La “línea narco” en el juicio por Paulina Lebbos, en compás de espera

La pista surgió a partir de los entrecruzamientos telefónicos entre varios testigos.

12 Mar 2018

La línea de investigación sobre posibles vínculos narco con el crimen de Paulina Lebbos está en espera en el juucio, pero no descartada. Luego de que saliera a la luz ese indicio, los fiscales Diego López Ávila y Carlos Saltor solicitaron una serie de medidas para profundizar esa pista.

En la causa se había probado que Magdalena Cruz se había comunicado con Virginia, con Jimena Mercado y con Gisela Rennis (las tres amigas que fueron a bailar con Paulina la última noche que fue vista con vida); con el padre de Roberto Luis Gómez, el único que está imputada por el crimen de la estudiante, y con Walter “Chichilo” Acevedo, uno de los máximos referentes de La Inimitable, la barrabrava de Atlético. En el listado del entrecruzamiento telefónico aparece una comunicación con un importante narco a nivel regional.

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La mujer se presentó en el juicio y dijo que no conocía a ninguno de los mencionados en la causa, pero aclaró que ese aparato con línea había sido adquirido por su patrona Macarena Bordato y puesta a su nombre. Reconoció además fue citada a declarar por la Justicia Federal, fue su empleadora la que le consiguió un abogado para que la asistiera. “Me mostraron una foto de un señor que estaba parado delante de una camioneta muy grande y con un sombrero. No sabía quién era”, declaró.

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Bordato se hizo famosa por haber protagonizado un incidente en el aeropuerto Benjamín Matienzo. En una charla con LA GACETA negó haber usado ese celular y explicó que nunca había cruzada palabra con Cruz, pese a reconocer que la contrató como empleada doméstica.

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La posibilidad de que el crimen tenga vinculaciones con el narcotráfico no es descabellada para ninguna de las partes. Aguaray, localidad salteña que limita con Bolivia, es una de las puertas de ingreso de drogas al país. De ahí son oriundas las Mercado, quienes se comunicaron con el teléfono que supuestamente pertenece a Bordato.

César Soto también aparece en esta línea de investigación. Él recibió un llamado desde Aguaray en enero de 2006. La comunicación fue realizada con el celular de Juan Jiménez, padre de Jorge Jiménez, que está sospechado de haber acosado a Paulina y que hoy podría declarar ante el tribunal.

Rita Dip es el nombre de una misteriosa mujer que hasta el momento no pudo ser ubicada. Ella también habló con Soto y con Gómez. A nombre de ella estaba el primer chip que se introdujo en el celular de la víctima el 26 de febrero.

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