18 Mayo 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- En un contexto de continuidad en la suba del precio internacional del petróleo, las empresas del sector que operan en la Argentina continúan discutiendo el criterio a seguir en el mercado local, mientras que desde el Gobierno se insiste en querer evitar un aumento de los precios de las naftas al consumidor final. La suba prevista rondaría el 5%, lo que ubicaría a las naftas por encima de los $ 2.
Todo esto, en el marco de las discusiones sobre la continuidad del esquema de estabilización de precios que el propio Gobierno impulsó y puso en práctica desde enero de 2003.
Renovado varias veces, dicho esquema, basado en la fijación de un precio de referencia de U$S 28,50 por barril para el crudo que las productoras venden a las refinadoras, es considerado insostenible, debido a la acumulación de una deuda superior a los U$S 160 millones, por la diferencia resultante de comparar el precio de referencia, con el precio real del mercado, que supera los U$S 41.
El esquema referido establece que los números entre las empresas se compensarán cuando el precio internacional del crudo descienda por debajo de los 28,50, pero desde que rige el acuerdo la cotización del petróleo no dejó de subir.
La combinación de factores, tales como un cierto estancamiento en los niveles de producción de crudo, un incremento de la demanda y las incertidumbres que genera la guerra en Irak, llevó a que en los últimos días la cotización internacional del petróleo se ubicara por sobre los 41 dólares, lo que no ocurría desde los tiempos de la Guerra del Golfo, ocurrida a principios de los noventa. Así las cosas, y en un contexto local de crisis energética por factores particulares de la Argentina, las petroleras productoras, y las que sólo refinan y comercializan combustibles siguen discutiendo si es económica y financieramente sostenible un esquema de precios. Las firmas no integradas Shell y Esso aplican desde la semana pasada una suba en el gasoil del orden del 4%. Desde el Gobierno se argumenta a las compañías petroleras que el aumento del petróleo se debe a la crisis de Irak y que una vez solucionada esa situación, los precios bajarán. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, instó ayer a los empresarios petroleros a que tengan "responsabilidad social" para no aumentar los precios. (DyN-Especial)
Piden que la garrafa social cueste $ 10
La Federación de Cámaras y Centros Comerciales de la Argentina (Fedecámaras) puso a disposición del Gobierno nacional unos 500.000 negocios para que se expenda la garrafa social a los sectores de bajo recursos.
El titular de la entidad, Rubén Manusovich, dijo ayer a LA GACETA que el precio de esa garrafa no puede superar los $ 10. En ese contexto, el empresario indicó que las compañías petroleras deben subsidiar el combustible de los más pobres; -"más aún teniendo en cuenta que comenzó el frío y que, desde la devaluación, la garrafa subió en un 300%", agregó-.
Manusovich vino ayer a Tucumán a interiorizarse sobre el impacto de la situación energética en el arco productivo provincial. El presidente de Fedecámaras se reunión con el gobernador José Alperovich y con empresarios asociados a la FET.
Manusovich solicitó a las autoridades y a los empresarios que conformen una suerte de consejo económico y social para exigir a las petroleras "el normal suministro de gas a las industrias.En tanto, Alperovich sólo afirmó que, de a poco, "se irá solucionando la distribución del fluido para que los ingenios, las citrícolas y otras empresas tucumanas puedan seguir produciendo".
Todo esto, en el marco de las discusiones sobre la continuidad del esquema de estabilización de precios que el propio Gobierno impulsó y puso en práctica desde enero de 2003.
Renovado varias veces, dicho esquema, basado en la fijación de un precio de referencia de U$S 28,50 por barril para el crudo que las productoras venden a las refinadoras, es considerado insostenible, debido a la acumulación de una deuda superior a los U$S 160 millones, por la diferencia resultante de comparar el precio de referencia, con el precio real del mercado, que supera los U$S 41.
El esquema referido establece que los números entre las empresas se compensarán cuando el precio internacional del crudo descienda por debajo de los 28,50, pero desde que rige el acuerdo la cotización del petróleo no dejó de subir.
La combinación de factores, tales como un cierto estancamiento en los niveles de producción de crudo, un incremento de la demanda y las incertidumbres que genera la guerra en Irak, llevó a que en los últimos días la cotización internacional del petróleo se ubicara por sobre los 41 dólares, lo que no ocurría desde los tiempos de la Guerra del Golfo, ocurrida a principios de los noventa. Así las cosas, y en un contexto local de crisis energética por factores particulares de la Argentina, las petroleras productoras, y las que sólo refinan y comercializan combustibles siguen discutiendo si es económica y financieramente sostenible un esquema de precios. Las firmas no integradas Shell y Esso aplican desde la semana pasada una suba en el gasoil del orden del 4%. Desde el Gobierno se argumenta a las compañías petroleras que el aumento del petróleo se debe a la crisis de Irak y que una vez solucionada esa situación, los precios bajarán. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, instó ayer a los empresarios petroleros a que tengan "responsabilidad social" para no aumentar los precios. (DyN-Especial)
La Federación de Cámaras y Centros Comerciales de la Argentina (Fedecámaras) puso a disposición del Gobierno nacional unos 500.000 negocios para que se expenda la garrafa social a los sectores de bajo recursos.
El titular de la entidad, Rubén Manusovich, dijo ayer a LA GACETA que el precio de esa garrafa no puede superar los $ 10. En ese contexto, el empresario indicó que las compañías petroleras deben subsidiar el combustible de los más pobres; -"más aún teniendo en cuenta que comenzó el frío y que, desde la devaluación, la garrafa subió en un 300%", agregó-.
Manusovich vino ayer a Tucumán a interiorizarse sobre el impacto de la situación energética en el arco productivo provincial. El presidente de Fedecámaras se reunión con el gobernador José Alperovich y con empresarios asociados a la FET.
Manusovich solicitó a las autoridades y a los empresarios que conformen una suerte de consejo económico y social para exigir a las petroleras "el normal suministro de gas a las industrias.En tanto, Alperovich sólo afirmó que, de a poco, "se irá solucionando la distribución del fluido para que los ingenios, las citrícolas y otras empresas tucumanas puedan seguir produciendo".







