Un engaño a tres bandas

Tom Cruise interpreta a un piloto que trabajó con la CIA, con la DEA y con narcos colombianos

02 Nov 2017
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TODO OCURRIÓ. El nuevo filme de Tom Cruise se basa en hechos reales.

ESTRENOS DE CINE

› Barry Seal: sólo en América
DIRECCIÓN: Doug Liman. AÑO: 2017. 
GÉNERO: acción, comedia. ORIGEN: EEUU.
CON: Tom Cruise, Domhnall Gleeson, Sarah Wright, Jayma Mays, Connor Trinneer y Jesse Plemons.
DURACIÓN: 115 minutos.
CALIFICACIÓN: para mayores de 13 años.
› BARRY SEAL: SÓLO EN AMÉRICA
DIRECCIÓN:
Doug Liman. AÑO: 2017. 
GÉNERO:
acción, comedia. ORIGEN: EEUU.
CON: Tom Cruise, Domhnall Gleeson, Sarah Wright, Jayma Mays, Connor Trinneer y Jesse Plemons.
DURACIÓN: 115 minutos. CALIFICACIÓN: para mayores de 13 años.


Hay historias reales que parecen haber sido vividas sólo para que lleguen al cine. La de Adler Berriman Seal, conocido simplemente como “Barry Seal” (título del filme), bien podría ser una de ellas. Y cuando el convocado para protagonizarla es Tom Cruise, el círculo se cierra con la previsible expectativa de éxito seguro en las salas, con la combinación irresistible de un hecho atractivo y un elenco de estrellas.

Nada en Seal fue común y corriente, ya desde el hecho de que su padre, vendedor de golosinas, fuese miembro del Ku Klux Klan. Fanático de la aviación, obtuvo el brevet de piloto cuando era un adolescente y compartió el entrenamiento con Lee Harvey Oswald, el asesino oficial de John Kennedy. En los 60 voló en la poderosa TWA con flamantes Boeing 707 y 747, y luego hizo trabajos sucios en Vietnam y en Laos con Air América, una empresa fachada de la CIA, los servicios secretos de Estados Unidos que ya nunca abandonaría.

En los 70 se transformó en el primer piloto mercenario de la CIA en traficar marihuana, práctica en la que escaló otro peldaño en la década siguiente con cocaína desde Colombia hasta su país, gracias a sus contactos con la familia Ochoa y con Pablo Escobar Gaviria, del Cartel de Medellín, y llegó a ser el narco más importante de Estados Unidos. Cuando fue descubierto, ofreció ser informante de la DEA para evitar la cárcel y entregar a sus contactos, de todos los lados del mostrador.

Las sospechas que lo llevaron a un callejón sin salida se debieron a los negocios que inició en la pequeña ciudad donde vivía, Mena (en Arkansas), para blanquear grandes cantidades de dinero sucio y facilitarle la existencia a su esposa Lucy y a sus cinco hijos.

Durante años, Seal jugó a tres bandas, manteniendo las relaciones al mismo tiempo con las dos agencias norteamericanas y con los colombianos, con información clave en el escándalo conocido como Irán-Contras, el financiamiento ilegal de grupos opositores a la revolución sandinista en Nicaragua.

Tamaña historia merecía ocupar espacio en libros como el escrito por Daniel Hopsicker, y en la televisión (HBO produjo un filme en 1991 con Dennis Hopper en el papel principal), hasta que ahora llega a la pantalla grande con Cruise como Seal y con la dirección de Doug Liman, un dúo que mostró su eficiencia en “Al filo del mañana”.

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