Menos rindes, pero mejores precios

El manejo del campo 
es fundamental en los resultados. Las lluvias.

05 May 2018
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LOS DAÑOS. Las vainas muestran el efecto que tuvo la falta de agua en los momentos críticos de crecimiento.

CAMPAÑA 2017-2018

El productor Roberto Palomo, que explota campos sembrados con soja entre las localidades de Gobernador Piedrabuena (departamento Burruyacu, en el límite con Santiago del Estero) e Isca Yacu (en la vecina provincia), reseñó cuál es el grado de avance que muestra la trilla de soja en esas zonas.

Cosecha: enero y febrero fueron meses muy lluviosos, lo que permitió que las plantas tuvieran buen desarrollo. Estos cultivos vienen bien y están teniendo rendimientos promedio de 2.800 kg/ha, cuando habíamos proyectado 4.000 kilos. Está pérdida de rindes se compensa con los buenos precios que hoy tiene la soja en Chicago: sembramos a U$S 250, y hoy está a U$S 323. Si la pérdida nacional total que tendrá esta cosecha (por la sequía en la zona núcleo) sería de unos U$S 11.000 millones, a nosotros nos ha beneficiado con los buenos precios. En cuanto a los rindes propiamente dichos, los valores no son malos ya que rondan los 2.200, promedio. Pero hay que reconocer que hay zonas muy castigadas por la falta de agua. No es un año malo, ya que las pérdidas de producción se compensan con los mayores precios de venta. En Piedrabuena el promedio es 2.400, y en Isca Yacu de 2.500.

Impacto del clima: Una vez más, las condiciones climáticas son un factor condicionante en las respuestas de los cultivos. Pero en estos resultados también tiene una gran incidencia el manejo que se hizo en el campo durante el año transcurrido. Los resultados son distintos si se trabajó para tener un campo lo más limpio de malezas posibles, o si se realizaron buenas prácticas, ya sea si se trabajó previamente con barbechos o si se dejaron que los yuyos crecieran sin control, o si se hicieron cultivos de cobertura, por ejemplo. Los escenarios son distintos entre quien mantuvo su lote limpio, y quien hizo un cultivo de invierno, por ejemplo. Pero, en general, los lotes llegaron con mejores niveles de humedad en el suelo.

Las variedades y ciclos de cultivos: En este campaña hicimos mayormente granos de los Grupos VI (corto) y VIII (largo). Sembramos poco del GC; se hizo en fecha, en diciembre y aprovechamos las lluvias de enero y febrero, por lo que no sintieron tanto la falta de agua de marzo. En cuanto al GL, tuvieron más tiempo para crecer; los cultivos prometían mucho, pero después las chauchas fueron de menor tamaño; venían bien, peor después se quedaron sin agua.

Y en estos momentos, el clima inestable, con jornadas donde se producen algunas lloviznas y el ambiente está muy húmedo, termina retrasando la trilla de soja. Hay que aprovechar los buenos precios y vender la oleaginosa.

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