La incertidumbre domina el mercado

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, sostuvo que "no hay que inquietarse" ante la posibilidad de que China restrinja la importación.

23 Mayo 2004
El desplome de las expectativas que generaba la soja en el país, tras una larga etapa de subas en los precios internacionales de la oleaginosa, se sintió en Tucumán. En plena etapa de cosecha del grano en la provincia, los sojeros que aún no vendieron su producción reaccionaron de la forma usual en estos casos: pararon las entregas a las acopiadoras hasta que se despeje un poco la incertidumbre que se instaló en los mercados.
"Lo que pasó en estos días fue obra del juego de los especuladores, a lo que se sumaron algunos datos del mercado internacional", dijo Adrián Seltzer, de la corredora de granos Granar SA. Según el especialista, "los mismos fondos que estaban vendiendo fueron los que retornaron ayer a comprar porque se había alcanzado el precio más bajo de los últimos tres meses, y eso fue lo que produjo el rebote". Los otros condimentos de la baja de los precios son la supuesta retracción en las importaciones de soja que podrían implementar los molinos de China y que los Estados Unidos está teniendo un muy buen clima, por lo que ya están augurando que la producción podría alcanzar las 80 millones de toneladas.
La soja representa en la actualidad uno de los principales cultivos del país, con el 50% del total cosechado y el 25% de las exportaciones.
Pese a los cambios en las perspectivas, el ánimo se mantiene, en general, en el sector sojero de Tucumán, pese a que en la actividad hubo que aceptar que no se lograrían las 630.000 toneladas con soja previstas antes de la fuerte sequía que golpeó a la actividad. "El precio se ubicó en 200 dólares la tonelada del grano luego de la baja, tras una etapa en que se vendió a 250 dólares, lo cual perjudica a todos, a los productores y al Gobierno, que basaba gran parte de su presupuesto en la recaudación por la soja", indicó a LA GACETA el consultor agropecuario Oscar Ricci. Remarcó que los productores "serios" de la oleaginosa -no aquellos que sólo buscaban hacer negocios por el buen momento el sector- están preparados para todo tipo de contingencias. "El sojero genuino sabe que estas cosas pasan, que un año puede ser seco, o que los precios a veces caen; está preparado para ganar o perder. Los que sufren son los oportunistas que ingresaron a la actividad para hacer un negocio y salirse cuando no le convenga más", apuntó. Dejó en claro que "nadie puede pretender que la soja valga siempre 250 dólares la tonelada", y destacó que " con la baja, los precios actuales siguen siendo muy favorables". Recordó que el año pasado, cuando se vendía la soja a 160 dólares la tonelada, se consideraba que estos valores eran satisfactorios. "Ahora los precios rondan los 200 dólares la tonelada, lo cual continúa siendo un buen precio", añadió Ricci.
La trilla de soja tiene un avance de entre un 70 y un 80% en los departamentos del este y norte de la provincia, y de un 50% en el área ubicada en el sur tucumano. Lo que queda por cosecharse es el grano tardío, que presenta bajos rindes, lo cual se agravaría por las últimas lluvias. Ricci reveló que, en Tucumán, los productores habrían entregado a las acopiadoras un 50% de la soja que llevan cosechada. "Algunos entregaron con precio a fijar, otros con precio establecido y también están los que lo hicieron porque habían vendido el año pasado", indicó el experto.
En el sector sojero de la provincia hubo quienes vendieron muy bien sus producciones, a los mejores precios registrados en las últimas etapas, y otros que colocaron sus granos a los valores del año anterior, substancialmente más bajos que los de esta temporada. "Según los rindes obtenidos, hay gente que ganó y otra que apenas ?salvó la ropa? cubriendo sus costos", comentó Ricci.

El futuro posible
Los especialistas en economía agraria Pablo Adreani, Alejandro Ramírez y Manuel Alvarado Ledesma, consideran que el productor sojero argentino no abandonará el cultivo emblemático de las dos últimas décadas. Por caso -dicen-, cederá parte de sus tierras aptas al cultivo de maíz, cada vez mejor posicionado -por desajustes de oferta y demanda internacional-, pero arriesgan que , de cara a las pizarras internacionales, seguirán ofertando mercadería (soja) en dosis homeopáticas, como las define el técnico Néstor Niell, para conservar el "capital-grano" y desprenderse de él sólo acorde a sus necesidades financieras.
"Nadie que retuvo grano perdió", asegura, y refiere que, de cara a un mercado climáticamente errático y enrarecido por la participación de los fondos especulativos, más vale soja en mano, aunque sea en grano que proyecciones meteorológicas inciertas que, de la mañana a la noche, pueden obscurecer cualquier pronóstico que a cotizaciones se refiera.

Grobocopatel
No hay que preocuparse

En el campo hay una frase que dice que nunca hay que ponerse muy contento cuando te va bien ni muy triste cuando te va mal", señaló el productor sojero argentino Gustavo Grobocopatel -conocido como el "Rey de la soja"-, al evaluar el retroceso que registra actualmente el precio de la oleaginosa en los mercados internacionales. Sostuvo que "el precio de la soja tiene oscilaciones, y ahora ha tenido una fuerte baja; puede ser interpretado como algunas cuestiones que están pasando por los fondos de inversiones". Explicó la incidencia de China en el mercado de la soja al señalar que el gigante oriental va a dejar de crecer. "China crecía al 10% y lo que se está hablando es que va a crecer al 6%, es decir que la demanda sobre la soja continúa, no es algo de preocupación", reiteró Grobocopatel.

Datos oficiales
Producción que baja en el país

Casi 15 días después de que reportes privados dieran cuenta del fenomenal recorte que tendrá la zafra sojera de este ciclo, el Gobierno nacional confirmó que el volumen final de producción de la oleaginosa, correspondiente a la campaña 2003/2004, rondará los 32 millones de toneladas. Desde la cartera agropecuaria nacional, en tanto, se insistió con que la superficie sembrada con soja (que ya se está cosechando) llegará a las 14,235 millones de hectáreas, así como que los incrementos en la cobertura obedecieron a que también se cultivó el grano en zonas marginales, como el sur del área pampeana y el norte del país. Las razones del derrumbe productivo hay que buscarlas en las variables climáticas que no permitieron que los cultivos optimizaran al máximo sus rindes, destaca la Secretaría de Agricultura.

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