El tiempo perdido desencadenó la crisis

La constitución de una futura petrolera estatal tendría que ver con la intención de una alianza trinacional.

02 Mayo 2004
Por Marcelo Bátiz
Después de dos años de advertencias desde diferentes sectores sobre la proximidad de inconvenientes en el suministro de electricidad y de gas, el Gobierno nacional comenzó un tímido programa de recortes en el consumo con el objeto de evitar problemas mayores en el suministro durante el período invernal.
El tiempo perdido para actuar sobre la oferta no pudo menos que desencadenar la crisis -por más que la palabra no sea del agrado de algunos funcionarios- y obligar a medidas de emergencia sobre la demanda. Una vieja costumbre de un país acostumbrado por décadas a vedas, recortes y restricciones.

Mediano y largo plazo
Las obras a realizar en cuanto a la oferta vendrían para el mediano y largo plazo. Para ello, el presidente Néstor Kirchner y su jefe de Gabinete, Alberto Fernández, adelantaron lo que en pocos días más será el anuncio formal de una empresa estatal de energía, de la que poco se sabe de antemano.Según Fernández, el nuevo ente no tendrá las características ni las dimensiones de lo que fuera YPF y se circunscribiría a una tarea de empresa testigo, abocada a la tarea de análisis de posibilidades de nuevas inversiones de infraestructura que se realizarían en asociación con compañías privadas del sector.
En ese caso, el trabajo no sería muy diferente del que puede desarrollar -con el presupuesto adecuado del que hace tiempo no disponen- la Subsecretaría de Combustibles o el Servicio Geológico Minero.

Desconocimiento
Es probable que dentro de la burocracia estatal se desconozca el trabajo que se lleva a cabo en la misma administración. Por caso, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, argumentó que su viejo proyecto de extender el uso del GNC (cuando ocupaba la cartera de Producción durante la gestión del ex presidente Eduardo Duhalde) obedeció a que no contaba con información sobre la evolución de las reservas de gas, un trabajo que debía realizar la Secretaría de Energía. Para quien no conozca el centro de la ciudad de Buenos Aires, los despachos están a tres cuadras de distancia.
La constitución de la futura petrolera estatal posiblemente venga de la mano del intento de formar una suerte de alianza trinacional con PDVSA y Petrobras, una idea que, dado el escaso interés mostrado por el gobierno brasileño, parecería más acorde con la caracterización que un empresario del sector hiciera meses atrás de algunas actitudes del gobierno: "fulbito para la tribuna".

El poder del fútbol
Un "fulbito" que, a juzgar por las medidas anunciadas, parece contar con más poder que muchas de las grandes corporaciones empresarias.
La Asociación del Fútbol Argentino organiza siete partidos nocturnos por semana: uno del campeonato de Primera B Metropolitana, otro de la B Nacional y cinco de primera división. A diferencia de otros espectáculos que sólo pueden desarrollarse en recintos cerrados, todos esos encuentros pueden realizarse en horarios matutinos o vespertinos, con un considerable ahorro de energía eléctrica. Al menos, esa fue una de las soluciones adoptadas por Brasil en 2001.
Pero la pasión de multitudes se erige intocable en la Argentina, en detrimento de otras actividades industriales que se estiman menos importantes.
Tampoco los municipios toman la iniciativa en lo que respecta al alumbrado público, ni se incorpora a las miles de oficinas de los Estados nacional, provinciales o comunales a los mecanismos de premios y castigos por la evolución de sus consumos.La responsabilidad de reducir el consumo, entonces, quedará en las mismas manos de siempre. (DyN)

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