15 Mayo 2004 Seguir en 
En consonancia con el Gobierno nacional, en Tucumán se intensificarán los controles sobre el mercado del gas en garrafas (GLP), para evitar subas injustificadas. Así lo confirmó a LA GACETA el director de Comercio Interior, Pablo Zeitune. El funcionario indicó que ya se hizo un relevamiento, por pedido de la Secretaría de Defensa del Consumidor, que está a cargo de Patricia Vaca Narvaja, sobre el precio de las garrafas de 10 kg . "Como resultado salió que el costo promedio, con el aumento, es de $ 24 y en algunos lados la venden a $25.
Si bien el precio del GLP en garrafas y a granel es libre, el Gobierno procura detectar posibles acciones cartelizadas que han derivado en un fuerte aumento del precio del producto en los dos últimos años, desde que se produjo la devaluación del peso.
"Si el Gobierno nacional dispone alguna medida de regulación, en la provincia tendremos el poder de policía que nos permitirá controlar los precios", agregó Zeitune.
De hecho, el precio de la garrafa con 10 kg de GLP pasó, desde la devaluación hasta ahora, de un precio promedio de $ 14 a $ 24, a pesar de la vigencia de la denominada "garrafa social", que impuso la administración nacional a partir del 1 de agosto del año pasado.
Por este sistema, la garrafa de 10 kg cuesta sólo $ 18. Sin embargo, el sistema es tan engorroso que no facilita la compra de estas unidades por parte de quienes más las necesitan.
Las bocas de expendio
El Gobierno dispuso que en todo el país se abran 300 bocas de expendio de garrafas sociales, pero a Tucumán sólo le correspondieron ocho. Ahora, el presidente Néstor Kirchner dio instrucciones para duplicar a 600 los puestos de venta, pero en la provincia todavía no se sabe si llegarán a 16, según afirmaron los empresarios consultados por LA GACETA.Para comprar una "garrafa social", el interesado tiene que trasladarse a la planta fraccionadora y presentar fotocopia de su documento de identidad. La venta queda registrada porque sólo se le puede vender una garrafa cada 15 días a la misma persona.
Siete de las ocho empresas que adhirieron a este sistema afirmaron que nunca dejaron de vender la garrafa social, aunque admitieron que es mucho mayor la demanda de los repartidores. Una firma, en cambio, dijo que pondrán nuevamente en venta la garrafa a $ 18 desde el lunes próximo.Además del problema del transporte de la garrafa, que no es fácil para los sectores de escasos recursos, resulta un inconveniente las distancias y la poca cantidad de puestos de venta que se establecieron en la provincia el año pasado.
Los grandes usuarios temen que vuelva a faltar gas por el frío
El retorno de los fríos intensos a la provincia -con el aumento del consumo de gas que esto conlleva- hace temer que vuelvan los problemas de suministro del fluido para las industrias tucumanas. En los últimos días no hubo inconvenientes en el suministro del gas para los usuarios firmes e ininterrumpibles. Sólo hubo restricciones para los usuarios del servicio interrumpible, la mayoría de los cuales opera con gas spot (comprado en el mercado libre). Los mayores inconvenientes siguieron recayendo en la citrícola Citrusvil, que tiene inmovilizada una de sus fábricas justamente por falta de gas. Los funcionarios provinciales trabajan intensamente para lograr la asistencia de un millón de metros cúbicos diarios de gas de parte de las generadoras de El Bracho, con lo cual resolverían la demanda de las industrias que usan el servicio interrumpible en Tucumán.
El subsecretario de Industria y Comercio Exterior de la provincia, Luis Mentz, comentó a LA GACETA que el Banco Nación -posible administrador del fideicomiso que financiará la obra- evalúa solicitar al Gobierno nacional un crédito puente para que comience la ampliación del gasoducto a Tucumán. Esta asistencia serviría para que comience la obra, mientras se resuelve la conformación de un fideicomiso para financiar el proyecto. "Hay un compromiso del banco de dar a conocer la semana próxima la tasa máxima y el plazo de pago de la financiación", dijo Mentz.
Una consultora cree que la situación eléctrica empeoraría en julio
BUENOS AIRES.- La situación eléctrica argentina podría empeorar en julio próximo cuando se produzca el pico de demanda, a la vez que la industria eléctrica local es la que muestra la peor situación de Latinoamérica, según un informe elaborado por la calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P).El documento señala que la industria eléctrica de Argentina "es la que muestra la peor situación ya que las tres empresas calificadas en el análisis, CAPEX, Transener y Edenor tienen una calificación 'D' (incumplimiento)". S&P subraya que este año, el país ha enfrentado déficit en el suministro de electricidad debido a la falta de inversión en la industria, un fuerte aumento de la demanda, pobre hidrología y restricciones en el abastecimiento de gas natural.
"Si la demanda sigue aumentando, las empresas del sector podrían volverse más vulnerables a eventos climáticos inesperados y a la escasez de combustible. El déficit en el abastecimiento de electricidad podría empeorar en julio, el mes de invierno en el que se registra una demanda pico de electricidad y gas natural", puntualiza el documento de la calificadora de riesgo internacional.
Respecto de las empresas analizadas, Standard & Poor's sostiene que todas ellas fueron perjudicadas por el congelamiento de tarifas desde comienzos de 2002, lo que derivó en la suspensión de pagos de sus servicios e intereses de la deuda. (DyN)
Si bien el precio del GLP en garrafas y a granel es libre, el Gobierno procura detectar posibles acciones cartelizadas que han derivado en un fuerte aumento del precio del producto en los dos últimos años, desde que se produjo la devaluación del peso.
"Si el Gobierno nacional dispone alguna medida de regulación, en la provincia tendremos el poder de policía que nos permitirá controlar los precios", agregó Zeitune.
De hecho, el precio de la garrafa con 10 kg de GLP pasó, desde la devaluación hasta ahora, de un precio promedio de $ 14 a $ 24, a pesar de la vigencia de la denominada "garrafa social", que impuso la administración nacional a partir del 1 de agosto del año pasado.
Por este sistema, la garrafa de 10 kg cuesta sólo $ 18. Sin embargo, el sistema es tan engorroso que no facilita la compra de estas unidades por parte de quienes más las necesitan.
Las bocas de expendio
El Gobierno dispuso que en todo el país se abran 300 bocas de expendio de garrafas sociales, pero a Tucumán sólo le correspondieron ocho. Ahora, el presidente Néstor Kirchner dio instrucciones para duplicar a 600 los puestos de venta, pero en la provincia todavía no se sabe si llegarán a 16, según afirmaron los empresarios consultados por LA GACETA.Para comprar una "garrafa social", el interesado tiene que trasladarse a la planta fraccionadora y presentar fotocopia de su documento de identidad. La venta queda registrada porque sólo se le puede vender una garrafa cada 15 días a la misma persona.
Siete de las ocho empresas que adhirieron a este sistema afirmaron que nunca dejaron de vender la garrafa social, aunque admitieron que es mucho mayor la demanda de los repartidores. Una firma, en cambio, dijo que pondrán nuevamente en venta la garrafa a $ 18 desde el lunes próximo.Además del problema del transporte de la garrafa, que no es fácil para los sectores de escasos recursos, resulta un inconveniente las distancias y la poca cantidad de puestos de venta que se establecieron en la provincia el año pasado.
El retorno de los fríos intensos a la provincia -con el aumento del consumo de gas que esto conlleva- hace temer que vuelvan los problemas de suministro del fluido para las industrias tucumanas. En los últimos días no hubo inconvenientes en el suministro del gas para los usuarios firmes e ininterrumpibles. Sólo hubo restricciones para los usuarios del servicio interrumpible, la mayoría de los cuales opera con gas spot (comprado en el mercado libre). Los mayores inconvenientes siguieron recayendo en la citrícola Citrusvil, que tiene inmovilizada una de sus fábricas justamente por falta de gas. Los funcionarios provinciales trabajan intensamente para lograr la asistencia de un millón de metros cúbicos diarios de gas de parte de las generadoras de El Bracho, con lo cual resolverían la demanda de las industrias que usan el servicio interrumpible en Tucumán.
El subsecretario de Industria y Comercio Exterior de la provincia, Luis Mentz, comentó a LA GACETA que el Banco Nación -posible administrador del fideicomiso que financiará la obra- evalúa solicitar al Gobierno nacional un crédito puente para que comience la ampliación del gasoducto a Tucumán. Esta asistencia serviría para que comience la obra, mientras se resuelve la conformación de un fideicomiso para financiar el proyecto. "Hay un compromiso del banco de dar a conocer la semana próxima la tasa máxima y el plazo de pago de la financiación", dijo Mentz.
BUENOS AIRES.- La situación eléctrica argentina podría empeorar en julio próximo cuando se produzca el pico de demanda, a la vez que la industria eléctrica local es la que muestra la peor situación de Latinoamérica, según un informe elaborado por la calificadora de riesgo Standard & Poor's (S&P).El documento señala que la industria eléctrica de Argentina "es la que muestra la peor situación ya que las tres empresas calificadas en el análisis, CAPEX, Transener y Edenor tienen una calificación 'D' (incumplimiento)". S&P subraya que este año, el país ha enfrentado déficit en el suministro de electricidad debido a la falta de inversión en la industria, un fuerte aumento de la demanda, pobre hidrología y restricciones en el abastecimiento de gas natural.
"Si la demanda sigue aumentando, las empresas del sector podrían volverse más vulnerables a eventos climáticos inesperados y a la escasez de combustible. El déficit en el abastecimiento de electricidad podría empeorar en julio, el mes de invierno en el que se registra una demanda pico de electricidad y gas natural", puntualiza el documento de la calificadora de riesgo internacional.
Respecto de las empresas analizadas, Standard & Poor's sostiene que todas ellas fueron perjudicadas por el congelamiento de tarifas desde comienzos de 2002, lo que derivó en la suspensión de pagos de sus servicios e intereses de la deuda. (DyN)







