"La fructosa nos quitó mercado durante 20 años"

El economista Ernesto Cerro considera que los edulcorantes sintéticos y lo que derivan del maíz inhibieron el desarrollo del sector.

16 Mayo 2004
El sector azucarero tucumano repuntó notablemente en los últimos años, lo que resulta un hecho poco menos que irrefutable para los distintos componentes del sector. El economista y asesor de la actividad Ernesto Ramón Cerro dice que los factores azucareros están trabajando más en común, en varios aspectos, en los que, años atrás, no se ponían de acuerdo. "Están trabajando mucho mejor", afirma el primer doctor en Economía que tuvo la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán."El convencimiento cierto de que existen excedentes y que hay que exportarlos conforma la primera medida racional con la que hay que trabajar en las próximas semanas o meses", resalta.Afirma, en ese aspecto, que en los últimos años se tomó conciencia de los problemas del sector y estima que el manejo del mercado no fue malo.

- ¿Cómo observa la situación del mercado?
- En el mercado nacional tuvimos problema con el crecimiento. En los últimos 20 años, los edulcorantes de maíz y los edulcorantes sintéticos crecieron mucho más que la industria del azúcar. Mientras ésta tuvo un incremento promedio aproximado al 1% anual, los otros se expandieron mucho más de un 5% anual. La fructosa nos quitó el aumento de consumo en las dos últimas décadas.

- ¿La devaluación fue el factor determinante que impulsó el auge de la actividad azucarera?
- La devaluación no fue el único factor aunque sirvió para sanear algunos pasivos y para trabajar con algún margen. Se comenzó a trabajar con valores internacionales, con un mejor cambio. Pero los precios internos no subieron en igual magnitud, aunque poco a poco va a ir alcanzando los valores necesarios. Por ahora, los precios están quietos, mientras los costos están subiendo.

- ¿El problema del gas es muy serio para el sector?
- En principio ya lo tuvimos durante el año pasado, en el caso de los que no tenían consumo fijo e ininterrumpible. En esa oportunidad, el gas ya se pagó a un precio muy caro, aunque, al menos, se consiguió el fluido necesario para terminar la producción sin mayores inconvenientes.

- ¿Se debe seguir exportando?
- Ya se tomó conciencia de que hacen falta buenas previsiones para definir las exportaciones, de entrada a la zafra. La exportación al final de la temporada es difícil, trabajosa, y a veces no es lo más indicado. El año que mejor se trabajó fue en 2002, porque se exportó de entrada y se hizo buen dinero, sin necesidad de financiamiento. Eso, por supuesto, ayudó a financiar el resto de la zafra.
El año pasado hubo cambios en la cantidad de caña que se estimaba y las exportaciones fueron en parte insuficientes y hasta ahora se está tratando de completarlas.

- ¿Se puede hacer un estimación aproximada de la próxima cosecha?
- Casi nadie quiere hacer estimaciones, porque resulta demasiado arriesgado. Las buenas mediciones se hicieron siempre con satélite y en la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc). El único año que no se hizo fue en 2003 y las cifras no fueron buenas. También influyó un rendimiento mayor al esperado.

- ¿Qué factores influyen en el mercado mundial?
- El mercado mundial azucarero está prácticamente manejado por Brasil, país que anuncia para este año una producción récord, superior a la del año pasado, que también fue récord. En 2003 Brasil produjo 351 millones de toneladas de caña y este año se habla de 370 millones de toneladas. Si dedicara toda esa producción a azúcar podría llegar hasta 40 millones de toneladas, en un mercado mundial de 140 millones de toneladas. Como parte de la producción brasileña se dedica a alcohol, la fabricación de azúcar, esta temporada, estará cerca de los 30 millones de toneladas, de las cuales va a tener que exportar unos 20 millones de toneladas, en un mercado mundial en el que se comercian alrededor de 30 millones de toneladas.
De tal forma, Brasil es el gran formador de precios que impulsa el mercado internacional.

"El momento puede ser el mejor en 15 años"
El industrial Julio Colombres, propietario de los ingenios Santa Bárbara y Ñuñorco, considera que el período que vive el sector azucarero parece ser el mejor momento de los últimos quince años. "Estamos intercambiando ideas y proyectos con mucha frecuencia. Espero que sepamos mantener esta situación positiva por mucho tiempo", manifiesta.
El empresario observa que el mercado azucarero nacional está en equilibrio en función del correcto desempeño de los factores en los últimos tiempos y con un precio razonable. "Es de esperar - confía -, que sepamos y podamos prolongar dicha situación durante el ciclo 2004/2005".
Estima que el mercado internacional plantea un interesante precio del azúcar refinado, al igual que el mercado de Chile y la cuota USA. Respecto del crudo, considera que los valores que se está obteniendo no reflejan los costos de producción.
Según Colombres, la crisis energética nacional es la natural consecuencia del estado de ruptura cultural, moral e institucional del país . "Afecta -señala-. a nuestros ingenios, agregando un factor de incertidumbre adicional a las que todos los argentinos nos hemos acostumbrado e insensibilizado. Hemos efectuado inversiones en producción y consumo de vapor que disminuirán sustancialmente el problema".Sobre el stock de azúcar afirma que ya se cerraron ventas al exterior por una cantidad superior a las 100.000 toneladas, sin tener en cuenta la cuota americana.
Acerca de la iniciación de la zafra 2004, el industrial estima que sus ingenios estarán en condiciones de iniciar la molienda a fines de mayo. "El día concreto del inicio se definirá en función del estado de los cañaverales y del contexto general", indica.Al consultársele sobre el estimado que puede hacer acerca de la producción total de azúcar que podría tener la provincia durante la temporada, Colombres afirma que para tener un dato cierto o más aproximado se debe esperar el informe final de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc).
"A título de aproximación, podría decirse que estaría rondando el millón de toneladas, aunque casi nunca puede darse una cifra exacta en este sentido", expresa el empresario.


Es fundamental que el sector trabaje integrado
"El sector azucarero se dio cuenta, hace unos dos o tres años, de la importancia de trabajar unido (industriales, cañeros y sector obrero) y con ello puede lograr que esta actividad sea negocio para todos". El concepto pertenece al industrial Jorge Rocchia Ferro, propietario de los ingenios La Florida y Aguilares, quien considera que, gracias a ese trabajo integrado, el año pasado, a pesar de la superproducción. se lograron precios convenientes y rentables."Ahora estamos a punto de iniciar la zafra y el azúcar se mantiene en los mismos valores que en 2003 y hasta tuvo un pequeño repunte", añade el empresario.

- ¿Cómo observa a los mercados nacional e internacional?
- En el mercado nacional, (salvo una hecatombe que nadie espera), si se trabaja con la inteligencia suficiente, se podrán mantener los buenos precios.En el orden internacional, cerramos el envío de más diez barcos, lo que nos aseguraría un precio promedio para la exportación que estaría en el orden de los U$S 185. Si vendemos, dentro de ese precio, un 15%, y el resto a U$S 240, tendríamos un promedio cercano al ideal.

- ¿En cuánto estima la producción de la nueva zafra?
- Es muy difícil hacer esa estimación. Según lo que dicen los cañeros, se produciría un 10% menos de azúcar que el año pasado, pero depende de muchos factores.

- ¿En qué fecha se iniciaría la zafra?
- El inicio puede ser a fines de este mes o a principios de junio, pero recién estaría generalizada después de la segunda quincena de ese mes.

- ¿Qué opinión tiene acerca de la crisis del gas?
- Esto es muy grave. El gas es un problema nacional debido a las tarifas. Las empresas del sector no invirtieron porque no había tarifas rentables. Es lo mismo que con el azúcar. Cuando tuvimos años malos no pudimos mejorar nuestros ingenios. En cambio, en los dos últimos años, con buenos precios, arreglamos las fábricas, los cañeros mejoraron los cañaverales, los salarios se recompusieron y las industrias subsidiarias se reactivaron. En general, la balanza mejoró para todo el sector. Pero lo de la tarifa es un asunto pendular. Hoy el gas es muy barato y años atrás fue extremadamente caro. El problema argentino es que no sabemos encontrar nuestro justo medio.

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