02 Mayo 2004 Seguir en 
El sistema bancario fue uno de los sectores más afectados por la crisis de 2001/02. En efecto, los depósitos del sector privado tuvieron una caída superior al 30% entre el inicio de la crisis y el piso del nivel de depósitos.
Asimismo, el crédito al sector privado se contrajo entre diciembre de 2000 y el mismo mes de 2002 un 53%. Recién en el segundo semestre de 2002, el sistema empezó a salir del estado crítico dado que empezó a recuperar liquidez.
Posteriormente, pese a que se habló de un proceso de reestructuración del sistema, la estrategia del Banco Central fue simplemente dar tiempo. Mientras tanto, se flexibilizaron las normas de capitales mínimos, de acceso al crédito mediante la reclasificación de deudores y, para evitar un mayor daño patrimonial a las entidades, se dispuso que el precio de los bonos que estas tienen en cartera converjan gradualmente hacia los precios de mercado.
Asistencias
Sin aportes del sector público, aunque sí hubo durante la crisis fuerte asistencia a las entidades, sobre todo a bancos estatales mediante redescuentos, se espera que con el marco normativo vigente el sistema empiece a obtener mejores resultados y haya recapitalización a través del aporte de los accionistas. La consigna alentada desde la autoridad monetaria fue "multiplicar los negocios más que disminuir el número de bancos".
Situación delicada
Sin embargo, pese al conjunto de medidas tendientes a facilitar el acceso al crédito y a preservar el patrimonio, la situación del sistema sigue siendo delicada. En 2002. los bancos perdieron $ 18.000 millones, mientras que a fines de 2003 continuaron las pérdidas. aunque se redujeron a $4.000 millones. Esto se debió, entre otros factores, a la caída del costo financiero que implicó la baja de las tasas al restablecerse la liquidez.
Comparaciones
Al comparar la estructura patrimonial de las entidades entre los años 2001 y 2003, se advierte:
Incremento de la participación de los activos del sector público de un 23% en diciembre de 2001 a 40% en el mismo mes de 2003.
Aumento de la proporción de activos líquidos, esto es, los bancos tienen más disponibilidad de fondos. Esto se debe a que la recuperación de depósitos creció más que la colocación de crédito y de que el Banco Central bajó las exigencias de efectivo mínimo.
Disminución de los préstamos al sector privado como porcentaje del activo. La cartera de crédito al sector privado pasó de representar el 40% del activo del sistema al 14%.
Los depósitos del sector privado han recuperado su participación en el pasivo de las entidades de fines de la década pasada (55%), puesto que a diciembre de 2003 representaban el 50%.
Los amparos obligaron a los bancos a pagar depósitos por un valor aproximado a los $6.500 millones, que de no tener compensación tendría un impacto negativo en el patrimonio de casi un 30%.
Proyecciones
Al margen de la precaria situación patrimonial del sistema lo que interesa a futuro es la proyección de los resultados y las perspectivas del negocio.
Por el lado monetario se estima que los depósitos se pueden incrementar entre un 6% y un 8% en lo que resta del año mientras que los préstamos al sector privado continuarán con una leve tendencia positiva, llevando la tasa de expansión del crédito en el presente año al 12% o al 14%.
Por el lado de los costos, financieros y operativos, no hay margen para más recortes. Ante esta situación los bancos deben sí o sí continuar impulsando la colocación de créditos en el sector privado, como única forma de mejorar la rentabilidad del sistema. De ahí que se note en las últimas semanas un aumento de publicidad ofreciendo préstamos.
En síntesis, el sistema presenta una buena situación de liquidez, una precaria situación patrimonial y una rentabilidad que sigue siendo negativa, aunque con tendencia a mejorar en los próximos años.
Todo esto dependerá de las condiciones generales de la economía y particularmente de la evolución del crédito.
Asimismo, el crédito al sector privado se contrajo entre diciembre de 2000 y el mismo mes de 2002 un 53%. Recién en el segundo semestre de 2002, el sistema empezó a salir del estado crítico dado que empezó a recuperar liquidez.
Posteriormente, pese a que se habló de un proceso de reestructuración del sistema, la estrategia del Banco Central fue simplemente dar tiempo. Mientras tanto, se flexibilizaron las normas de capitales mínimos, de acceso al crédito mediante la reclasificación de deudores y, para evitar un mayor daño patrimonial a las entidades, se dispuso que el precio de los bonos que estas tienen en cartera converjan gradualmente hacia los precios de mercado.
Asistencias
Sin aportes del sector público, aunque sí hubo durante la crisis fuerte asistencia a las entidades, sobre todo a bancos estatales mediante redescuentos, se espera que con el marco normativo vigente el sistema empiece a obtener mejores resultados y haya recapitalización a través del aporte de los accionistas. La consigna alentada desde la autoridad monetaria fue "multiplicar los negocios más que disminuir el número de bancos".
Situación delicada
Sin embargo, pese al conjunto de medidas tendientes a facilitar el acceso al crédito y a preservar el patrimonio, la situación del sistema sigue siendo delicada. En 2002. los bancos perdieron $ 18.000 millones, mientras que a fines de 2003 continuaron las pérdidas. aunque se redujeron a $4.000 millones. Esto se debió, entre otros factores, a la caída del costo financiero que implicó la baja de las tasas al restablecerse la liquidez.
Comparaciones
Al comparar la estructura patrimonial de las entidades entre los años 2001 y 2003, se advierte:
Incremento de la participación de los activos del sector público de un 23% en diciembre de 2001 a 40% en el mismo mes de 2003.
Aumento de la proporción de activos líquidos, esto es, los bancos tienen más disponibilidad de fondos. Esto se debe a que la recuperación de depósitos creció más que la colocación de crédito y de que el Banco Central bajó las exigencias de efectivo mínimo.
Disminución de los préstamos al sector privado como porcentaje del activo. La cartera de crédito al sector privado pasó de representar el 40% del activo del sistema al 14%.
Los depósitos del sector privado han recuperado su participación en el pasivo de las entidades de fines de la década pasada (55%), puesto que a diciembre de 2003 representaban el 50%.
Los amparos obligaron a los bancos a pagar depósitos por un valor aproximado a los $6.500 millones, que de no tener compensación tendría un impacto negativo en el patrimonio de casi un 30%.
Proyecciones
Al margen de la precaria situación patrimonial del sistema lo que interesa a futuro es la proyección de los resultados y las perspectivas del negocio.
Por el lado monetario se estima que los depósitos se pueden incrementar entre un 6% y un 8% en lo que resta del año mientras que los préstamos al sector privado continuarán con una leve tendencia positiva, llevando la tasa de expansión del crédito en el presente año al 12% o al 14%.
Por el lado de los costos, financieros y operativos, no hay margen para más recortes. Ante esta situación los bancos deben sí o sí continuar impulsando la colocación de créditos en el sector privado, como única forma de mejorar la rentabilidad del sistema. De ahí que se note en las últimas semanas un aumento de publicidad ofreciendo préstamos.
En síntesis, el sistema presenta una buena situación de liquidez, una precaria situación patrimonial y una rentabilidad que sigue siendo negativa, aunque con tendencia a mejorar en los próximos años.
Todo esto dependerá de las condiciones generales de la economía y particularmente de la evolución del crédito.







