa garantiza una buena calidad de iluminación con sustanciales aumentos del confort y rendimiento de los usuarios con importantes reducciones del consumo de energía eléctrica. En la mayoría de los casos se trata de empezar aplicando medidas sencillas pero efectivas. Mejorar el aprovechamiento de la iluminación natural en oficinas, escuelas y viviendas; limpieza, reparación y/o renovación de sistemas de alumbrado público e industrial; capacitar a técnicos, responsables de mantenimiento y usuarios; orientar y promover la colaboración de empresarios, trabajadores, estudiantes, docentes y ciudadanos en general, entre muchas otras medidas.
Tucumán está en buenas condiciones para responder al desafío con visión de futuro, porque dispone de alternativas concretas para incrementar la generación y diversificar fuentes de energía; de una calificada mano de obra; de empresas capaces de adaptar y generar tecnología, y de centros de investigación que apoyen un desarrollo autónomo. Para ello es necesario acordar un plan estratégico provincial y poner manos a la obra.
Carlos Kirschbaum
Investigador de luminotecnia-UNT
Juan puede ser cualquiera de los niños y adolescentes que asisten a clases por la tarde. Respecto de ellos, la oscuridad que habrá luego del 1 de junio -cuando el cambio de huso horario esté vigente- a la salida de ese turno escolar, preocupa a directores y propietarios de establecimientos privados. Son al menos 60.000 alumnos, de los cerca de 125.000 que en Tucumán se educan en colegios o institutos.
"En realidad el problema será tanto para los alumnos de gestión estatal como privada. Durante junio, julio y parte de agosto van a salir de clases cuando sea de noche. Creo que aquí no se está teniendo en cuenta que casi todo el nivel primario de la provincia cursa el turno tarde", señaló Carlos Valenzuela, apoderado legal del Instituto Carlos Pellegrini.
Valenzuela agregó que, a su entender, el sector educativo es el más perjudicado con el cambio horario que dispuso el Poder Ejecutivo. "Si se quiere ahorrar, tendrían que haber hecho trabajar a los empleados públicos en horario corrido, o algo similar. Pero en el ámbito educativo, va a ser muy complicado. Imagínese los transportes escolares transitando de noche para trasladar a los chicos. Es preocupante", resaltó.
En igual sentido se pronunció la directora del Instituto Jim, Emma de Marchicio. "En el instituto tenemos seguridad, pero el problema es que hay muchos chicos del turno tarde que vienen desde -por ejemplo- Lastenia o Tafí Viejo, y va a ser muy peligroso el regreso hasta sus hogares, porque deberán viajar cuando ya esté oscuro", explicó.
El rector del Instituto Tucumán, Héctor Durand, también considera que la medida perjudica a los alumnos que cursan en el turno vespertino. "A la mañana nos vendrá bien el ahorro de energía, porque es mucho el gasto en los colegios, pero a la tarde habrá algunas dificultades. Por ejemplo, tenemos niños de 12 años que cuando tienen séptima hora salen a las 19.15. La mayoría de los alumnos de este instituto vive en la periferia de la capital o en ciudades del Gran San Miguel. El retorno a sus casas va a ser peligroso", señaló.
Turnos inamovibles
Los directivos de los establecimientos educativos consultados por LA GACETA coincidieron en que es casi imposible que realicen modificaciones en los horarios de entrada y salida de los alumnos en el turno tarde, para que el retorno a sus casas esté acompañado por la luz del día. Valenzuela y Marchicio aseguraron que realizar un cambio en ese sentido modificaría toda la currícula y el dictado de clases en los otros turnos.
"Además, ¿cuántos padres pueden estar en sus casas para darles de almorzar, por ejemplo, a las 11.30 a sus hijos", se preguntó Valenzuela. Durand, en tanto, señaló que es una decisión que debe tomar la Secretaría de Educación e instruir en ese sentido a los establecimientos educativos.
Prometen mayor presencia policial
Desde el Ministerio de Seguridad aseguraron que, a partir de la semana próxima, se reforzarán las guardias en los establecimientos educativos en general, en los barrios y en las paradas de ómnibus. "Creemos que el lunes también estarán en la calle 200 nuevos vigías ciudadanos y reforzaremos los controles nocturnos en taxis y remises", confirmó el secretario de Seguridad Ciudadana, Osvaldo Nieva.
ATEP está de acuerdo con la modificación
El secretario general de ATEP, César Zelarayán, dijo que está conforme con la modificación horaria que dispuso el Gobierno. "Va a ser bueno porque, por la mañana, los niños antes acudían de noche, y era peligroso. Ahora, será de día. Por la tarde, en cambio, cuando salgan de clase, va a ser de noche, pero a esa hora (18, 19) todavía hay mucha gente circulando por las calles", expresó.
"Hay que reducir el despilfarro"
La modificación de la hora en ciertos períodos del año es una medida que puede significar un uso más racional de la energía eléctrica. La ubicación geográfica de Tucumán justifica que el atraso horario permita un mejor aprovechamiento de la luz natural durante cada jornada, en particular en instituciones educativas y oficinas. Es necesario validar esta decisión con un planificado seguimiento que permita evaluar su efectividad para definir su continuidad. Además es imprescindible la implementación de otras medidas articuladas en un plan de desarrollo energético local y regional.
La experiencia en otros países y la que aconseja el sentido común indican que la base para una rápida respuesta a la coyuntura es la conducta de los consumidores. Por ello es preciso desarrollar una intensa campaña de información y educación. En el primer tramo de la crisis energética en la costa Este de EEUU hubo buenos resultados por la respuesta de los ciudadanos. Esto permitió evitar la implementación de medidas drásticas -como apagones, por ejemplo- y ganar tiempo para aplicar medidas de fondo, que demandan tiempo y dinero.
Se debe gastar bien
Además de la educación, una medida de inmediata aplicación y efectividad es reducir drásticamente el despilfarro de energía en numerosos aspectos de nuestra vida cotidiana. Esta es la experiencia del Departamento de Luminotecnia, Luz y Visión de la UNT en el asesoramiento y evaluación de estrategias para racionalizar el uso de energía eléctrica para iluminación. En los cinco rubros donde se concentra el consumo de energía eléctrica en el país -industrial, comercial, residencial, oficial y de ciudades-, la aplicación de adecuadas prácticas de renovación, de selección de artefactos y lámparas, de mantenimiento y de gestión operativa garantiza una buena calidad de iluminación con sustanciales aumentos del confort y rendimiento de los usuarios con importantes reducciones del consumo de energía eléctrica. En la mayoría de los casos se trata de empezar aplicando medidas sencillas pero efectivas. Mejorar el aprovechamiento de la iluminación natural en oficinas, escuelas y viviendas; limpieza, reparación y/o renovación de sistemas de alumbrado público e industrial; capacitar a técnicos, responsables de mantenimiento y usuarios; orientar y promover la colaboración de empresarios, trabajadores, estudiantes, docentes y ciudadanos en general, entre muchas otras medidas.
Tucumán está en buenas condiciones para responder al desafío con visión de futuro, porque dispone de alternativas concretas para incrementar la generación y diversificar fuentes de energía; de una calificada mano de obra; de empresas capaces de adaptar y generar tecnología, y de centros de investigación que apoyen un desarrollo autónomo. Para ello es necesario acordar un plan estratégico provincial y poner manos a la obra.
Carlos Kirschbaum
Investigador de luminotecnia-UNT







