Las lluvias irregulares impactaron en la soja

Sebastián Robles Terán reseñó el trabajo a campo que desarrolla 
en Tucumán y en Salta.

05 May 2018
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EN TUCUMÁN. Los productores apuestan a que en los próximos días aumente el ritmo de cosecha, demorado por las lluvias y lloviznas de esta semana.

CAMPAÑA 2017-2018

“Los cultivos de soja en las zonas donde me encuentro trabajando tuvieron diferentes comportamientos debido al mosaico de situaciones que tuvieron las precipitaciones, y que hicieron que el ciclo de cultivo de la oleaginosa llegara a cosecha con marcadas diferencias”, comentó Sebastián Robles Terán, productor y asesor de sojeros en la provincia de Tucumán y en el sur de Salta.

“No sólo hay diferencias entre las zonas, sino también dentro de la misma zona y hasta en el mismo lote, ya que las lluvias realmente fueron muy irregulares”, dijo.

En la zona de Viclos está trillando lotes -mientras no haya lloviznas-, que están rindiendo un poco por abajo de lo que estábamos estimando con un promedio de 2.200 kilos por hectárea. En el norte del departamento Burruyacu, precisamente en Chilcas, hay lotes que van desde 2.200 kilos por hectárea a lotes, en menor medida, que se están trillando con 3.300 kilos por hectárea.

En el sur de Salta, en la zona de Antilla y San Lorenzo, “la situación es un poco mejor debido a que las lluvias se estuvieron mejor distribuidas y con precipitaciones más estables”, contó.

Explicó que, en cuanto a la trilla en sí misma, en Viclos, llevamos un avance que alcanza el 15% y en el resto de las zonas donde estamos trabajando llegamos en algunos casos el 40% de progreso. Las lloviznas que se vienen dando, en general, pararon un poco la trilla, y se reiniciaba cuando se secaba.

En lo referente a la logística de cosecha no hay problemas, ya que se consiguen trilladoras y camiones casi de manera segura, negociando los precios de cosecha que cierren al productor y al contratista.

“Es importante comentar que los precios de venta de la soja que estamos logrando son buenos, debido a la suba que se viene dando por efectos de la menor producción argentina que fue afectada por la sequía general que se dio en todo el país”, señaló.

Buenas y malas

Esto lo ayudó mucho, ya que los presupuestos que trabajamos a comienzo de la campaña fueron con un precio más bajo al que actualmente estamos comercializando. “Lo que sí preocupa es que las subas deberían seguir el movimiento de la inflación y no los efectos bruscos de la subida del dólar que complica todo, beneficiando a muy pocos”, comentó.

En lo referente a las plagas que se dieron en soja, solo tuvimos problemas en San Lorenzo (Salta) con el ‘picudo’, donde tuvimos que aumentar las aplicaciones para su control. “En soja, en general, hubo menos problemas de insectos en todas las zonas, comparando con las campañas anteriores. En maíz tuvimos problemas crecientes de ‘gusano cogollero’, incluso en aquellos materiales que portaban el gen Bt, pero fue algo que ya lo estábamos conociendo”, señaló.

Esta campaña 2017/2018 de granos gruesos fue complicada, ya que se dieron meses de grandes precipitaciones, que afectaron labores importantes, con meses secos que no permitieron que los cultivos crezcan y se desarrollen como corresponde.

Realmente, como vienen las cosas, se trata de un negocio complicado que deberá ser evaluado con mayor profundidad, buscando la manera de mejorar los sistemas de producción y bajar los costos.

El trigo que se viene

Con respeto al trigo la situación en general es difícil, ya que el factor preponderante para la campaña que se avecina es la falta de humedad en el perfil.

“En el caso nuestro, en Chilcas, seguramente haremos un buen trigo, porque las lluvias de abril permitieron que tengamos agua para arrancar con la campaña fina. Realmente, la futura campaña de trigo preocupa ya que en la provincia la falta de agua es grave en algunos casos y hay un mosaico de situaciones en cuanto a los contenidos de humedad en los suelos”, finalizó.

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