Hay más oportunidades, pero menos producción para vender

08 Abr 2018
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- DILEMA. Los buenos precios pueden favorecer a la soja de la Argentina, pero la sequía redujo la producción.-

Estados Unidos y China han puesto esta semana en vilo al mundo. La disputa comercial afectó directamente al mercado de soja, luego que el gigante asiático anunciase que podría imponer un arancel del 25% a la importación de 106 productos estadounidenses -incluyendo soja, maíz, algodón, trigo y carne, entre otros- en caso que Estados Unidos ponga en firme su nuevo esquema de aranceles para productos tecnológicos e industriales de origen chino. La gestión del presidente estadounidense Donald Trump respondió con la amenaza de imponer nuevos aranceles, por hasta U$S 100.000 millones a los productos chinos.

Entre los commodities, el complejo sojero ha sentido con más fuerza el impacto por el peso que tiene en la balanza comercial agrícola entre ambas naciones. China es el principal importador mundial del poroto, con una participación mayor al 60% de las compras mundiales que, para la campaña 2017/18, representará una absorción de casi 100 millones de toneladas, dice un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). En general, el país asiático importa casi el 50% de poroto desde Brasil, alrededor de un 40% desde Estados Unidos, y el 10% restante desde otros países, mayormente Argentina seguida de Paraguay. Inversamente, China es el destino del 60% de las exportaciones totales de soja de Estados Unidos, que para la campaña 2017/18 representa un volumen total de 37 millones de toneladas.

Por otro lado, las exportaciones totales de soja de Brasil y Argentina en la presente campaña 2017/18 podrían ascender a 70,5 y 7 millones de toneladas, respectivamente. Es decir, incluso si todo el saldo exportable de poroto de soja sudamericano se destinase a China, los despachos combinados de ambos países no alcanzarían a cubrir las necesidades de compra de esta nación, señalando la complejidad del escenario planteado. Puede parecer evidente que sería Brasil el principal ganador en lo que se refiere a market share del comercio de la soja en grano, pero también podría suceder que China opte por sustituir parte de la importación de poroto por el subproducto terminado; es decir, importar menos poroto y más harina y aceite, advierte el reporte. En este último caso, nuestro país, como principal exportador mundial de ambos bienes, podría ver mejorar sus colocaciones. En lo que a despachos del grano se refiere, cabe tener en cuenta que China requiere de poroto de soja de mayor contenido proteico que el que viene abasteciendo Argentina. En el corto plazo, puede resultar suficiente mezclar el grano argentino con mercadería de orígenes alternativos, incluyendo su propia producción, pero en el largo plazo podría ser necesario apuntalar este ítem de calidad.

Emilce Terré, jefa de Investigación Económica de la BCR, dice a DINERO que a la Argentina se le plantea un dilema comercial: nuevas oportunidades para colocar productos como los commodities, la carne y otros productos agrícolas y ganaderos, pero poco margen para exportar, por caso, soja, debido a la sequía en la zona agrícola núcleo del país. “Tal vez los altos niveles de stock puedan llegar a compensar la menor producción, si es que los productores deciden desprenderse y comercializarlo en este momento de expectativas de precios altos”, explica.

La especialista prefiere hablar más de una batalla que de una guerra comercial entre las dos potencias. ¿Por qué? “Las partes en pugna se tomarán un mes para hacer las consultas públicas sobre si se imponen, o no, los aranceles. En este contexto, si bien la Argentina puede resultar beneficiada en el corto plazo, una guerra comercial indudablemente implicaría consecuencias impensadas que bajarían el crecimiento económico global”, sintetiza Terré. No hay que perder de vista que el Banco Central de China es la entidad que más reservas en dólares tiene en el planeta. Además, es uno de los principales acreedores de EEUU.

A largo plazo, en caso de procederse con las medidas anunciadas, podrían reacomodarse los flujos internacionales de comercio de modo que se incrementen los embarques sudamericanos a China y Estados Unidos destine una mayor proporción de su poroto a otros destinos alternativos. En tanto se alcance una nueva situación de equilibrio, el shock de corto plazo presionaría a la baja los precios de la soja estadounidense mientras que subirían las primas para los embarques sudamericanos, ampliando la brecha entre ambos orígenes.

Postura ruralista

La guerra comercial de los dos países mas grandes del mundo genera claramente una incertidumbre de magnitudes muy altas, advierte la Sociedad Rural de Tucumán. De todas formas -aclara-, hay algo que no se puede ocultar y es algo que esta relacionado a la demanda de alimentos y el tema de seguridad alimentaria de parte de China y por otro la necesidad de EEUU de sostener su gran déficit emitiendo deuda que solo China puede comprar. “Puntualmente en el caso de la soja la demanda es tan alta que seguramente no detendrá el comercio en el mediano plazo; lo que si queda claro es que en el corto plazo hay un ganador, Brasil, que esta cumpliendo una campaña excelente y podrá enviarle toda la soja posible a China que este año consumirá 100 millones de toneladas”, dice la entidad presidida por Sebastián Murga.

Podría decirse que si bien la primera reacción de los mercados fue una baja del 14% en EE.UU, de a poco el precio absorberá el arancel impuesto -en caso de que surjan nuevas negociaciones que destraben el conflicto- y el precio aumentará de manera de absorber el arancel o parte de él, indica la Rural. Esta situación podría beneficiar a Brasil y Argentina segundo y tercero exportadores de soja a nivel mundial para tratar de abastecer las 100.000 toneladas que China importa actualmente; ya que lo harían ganando una mayor porción de ese volumen de importación. Las posturas duras de Trump y la gestión de Xi Jinping hacen que el final sea difícil de predecir el final de esta guerra comercial.


aranceles
qué pasa con la soja
China anunció que incrementará los aranceles de importación a una gama amplia de productos de
Estados Unidos, incluyendo productos muy sensibles, entre ellos soja, carnes o autos, recuerda el reporte semanal de la Fundación Mediterránea. En el caso de la soja el gobierno del gigante asiático aumentaría los aranceles del 0% al 25%. El gigante asiático es el principal importador mundial de soja y Estados Unidos uno de sus principales proveedores.
restricción
un mejor precio
Con la gran sequía en su zona núcleo, la Argentina está restringida en volumen. Si sigue el conflicto, lo lógico será un mayor valor de la soja, no al 25%, pero sí tal vez un 17%, descontando el mayor costo de flete desde América del Sur a China respecto del de EEUU a China, según la Sociedad Rural de Tucumán. El país exporta como poroto de soja el 10%; el resto lo hace como harinas y aceites. China sólo demanda poroto de soja lo que les permite generar valor agregado en origen.
> Aranceles
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China anunció que incrementará los aranceles de importación a una gama amplia de productos de
Estados Unidos, incluyendo productos muy sensibles, entre ellos soja, carnes o autos, recuerda el reporte semanal de la Fundación Mediterránea. En el caso de la soja el gobierno del gigante asiático aumentaría los aranceles del 0% al 25%. El gigante asiático es el principal importador mundial de soja y Estados Unidos uno de sus principales proveedores.

> Restricción
Un mejor precio

Con la gran sequía en su zona núcleo, la Argentina está restringida en volumen. Si sigue el conflicto, lo lógico será un mayor valor de la soja, no al 25%, pero sí tal vez un 17%, descontando el mayor costo de flete desde América del Sur a China respecto del de EEUU a China, según la Sociedad Rural de Tucumán. El país exporta como poroto de soja el 10%; el resto lo hace como harinas y aceites. China sólo demanda poroto de soja lo que les permite generar valor agregado en origen.

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