“Vine a acompañar a Lebbos”, dijo la madre de Milagros Avellaneda

Familiares de víctimas y organizaciones sociales y políticas se movilizaron a tribunales para reclamar “Justicia para Paulina”

07 Feb 2018

Amalia Ojeda tenía puesta una camiseta con las caras de su hija Milagros Avellaneda y su nieto Benicio Coronel. Era uno de los rostros visibles entre un centenar de personas que permanecían en la plaza Irigoyen, frente al Palacio Judicial. “Vine a acompañar a Alberto Lebbos y a pedir Justicia por Paulina”, afirmó envuelta entre carteles con la consigna “Basta de encubrimiento” y del Partido Obrero (PO), organización que acompañó a la abuela de “Beni” en el primer día de audiencia del juicio oral por el crimen ocurrido en 2006.

“También pido Justicia por mi hija y por mi nieto. Me siento identificada con la causa y la pelea de Lebbos”, añadió la mujer, al referirse a su caso. Avellaneda y Benicio desaparecieron el 28 de octubre de 2016.

Varias organizaciones políticas y sociales se movilizaron ayer hasta tribunales de barrio Sur, en la capital, para expresar su respaldo al padre de Paulina. Los reclamos de los distintos sectores unificaron en dirección de la instancia oral, que tiene a ex funcionarios del gobierno de José Alperovich como imputados por encubrimiento del homicidio.

“Alberto Lebbos fue el referente en estos últimos 12 años a la hora de exigir Justicia. Es una obligación estar aquí, porque queremos saber quiénes son los responsables de este caso que garantizaron impunidad”, expresó Yanina Muñoz, de Libres del Sur.

“Nos parece importante que los tucumanos acompañemos la lucha, porque sin Justicia para Paulina, no habrá Justicia para Tucumán”, añadió.

Por su parte, Ana Ferreyra, de la Casa de las Mujeres Norma Nassif, afirmó que la muerte de la estudiante universitaria “encaja en un femicidio”, figura que no recibía atención aún en 2006. “Fueron hombres los que llevaron adelante este asesinato. No eran esposo ni pareja, pero eran hombres. Alberto Lebbos es un ejemplo para esta sociedad”, enfatizó.

“Tucumán es un vergüenza; hay atropello, no hay respeto, roban, matan, violan y se registran casos de femicidios. Por eso tenemos que seguir en las calles luchando. Esperamos, por el respeto a Alberto y a su hija, que el juicio tenga el final que corresponde, que la Justicia no se deje comprar”, señaló.

Florencia Costilla, del PO, consideró que, en el marco de las marchas a la plaza Independencia que se han realizado los martes, este sector logró registrar alrededor de 500 víctimas de hechos no resueltos. “Entendemos que el camino para lograr Justicia es la lucha. No sólo frente a estos imputados, sino que llegue a los altos mandos del poder, quienes fueron los que garantizaron la impunidad en el caso ‘Lebbos’”, finalizó.

Encuentro.- En la previa las partes fueron convocadas por el secretario Marcos López Frías para una reunión privada dentro de la sala para exponer especificaciones técnicas vinculadas al trámite del juicio. Cada uno tenía su lugar asignado previamente. Mientras tanto, afuera de la sala comenzaban a formar fila familiares de imputados, medios de prensa, representantes de diferentes organizaciones y público en general.

Sala llena.- Todos los imputados se ubicaron detrás de sus abogados. El ex jefe de Policía, Hugo Sánchez, y el ex subjefe, Nicolás Barrera, charlaron distendidos y sonrieron de a ratos. Fue el momento de mayor exposición para los imputados, que recibieron los flashes de los medios.

SIN CÁMARAS.- Luego de permitir que los fotógrafos registraran el momento, el tribunal dijo por iniciado el debate, pero ordenó que las cámaras se retiraran del lugar.

NOVEDADES- El secretario López Frías explicó que el 95% de los testigos había sido notificado y que 35 estaban en ese proceso del trámite. Faltarán tres de ellos. Ellos son los ex barras de Atlético Javier “Pelao” Acevedo (se habría quitado la vida en su celda de Villa Urquiza), Héctor “Kim” Ramos (fue víctima de un homicidio en Termas de Río Hondo). En esa lista también aparece la madre de Paulina, Rosa Racedo, ya fallecida.

Horarios.- Pese a los reclamos realizados por Gustavo Carlino, defensor de Barrera, el tribunal confirmó que el juicio se desarrollará de lunes a jueves de 8.30 a 13.30 y de 16.30 a 20.30. “En el futuro podríamos modificarlo”, insistió Carlos Caramuti, presidente de la sala.

Atento.- El ex secretario de Seguridad, Eduardo Di Lella, pasó gran parte de la audiencia leyendo libros sobre derecho procesal. También les prestó suma atención a los supuestos mails que involucran a la familia Alperovich y que su defensor, Gustavo Morales, pretendió entregar.

Operativo.- La Policía de la provincia fue la que más hombres movilizó durante el operativo de seguridad que se montó antes, durante y después de la audiencia. Los miembros del Tribunal habían pedido colaboración a las fuerzas nacionales para que se hicieran cargo del operativo. La Policía Federal envió a una veintena de hombres que, en su gran mayoría, estuvieron ubicados en el interior de la sala. En tanto que el control del ingreso de personas fue responsabilidad de la fuerza provincial.

Protesta.- Los defensores les pidieron a los jueces de la sala mayores comodidades. Aseguraron que las partes acusadoras estaban mejor ubicadas. Los jueces negaron esa diferencia y anunciaron que llevarían a la Corte Suprema de Justicia el planteo para que lo resolvieran.

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