15 Mayo 2004 Seguir en 
El dólar al público volvió a registrar ayer mínimas diferencias en otra jornada tranquila en materia cambiaria, pero esta vez le tocó a la moneda estadounidense ceder un centavo, y las cotizaciones despidieron la semana a entre $ 2,95 y $ 2,96 para la venta. En general, las cotizaciones disminuyeron un centavo respecto del cierre del jueves.
En tanto, el mercado mayorista volvió a resultar cómodamente abstecido y en ese caso se consignó como último precio vendedor entre $ 2,93 y $ 2,96.
"Hoy (por ayer) fue como todo día viernes, donde los clientes privilegiaron liquidar sus dólares para hacerse de pesos y poder cubrir sus gastos más urgentes", comentó un experto cambista de la zona de San Martín al 700.
"Pero no hubo inversores interesados en posicionarse en euros", agregó. La divisa única europea cerró a $ 3,55 para la venta, en esa casa de cambio.
Otro cambista de una entidad similar dijo que en la rueda hubo muy poco movimiento, tanto en dólares como en euros.Por su parte, un oficial de negocios de un banco nacional comentó que "la rueda cambiaria tuvo escasas operaciones. El mercado ya superó el temblor del lunes; pero los inversores prefieren esperar que el dólar se estabilice".
La Bolsa porteña cedió ayer un 1,43%
BUENOS AIRES.- La demanda de dinero por parte de las grandes empresas para afrontar el pago del Impuesto a las Ganancias en una plaza con poca liquidez, no sólo impulsó ayer al call money sino que también presionó a los títulos públicos en moneda local.
Al mismo tiempo, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cedió 1,43% debido a su volatilidad que la quejó en el borde de los 900 puntos, y cerrando de esta forma su octava semana de baja consecutiva. Este es un hecho que no se registraba desde 1998 durante la crisis rusa.
"Existe un alto grado de incertidumbre en la plaza. Por un lado tenemos inversores que necesitan vender por problemas de endeudamiento", marcó Rafael Ber, analista de Argentine Research. "Por el otro, están quienes aprovecharon estos precios para vender, ante la duda de que el mercado no cuenta aún con un piso en firme", agregó.
En la apertura, el mercado se mostró alcista. Sin embargo, perdió ese ímpetu casi de inmediato. Así, anduvo a los tumbos durante gran parte de la sesión.
"La plaza está demasiado volátil, un ambiente no apto para inversores conservadores pues, por ahora, no existen expectativas de suba", puntualizó Ignacio di Santo, analista de Bull Markets Brokers.
En cuanto a los bonos, un operador de una entidad financiera extranjera dijo que "los conglomerados empresarios se deshicieron de los instrumentos de deuda en moneda local". "Incluso, desarmaron sus posiciones en fondos comunes de renta fija (money markets) Todo esto para afrontar el pago de impuestos", añadió. (DyN)
En tanto, el mercado mayorista volvió a resultar cómodamente abstecido y en ese caso se consignó como último precio vendedor entre $ 2,93 y $ 2,96.
"Hoy (por ayer) fue como todo día viernes, donde los clientes privilegiaron liquidar sus dólares para hacerse de pesos y poder cubrir sus gastos más urgentes", comentó un experto cambista de la zona de San Martín al 700.
"Pero no hubo inversores interesados en posicionarse en euros", agregó. La divisa única europea cerró a $ 3,55 para la venta, en esa casa de cambio.
Otro cambista de una entidad similar dijo que en la rueda hubo muy poco movimiento, tanto en dólares como en euros.Por su parte, un oficial de negocios de un banco nacional comentó que "la rueda cambiaria tuvo escasas operaciones. El mercado ya superó el temblor del lunes; pero los inversores prefieren esperar que el dólar se estabilice".
BUENOS AIRES.- La demanda de dinero por parte de las grandes empresas para afrontar el pago del Impuesto a las Ganancias en una plaza con poca liquidez, no sólo impulsó ayer al call money sino que también presionó a los títulos públicos en moneda local.
Al mismo tiempo, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cedió 1,43% debido a su volatilidad que la quejó en el borde de los 900 puntos, y cerrando de esta forma su octava semana de baja consecutiva. Este es un hecho que no se registraba desde 1998 durante la crisis rusa.
"Existe un alto grado de incertidumbre en la plaza. Por un lado tenemos inversores que necesitan vender por problemas de endeudamiento", marcó Rafael Ber, analista de Argentine Research. "Por el otro, están quienes aprovecharon estos precios para vender, ante la duda de que el mercado no cuenta aún con un piso en firme", agregó.
En la apertura, el mercado se mostró alcista. Sin embargo, perdió ese ímpetu casi de inmediato. Así, anduvo a los tumbos durante gran parte de la sesión.
"La plaza está demasiado volátil, un ambiente no apto para inversores conservadores pues, por ahora, no existen expectativas de suba", puntualizó Ignacio di Santo, analista de Bull Markets Brokers.
En cuanto a los bonos, un operador de una entidad financiera extranjera dijo que "los conglomerados empresarios se deshicieron de los instrumentos de deuda en moneda local". "Incluso, desarmaron sus posiciones en fondos comunes de renta fija (money markets) Todo esto para afrontar el pago de impuestos", añadió. (DyN)







