No se detiene el alza en el precio del petróleo

Dudan de que la propuesta saudita de elevar la producción alcance a abastecer la demanda.

25 Mayo 2004
NUEVA YORK.- Los precios del petróleo en Estados Unidos subieron ayer a pocos centavos de un nuevo récord histórico, en medio de dudas de operadores y analistas de que la propuesta saudita de elevar unilateralmente la producción sea suficiente para satisfacer la demanda.
El precio a futuro del crudo liviano estadounidense cerró con alza de U$S 1,79, a U$S 41,71 el barril, después de trepar a U$S 41,82, apenas tres centavos menos que el récord de 21 años para contratos petroleros en la Bolsa Mercantil de Nueva York alcanzado hace una semana. En Londres, el petróleo Brent ganó U$S 1,66 para cerrar a U$S 38,17.
"Hay escepticismo respecto de que los sauditas puedan hacer todo lo que hace falta en el contexto de la demanda para inventarios", dijo Jan Stuart, analista de Fimat USA.
El ministro petrolero de Arabia Saudita, Ali al-Naimi, confirmó el fin de semana que Riyad estaba en proceso de elevar la producción hasta 9,1 millones de barriles diarios para satisfacer la demanda, a partir del mes próximo. Eso elevaría la producción en un 10% desde un estimado de 8,3 millones de barriles diarios en abril.

Faltaría fluido
Los operadores dijeron que la iniciativa de Riyad cortó algo el impulso de los precios del crudo, aunque advirtieron que el petróleo extra no necesariamente sería suficiente. "Los sauditas hicieron en las dos últimas semanas una propuesta tras otra de incremento de cuotas de la OPEP y los precios todavía no han caído significativamente; por el contrario, siguen subiendo", dijo Nauman Barakat, vicepresidente principal de Refco.
Analistas sugirieron que algunos especuladores mantienen posiciones masivas, e indican que, en base a esas perspectivas, el precio seguiría subiendo.

Mucho riesgo
"Muchos fondos de cobertura todavía ven un escenario de fuerte demanda y mantienen sus posiciones largas, pero creo que están corriendo mucho riesgo", dijo David Thurtell, estratega de materias primas con Bank of Australia en Sydney. (Reuter)

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