Manzur polemizó con el secretario de Salud cordobés por la restricción del azúcar

El gobernador rechazó la decisión de los ediles de la capital mediterránea de prohibir las azucareras en locales gastronómicos. El secretario de Salud del municipio cordobés le contestó al gobernador con un informe de la UNT. Pronunciamiento industrial

09 Sep 2017
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MUSEO MIGUEL LILLO. El gobernador Juan Manzur inauguró una nueva sala de exposición permamente con animales de África. secretaría de estado de comunicación pública

No hay tregua. La batalla por el azúcar se desató. Tiene como contendientes al Gobierno tucumano y a los industriales azucareros contra la intendencia y los concejales de la capital cordobesa. El punto de conflicto es la decisión del cuerpo deliberativo cordobés que, por unanimidad, aprobó la ordenanza que prohíbe la presencia de azucareras en locales gastronómicos de la capital provincial. Por esa razón, los clientes que deseen el producto deberán solicitarlo. Además, exige el expendio de bebidas sin azúcar en todos los espectáculos que se realicen en el ámbito de la ciudad. “Nos vamos a reunir con el sector productor de azúcar para decirles que no está correcto lo que están haciendo”, manifestó ayer el gobernador Juan Manzur, cuando fue consultado acerca de la decisión legislativa.

“No tiene ningún criterio ni asidero en cuanto a justificación de ningún tipo. Esta presión ya la viví cuando fui ministro de Salud de la Nación. Nos vamos a reunir con el sector azucarero, elaboraremos un documento y le mandaremos para que revean esta situación”, completó. La respuesta a los dichos del mandatario fue casi inmediata. El secretario de Salud de la Municipalidad de Córdoba, Gabriel Acevedo, indicó que Manzur “debería preocuparse más por las alarmantes cifras de obesidad infantil y sobrepeso en niños en su provincia antes que de defender los intereses azucareros”, consignó al diario “La Voz” de Córdoba. Citó un estudio de investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán, realizado en 2016, detectó 40% de sobrepeso en niños y adolescentes escolarizados tucumanos, un porcentaje que lo aproxima a los más severos del mundo, como el caso de México, con un 50% de niños con problemas de peso. “Las mediciones que realizan los equipos de salud municipal en los centros de atención ubicados en las zonas más vulnerables de la Capital establecieron un 12,6% de incidencia de sobrepeso en la población infantil”, señaló Acevedo, que defendió la sanción de la ordenanza. Acotó que esa norma es “un paso adelante para darle visibilidad a un problema sanitario muy delicado”.

Juan Balástegui, uno de los ediles autores del proyecto, precisó que “la ordenanza también contempla en aquellos espectáculos públicos en la ciudad de Córdoba, ya sea estadios de fútbol, conciertos, recitales, etc. en los que se expenden bebidas, la obligatoriedad de tener bebidas con cero contenido de azúcar, cosa que hoy no esta sucediendo”.

La defensa de la venta de azúcar fue considerada como una cuestión de Estado. A fines del mes pasado, el ministro de Desarrollo Productivo, Juan Luis Fernández, había enviado una carta al intendente cordobés, Ramón Javier Mestre, solicitando que reconsidera la medida porque perjudicaba los intereses de la provincia. El funcionario había dejado en claro en su misiva que “ningún organismo especializado recomienda la prohibición del azúcar”. Remarcó, además, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) sugiere un consumo moderado del producto natural, de hasta 12 cucharaditas al día.

“Sin asesoramiento”

También los industriales reaccionaron ante la decisión cordobesa. El Centro Azucarero Argentino (CAA) considera infundada, difamatoria y discriminatoria la ordenanza que prohíbe a los bares tener azúcar a la vista de los consumidores. “La medida, adoptada de manera vertiginosa y sin agotar las necesarias consultas a fuentes responsables, se asimila más a la búsqueda de un oportunista rédito político que a soluciones o paliativos para la problemática de las enfermedades no transmisibles como la obesidad, el sobrepeso y la diabetes”, puntualizó la entidad que preside Fernando Nebbia.

El CAA entiende también que el Concejo cordobés ha excedido sus facultades al establecer que los productos se deberán identificar de forma clara con la leyenda “Libre de azúcar” o “0 azúcar” en su etiquetado, lo que es de competencia de la Nación.

Los fundamentos de la norma, que declara a Córdoba “Ciudad Responsable” en el consumo de azúcar, parten de un desconocimiento supino del problema; de afirmaciones falsas, como que el azúcar provoca daños a la salud, y de sugerencias equívocas, como que su carencia es síntoma de vida sana, cuando en rigor es un nutriente que en sí mismo no ocasiona daños a la salud, puntualizó en el documento difundido por la entidad.

“En los últimos años -continuó-, el CAA ha sostenido que el exceso en el consumo de azúcar puede ser perjudicial tanto como el de cualquier otro nutriente y que, entonces, el debate sobre obesidad y sobrepeso debe girar en torno al equilibrio nutricional y los hábitos de vida saludables”.

A su entender, la ausencia de asesoramiento adecuado ha impedido a los concejales conocer que mientras el consumo de azúcar en la Argentina ha ido disminuyendo, los problemas de salud que la ordenanza le adjudica se han ido incrementando. Y también que durante este proceso el azúcar ha sido reemplazado por elementos artificiales de los cuales nada menciona la norma. “Este es un hecho fáctico no una declaración de principios ni de deseos”, finalizó.

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