Liberaron a los dos funcionarios que estaban detenidos por la muerte del recluso que denunció la venta de drogas en Villa Urquiza

El juez Alejandro Tomas resolvió que ambos aprehendidos sigan procesados por el caso, pero libres.

27 Dic 2017
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ESCENARIO. El penal de Villa Urquiza fue el lugar donde se produjo el crimen. Cuatro funcionarios del mismo están complicados.

Luego de permanecer más de seis horas aprehendidos en la Alcaldía de tribunales, los dos funcionarios del servicio penitenciario que están acusados de haber participado del homicidio del preso Sebastián Medina, quedaron en libertad por orden de un juez de instrucción.

El magistrado Alejandro Tomas resolvió hoy a la madrugada que Walter Pato, jefe del Departamento Personal, y Fernando Cisterna, responsable de las Unidades 1 y 2 del penal, que sigan procesados por el caso pero libres. El juez se inclinó por el planteo de Manuel Pedernera y Julieta Jorrat, defensores de los acusados, que habían solicitado la exención de prisión.

La fiscala Adriana Giannoni había ordenado su aprehensión al considerar que ambos idearon un plan para que Medina fuera asesinado en la cárcel. El preso había denunciado que los guardiacárceles lo obligaban a vender drogas en el penal.

Por este caso, Guillermo Snaider, fue imputado por desobediencia judicial (no acató la orden de proteger a Medina y a su compañero tal como lo había dispuesto Roberto Guyot, juez de Ejecución y Sentencias) y por incumplimiento de los deberes de funcionario público, ya que se considera que no investigó la tortura que sufrió Medina antes de ser asesinado.

En tanto que Claudio González, el oficial que estaba a cargo de los presos que se encuentran alojados en las diferentes seccionales de la policía, fue imputado por falsedad ideológica, ya que la investigadora considera que el falseó todas las actas que se hicieron para justificar el traslado de los dos reclusos que realizaron la denuncia ante la Justicia Federal.

Este último imputado, según informaron fuentes tribunalicias, habría admitido ante Giannoni algunas irregularidades y que hasta habría hecho todo por pedido expreso de sus superiores.



La víctima, de 31 años, fue atacado por Alejandro “Pichi” Mendoza el miércoles 22 de noviembre en el patio de recreo del Anexo 1 de la cárcel. Medina y un compañero (su nombre se mantiene en reserva), luego de haber denunciado la venta de marihuana, cocaína y psicofármacos en la cárcel, fueron trasladados a la seccional 7ª por cuestiones de seguridad.

El domingo 19, sin que se conocieran fehacientemente los motivos y sin ninguna orden judicial, los denunciantes fueron trasladados a Villa Urquiza y en el traslado habrían recibido una feroz golpiza. La víctima, ni bien pudo, habló con sus familiares para denunciar lo que estaba pasando y que estaba seguro que lo matarían. Sus sospechas se confirmaron dos días después.

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Penal de Villa Urquiza
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