Crisis en el penal de Villa Urquiza: se fue Snaider y dos ex comisarios se harán cargo de Institutos Penales

El Gobierno nombró a las nuevas autoridades en medio del escándalo por el crimen de un preso que había denunciado a guardiacárceles.

28 Dic 2017

En medio del escándalo por el asesinato del preso que había denunciado a guardiacárceles por la venta de droga, el Gobierno provincial reemplazó a las autoridades el penal de Villa Urquiza. A partir de ahora, dos ex comisarios se harán cargo de la cárcel tucumana.

El ministro de Seguridad, Claudio Maley, nombró al ex comisario Néstor Hugo Juárez como director general de Institutos Penales. El subdirector será el comisario retirado del Servicio Penitenciario, Juan Carlos Argañaraz.

“Esta ceremonia es para presentar a los nuevos directivos a raíz de la renuncia presentada por Guillermo Snaider, la cual fue sometida al acto administrativo correspondiente y aceptada por el gobernador Juan Manzur”, explicó Maley.

“Consideramos que (Juárez) reúne las condiciones para desempeñarse en el cargo y con una persona de una trayectoria impecable dentro de la Policía de Tucumán”, destacó el ministro.

Maley dijo que habrá más cambios en Institutos Penales. “Se han presentado otros cuatros retiros los cuales están con tratamiento administrativo para concluirlos con la firma de un decreto del señor gobernador y, naturalmente, habrá movimientos internos dentro de las unidades”, manifestó.

La causa

Snaider y otros tres empleados de la cárcel están imputados en la causa que investiga la muerte del preso Sebastián Medina, quien había denunciado que los guardiacárceles lo obligaban a vender droga.


PENAL DE VILLA URQUIZA. Vista de uno de los pabellones de la cárcel tucumana. 

El ex titular del Institutos Penales está acusado de haber cometido desobediencia judicial (no acató la orden de proteger a Medina tal como lo había dispuesto Roberto Guyot, juez de Ejecución y Sentencias), y por incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que se considera que no investigó la tortura que sufrió Medina antes de ser asesinado.

La víctima, de 31 años, fue atacado por Alejandro “Pichi” Mendoza el miércoles 22 de noviembre en el patio de recreo del Anexo 1 de la cárcel. Él y un compañero (su nombre se mantiene en reserva), habían denunciado la venta de marihuana, cocaína y psicofármacos en la cárcel y fueron trasladados a la seccional 7ª por cuestiones de seguridad.

El domingo 19, sin que se conocieran fehacientemente los motivos y sin ninguna orden judicial, los denunciantes fueron trasladados a Villa Urquiza y en el traslado habrían recibido una feroz golpiza. La víctima, ni bien pudo, habló con sus familiares para denunciar lo que estaba pasando y que estaba seguro que lo matarían. Sus sospechas se confirmaron dos días después.


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