La falta de información traba el acceso al crédito

Los bancos son reticentes a prestarles dinero a las PyME a pesar de la gran demanda. Crecer y poder cumplir sus obligaciones.

16 Mayo 2004
Por Ruben Ascua
Director de la Fundacion Potencial

La existencia de información asimétrica en el caso de las empresas PyME implica que los bancos no pueden conocer antes la información relevante y necesaria para tomar la decisión de otorgar financiamiento. Esta escasez o mala información impide a los bancos determinar si el solicitante posee realmente las capacidades necesarias para manejar su empresa y poder devolver el préstamo. El banco, luego de haber otorgado un crédito, puede sufrir una pérdida si el tomador del financiamiento carece de la capacidad para tomar decisiones correctas en términos de su negocio y del compromiso asumido de devolver el préstamo.
Bajo situaciones de información asimétrica, se provoca racionamiento de crédito a las PyME, en las cuales la tasa de interés no varía para igualar la oferta y la demanda de crédito, sino que se mantiene el precio de este a un nivel en el cual la demanda supera a la oferta. Es decir que los bancos prefieren mantener el crédito racionalizado que responder al exceso en la demanda mediante un aumento de precio, porque operan en un entorno caracterizado por lagunas en el conocimiento del prestatario y de su proyecto (información asimétrica), porque las tasas altas ahuyentarán a los prestatarios más conservadores (la selección adversa) y porque los prestatarios tendrán tendencia a invertir en proyectos más arriesgados si las tasas son más elevadas para poder recuperar la inversión (el riesgo moral).

Carencias
En el caso de las PyME, el problema de asimetría de información se ve agudizado porque los bancos argentinos no cuentan con unidades especializadas en este tipo de empresas o con la tecnología crediticia apropiada para este segmento y, por consecuencia, su capacidad de evaluar los proyectos presentados por las empresas es menor que en el caso de las empresas corporativas. A esto se deben añadir carencias propias por parte de las PyME que les dificultan proveer la información requerida por los bancos.
Según información del BCRA, hasta la crisis de 2002 estructuralmente alrededor del 6% de las financiaciones otorgadas por el sistema bancario se han dirigido al sector que se podría denominar pequeñas empresas, es decir aquellas operaciones de crédito tomadas por un deudor que no superen los $ 200.000 (cartera comercial).
Hacia el final de 2003 la participación de la cartera PyME apenas superaba el 1,6% del total de financiaciones al sector privado.
En Argentina, según estimaciones privadas (ADEBA), el 25% de los préstamos que el sistema otorga al sector privado corresponderían a micro, pequeñas y medianas empresas en un espectro más amplio, llegando a operaciones de hasta $1.000.000 por entidad.

Tamaño texto
Comentarios