19 Mayo 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- "El Gobierno está atento y ocupado observando la evolución de los mercados internacionales, y si China confirma una retracción en la importación de soja argentina, entonces el secreto es buscar mercados alternativos", afirmó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.El funcionario señaló: "nunca pensamos en un escenario internacional estable, porque es naturalmente cambiante, máxime en un mundo globalizado", y señaló que la situación de la economía internacional fue analizada con el ministro de Economía Roberto Lavagna y el presidente Néstor Kirchner"."No hay que inquietarse", explicó Fernández, al tiempo que también destacó: "seguimos con singular atención las alternativas de la economía del Brasil, teniendo en cuenta que es nuestro principal socio comercial".
El jefe de Gabinete explicó que no vivimos en un mundo de reglas estables, sino muy competitivas y que "hay que ir adecuándose con la competencia".
"Estamos expectantes a ver cómo evolucionan las cosas. Hay especulaciones hechas aquí y hay que ver cuál es la realidad sobre la retracción del mercado de soja; hay que estar atentos por si alguna de estas cosas sucede", indicó el ministro.Las declaraciones de Fernández resuenan en momentos en que China -el principal importador mundial de soja-, se encuentra en un proceso de modificación de su política comercial para evitar el recalentamiento de su economía. Por ello, los molinos chinos podrían recortar sus importaciones para evitar pérdidas a la industria, ante los altos precios de los cargamentos y las restricciones al crédito impuestas por Pekín.Directivos de unos 20 molinos procesadores se reunieron el fin de semana y propusieron recortar en forma conjunta sus importaciones entre un 40% y un 50% en la segunda mitad del año.
Los operadores dicen que muchos molineros chinos han enfrentado márgenes de beneficios negativos durante meses, pues la gripe aviaria redujo la demanda doméstica de harina de soja. (Télam-Reuter-Especial)
El jefe de Gabinete explicó que no vivimos en un mundo de reglas estables, sino muy competitivas y que "hay que ir adecuándose con la competencia".
"Estamos expectantes a ver cómo evolucionan las cosas. Hay especulaciones hechas aquí y hay que ver cuál es la realidad sobre la retracción del mercado de soja; hay que estar atentos por si alguna de estas cosas sucede", indicó el ministro.Las declaraciones de Fernández resuenan en momentos en que China -el principal importador mundial de soja-, se encuentra en un proceso de modificación de su política comercial para evitar el recalentamiento de su economía. Por ello, los molinos chinos podrían recortar sus importaciones para evitar pérdidas a la industria, ante los altos precios de los cargamentos y las restricciones al crédito impuestas por Pekín.Directivos de unos 20 molinos procesadores se reunieron el fin de semana y propusieron recortar en forma conjunta sus importaciones entre un 40% y un 50% en la segunda mitad del año.
Los operadores dicen que muchos molineros chinos han enfrentado márgenes de beneficios negativos durante meses, pues la gripe aviaria redujo la demanda doméstica de harina de soja. (Télam-Reuter-Especial)







