30 Abril 2004 Seguir en 
La industria de la cerámica en Tucumán logró recuperar, a partir de 2003, el mercado interno, que había perdido durante la década del 90 por el ingreso de productos desde Brasil. Así lo indicó el empresario Roberto Staneff, quien dijo que la mejora es notable, aunque no arriesgó porcentajes.
"Durante la vigencia de la convertibilidad, era imposible competir, ante la avalancha de productos que entraban desde Brasil. Ahora hemos recuperado gran parte del mercado interno, pero todavía tenemos problemas porque nuestros principales insumos son dolarizados", puntualizó Staneff.
El industrial indicó que las materias primas nacionales son las básicas, como la arcilla, pero los cuarzos y otros productos, que son los que le dan verdadero valor agregado a las cerámicas, y que constituyen casi el 90% de los insumos, se importan y son muy caros.
Algunas empresas logran un cierto equilibrio exportando sus productos hacia Brasil o hacia otros países.
Una preocupación más
A la dificultad de los insumos importados, los industriales ceramistas sumaron una nueva preocupación: la crisis energética.
"Todavía no hemos tenido problemas ni nos han advertido sobre posibles cortes, pero es preocupante, porque nosotros, sin gas directamente no funcionamos, no se puede producir nada", indicó Staneff.
Hace un mes y medio, Gasnor envió a las fábricas una nota para consultarles sobre si la disminución en el suministro de gas podría producirles deterioro en los equipos. Según Staneff, ese no sería el inconveniente. "Cuando les contestamos, aclaramos que los equipos no se perjudicarían -como sí podría ocurrir, quizás, con un generador de electricidad-. Simplemente, tenemos que cerrar si no nos dan el gas suficiente que, en nuestro caso, es de 12.000 metros cúbicos por día", explicó el industrial.
Staneff aclaró que antes de que le disminuyan a la fábrica la cantidad de fluido, prefiere que le den la cantidad necesaria durante una semana y la siguiente le corten el suministro, porque de esa manera se puede organizar mejor el trabajo. No obstante, advirtió que esto puede redundar en suspensiones de personal.
"Todos nuestros equipos funcionan a gas y no se puede usar ningún combustible alternativo", puntualizó Staneff.
"Durante la vigencia de la convertibilidad, era imposible competir, ante la avalancha de productos que entraban desde Brasil. Ahora hemos recuperado gran parte del mercado interno, pero todavía tenemos problemas porque nuestros principales insumos son dolarizados", puntualizó Staneff.
El industrial indicó que las materias primas nacionales son las básicas, como la arcilla, pero los cuarzos y otros productos, que son los que le dan verdadero valor agregado a las cerámicas, y que constituyen casi el 90% de los insumos, se importan y son muy caros.
Algunas empresas logran un cierto equilibrio exportando sus productos hacia Brasil o hacia otros países.
Una preocupación más
A la dificultad de los insumos importados, los industriales ceramistas sumaron una nueva preocupación: la crisis energética.
"Todavía no hemos tenido problemas ni nos han advertido sobre posibles cortes, pero es preocupante, porque nosotros, sin gas directamente no funcionamos, no se puede producir nada", indicó Staneff.
Hace un mes y medio, Gasnor envió a las fábricas una nota para consultarles sobre si la disminución en el suministro de gas podría producirles deterioro en los equipos. Según Staneff, ese no sería el inconveniente. "Cuando les contestamos, aclaramos que los equipos no se perjudicarían -como sí podría ocurrir, quizás, con un generador de electricidad-. Simplemente, tenemos que cerrar si no nos dan el gas suficiente que, en nuestro caso, es de 12.000 metros cúbicos por día", explicó el industrial.
Staneff aclaró que antes de que le disminuyan a la fábrica la cantidad de fluido, prefiere que le den la cantidad necesaria durante una semana y la siguiente le corten el suministro, porque de esa manera se puede organizar mejor el trabajo. No obstante, advirtió que esto puede redundar en suspensiones de personal.
"Todos nuestros equipos funcionan a gas y no se puede usar ningún combustible alternativo", puntualizó Staneff.







