Las hermanas Lebbos complicaron aún más la situación procesal de Soto

María Sofía y Marisa calificaron a su ex cuñado como una persona violenta, manipuladora y posesiva. Le cuestionaron que nada hizo para evitar el acoso de Jorge Giménez y de su padre Juan.

09 Mar 2018

Mientras César Soto permanecía en la sala de testigos sin celular y con custodia policial, las hermanas de Paulina Lebbos complicaron aún más la situación procesal de su ex cuñado en la última audiencia de la semana del crimen de la joven.

“Consumía alcohol y drogas. Había dejado de estudiar y no quería trabajar. Cuando mi hermana le pedía que cambie, él le gritaba y la amenazaba”, aseguró María Sofía Lebbos, la hermana mayor de la víctima. Su otra hermana, Marisa Juliana, coincidió: “era tan violento que ni su hija quería estar con él. Empezó a consumir drogas en el 2002”.

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María Sofía dijo que Soto, además de violento, era una persona celosa, posesiva y manipuladora. Marisa, por su parte, comentó que ella cortó todo tipo de relación después de un incidente. “Lo dejé de ver y de hablar después de un cumpleaños de mi hermana. Habíamos decidido festejarlo en un bar y él se peleó con otras personas. Cuando le recriminé, me empujó y me gritó: ‘sos una puta igual que tu hermana’ ”.

La mayor de las Lebbos también aportó dos datos que fueron seguidos atentamente por todas las partes. “Ella me contó que Jorge Giménez la acosaba todo el tiempo. La llamaba y le mandaba mensajes, pero que ella no le respondía. También me dijo que el padre de él, Juan Giménez, cuando la veía, la invitaba a salir”, relató.

Marissa Lebbos dijo que era suya la mochila que tenía Paulina el día de su desaparición

Añadió que ella le había dicho que le contara de esa situación a Soto. “Ella me contestó que ya lo había hecho y que él no había hecho absolutamente nada para cortar ese acoso. Hasta ahora sigo sin entender muy bien por qué no lo hacía”, explicó.

El otro dato valioso que aportó es que confirmó que su ex cuñado era barrabrava de Atlético. “Paulina me contó que él era de la barra. Que siempre iba con ellos a la cancha, que consumía drogas y que se peleaba con otras personas. Le llegué a preguntar a Paulina cómo permitía que estuviera pensando más en el fútbol que en ocuparse de ella y de su hija”, declaró.

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Las hermanas también cuestionaron el accionar de la Policía. “Siempre me sentí muy intimidada y atacada por los que investigaron el caso. El oficial Orellana siempre le faltaba el respeto a Paulina y hasta me llegó a decir que ‘si siempre salía vestida así, cómo no le pasaría algo’ ”.

Revuelo

Cerca del mediodía, María Sofía dijo que Soto podría haber tenido la mochila que Virginia Mercado le entregó el último momento en que fue vista con vida. Esta novedad generó momentos de tensión en la audiencia. Sin embargo, por la tarde, quedó descartada esta posibilidad. Marisa dijo que el bolso que usó su hermana la noche que desapareció era suyo y el que tenía Soto, de Paulina.

Antes de que se sentaran las hermanas Lebbos declaró Carlos Soto, hermano del ex novio de la víctima. También desmintió sus palabras. Entre otras cosas, dijo que él ingresó a la fuerza en marzo de 2005, mientras que Soto había indicado que fue después del crimen. Además, el testigo informó que su hermano veía los partidos de Atlético en la tribuna de la calle Chile, donde se instala La Inimitable.

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En tanto que Darío Cardozo reconoció que le compró el celular a Soto, aunque lo hizo el 22 de febrero, y no en enero, como había dicho Soto.

La situación procesal de la ex pareja de Paulina podría definirse el lunes. Deben declarar su actual pareja Vanesa Rodríguez y Juan Giménez, el padre de Jorge, el único testigo que fue detenido por el momento.

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El tribunal, antes de que suspendieran el juicio hasta el lunes, decidió devolverle el celular que le habían quitado y retirarle la custodia permanente, que le asignaron desde el martes. Soto, después de escuchar a sus ex cuñadas, se marchó con la cabeza gacha.

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