La difícil misión de elegir y bajar el martillo en el final de la Fiesta Provincial del Teatro

Eva Halac, Rodrigo Cuesta y Germán Romano, miembros del jurado, cuentan qué y cómo disciernen entre 15 obras seleccionadas

25 Nov 2017
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TEATRISTAS Y JURADOS. Cuesta, Halac y Romano ponen su experiencia al servicio de la cultura teatral. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA.-

“Era cierto eso de cuéntame tu aldea y contarás el mundo. La diferencia que siento con mis compañeros es que ellos tienen un conocimiento mucho más grande de lo que es el teatro en Argentina”. Eva Halac abre la charla en LA GACETA junto a sus colegas Rodrigo Cuesta y Germán Romano, miembros del jurado de la 33a Fiesta Provincial de Teatro “Raúl Serrano”. La misión: elegir, entre las 15 obras seleccionadas, dos elencos para el encuentro nacional.

De movida, Romano dice que Tucumán es punta de flecha cultural del NOA. “En las ediciones regionales los espectáculos de acá son muy codiciados de ver por la gran tradición teatral, y en muchas ramas. En estos 20 años Tucumán ha provocado un oleaje de donde se ha nutrido todo el teatro del NOA. Uno viene con mucha expectativa y estamos viendo una gran variedad de toda esa herencia. Para nosotros es cuestión de mucha belleza, más allá de que haya cosas que nos gustan más que otras. Esta es una Fiesta que está acompañada por el público joven y entusiasta, por aplausos en cada obra, que estimulan a los actores más allá del resultado”.

“Las salas están llenas y con funciones extras. Se ha creado el circuito boca a boca”, apunta Cuesta.

Algo que falta

Halac está de vuelta tras el montaje de su obra “La voluntad” por parte del Estable. “Me obligó a conocer rápido la situación. Me hubiera gustado que fuera al revés. Capaz que hubiera cambiado el trabajo”, piensa en voz alta, y avanza sobre algo muy importante, como es que en los catálogos debería aparecer una síntesis de la obra. “Es lo que se preguntan los espectadores antes de ir al teatro. No hay otra manera de saberlo, y el mundo virtual ha confundido más las cosas. Puede haber muchos afiches, pero si no se sabe de qué se trata... Esto tiene algo que ver con el sentido común. Con un clásico puede no ser necesario, pero en el teatro independiente se trabaja con material desconocido. Es importante explicar lo que se hace, y además para atraer a nuevo público y acercarse a su lenguaje”, sostiene.

Los criterios de selección

“Van apareciendo a medida que vamos viendo las obras. Para eso son nuestras charlas, para discutir sobre lo que vimos. Hasta ahora pensamos bastante parecido”, dice Cuesta sobre los criterios del jurado, cuando todavía les falta ver unas cuántas obras.

Romano amplía: “lo que importa es que vemos todo. Tratamos de ver un poco más de lo que nos dice la obra. También nos interesa lo que dice el público. Vemos desarrollo de subniveles: actuación, dispositivos escénicos, trabajo de luces, vestuario, maquillaje, etc., pero nada suelto, todo está relacionado. No dejamos de ver que el texto tenga que ver con la actuación, que a nivel semiótico todos los símbolos coincidan en lo que se trata de trasmitir. Y cuando algo no funciona también tratamos de descubrir por qué. Lo que decía Eva sobre el sentido común, que prima, es decir, permitirnos inocentemente disfrutar de la obra”.

Halac redondea: “lo que vemos es la decisión; que hay una decisión desde la dirección, de una estética, de elecciones estéticas, o hay una falta de decisión. Porque la elección no es tan subjetiva y se encara en términos profesionales”. “También nos preguntamos cuáles fueron los criterios de la selección realizada, por qué esta variedad de obras y las diferencias entre los espectáculos”, agrega Cuesta. Y Halac deslinda subjetividades: “nosotros podemos hablar, discutir y hacer chistes, pero a la hora de pasar al papel no entra en juego lo personal. Tratamos de hacer un trabajo honesto”.

Qué han visto

“Me parece importante resaltar y aplaudir que se ve trabajo (que no siempre se ve) -aclara Romano-. Hay inversión, hay tiempo y hay provocación, mucha profundización de lo que se cree como política escénica, y eso es muy positivo para el teatro tucumano”.

El teatro y la Fiesta

“No sé si el teatro sirve, -se ofusca Cuesta, y reafirma-: el teatro es arte; sirve para verlo, para hacer pensar y reflexionar, disfrutar, divertir, entretener. La Fiesta del Teatro sirve para que los teatristas se encuentren, el público se renueve y conozca la sala, entre muchas otras cosas”.

En tiempos en que impera la soledad de las plataformas de streaming, Halac dice acerca del teatro: “creo que la idea de comunión sigue siendo lo importante. A quien venga de otro planeta le diría que en el teatro puede conocer a los terrícolas, y a los terrícolas, que es la oportunidad de estar unidos, de saber que no estamos solos. Saber que compartimos todos los interrogantes y las dudas, y que hay miradas distintas. Eso es el teatro”.


› de salta a córdoba
Especialista en iluminación y dramaturgia de la dirección, Rodrigo Cuesta nació en Salta, pero desde hace más de 20 años está radicado en Córdoba, donde se desarrolló como teatrista, es docente en la Universidad Nacional de esa provincia y tiene su sala El Cuenco, donde puso la premiada “Volver a Madryn”.
 
› sangre de dramaturga
Eva Halac es hija de Ricardo Halac. Escribe y dirige teatro, y estudió con Agustín Alezzo y Ricardo Monti. Tiene una extensa carrera en el teatro de objetos, títeres y marionetas, y recibió los premios ACE, Clarín, Guerrero y Teatros del Mundo. Es la autora de “La voluntad”, que dirigió en el Teatro Estable de Tucumán.
 
› de rosario a jujuy
Los unipersonales “Mediopueblo”, de Martín Giner, y “Solo los giles mueren de amor”, de César Brie, le permitieron al público tucumano disfrutar a Germán Romano sobre el escenario en los últimos meses. El actor y director rosarino está radicado en Jujuy desde hace años e integra La Rosa Teatro.


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