Los trigos sembrados tempranos y de ciclo corto son los más afectados por las heladas registradas

Daniel Rossi, asesor del CREA Santa Rosa, evalúa el impacto que tuvieron las bajas temperaturas.

05 Ago 2017
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QUEMAZÓN. La imagen muestra el impacto de las bajas temperaturas en la hoja de una planta de trigo.

Las heladas de importante intensidad, y en algunos casos de larga duración que se presentaron en NOA y en Tucumán a comienzos de la segunda quincena de julio, afectaron a los cultivos de diversa manera. Según los informes y notas periodísticas publicadas después de ocurridos los fenómenos climáticos, fueron varios los cultivos que se vieron afectados de distinta manera, según el estado fenológico del cultivo, las condiciones del cultivo y las intensidades de las heladas.

Arándanos, cítricos, caña de azúcar, hortalizas, frutillas, garbanzos, avenas y trigos fueron afectados, en algunos casos con ciertos daños y en otros poco o nada, todo dependiendo de cómo se presentó el fenómeno climático y cuál fue el estado del cultivo en cuanto a su fenología y condición.

El trigo y otros cultivos invernales, como avena y garbanzo, fueron “tocados” por las heladas, viéndose en algunos casos daños con certeza y en otros casos todavía sin saber cuál fue la real afectación del cultivo, por lo que se debe esperar todavía un poco para evaluar correctamente, afirmó Daniel Rossi, asesor del Grupo CREA Santa Rosa, quien atiende a productores del sur de la provincia y aledaños de provincias vecinas.

En general, “se ven afectados los trigos sembrados tempranos y de ciclo corto” que se encontraban en etapas de “encañazón” y “espiga”, etapas muy susceptibles de trigo.

A partir de estos trigos, en los demás cultivares de ciclo más largo y sembrados un poco más tarde hay afectación en menor medida, según si estuvieron sembrados en zonas más bajas, suelos arenosos o según el estado de estrés por la calidad del ambiente.

Sin duda, y en general, hay trigos que sufrieron las bajas temperaturas en mayor o medida, por lo que algunos demoraron más o menos en reaccionar a estos efectos, y encima el jueves tuvimos de nuevo una helada suave.

El impacto

Trigos buenos se ven, pero se debe esperar para evaluar la realidad de los daños que pudieron haber sufrido. El frío no solo dañó espigas salidas sino también algunos “macollos”, dependiendo por supuesto de su estado fenológico al momento de las heladas. Pero, en general, los trigos largos están bien, pero se debe esperar para evaluar todo lo sucedido con las heladas. “Todavía es muy difícil evaluar pérdidas, ya que los trigos vienen reaccionando. Lo cierto es que hay cierta irregularidad después de las bajas temperaturas”, no solo porque algunos sufrieron daño, sino porque el frío frenó el crecimiento y el desarrollo del cultivo; indicó.

“Los trigos de la región, en general, arrancaron muy bien, ya que tuvimos un otoño muy bueno en cuanto a contenidos de humedad en los suelos, que hizo que el productor se juegue por sembrar. Los trigos en casi todos lados nacieron bien por no tener limitante de agua. Los productores sembraron con tecnología, fertilizaron con fósforo y nitrógeno de acuerdo a las necesidades, por lo que en general los trigos venían bien hasta el momento de las heladas de julio”.

Lo cierto es que las heladas golpearon un poco a los cultivos de invierno, tanto al trigo como a las avenas y garbanzos, pero en general, hay cultivos en buenas condiciones, hay síntomas de recuperación pero debemos esperar para saber dónde estamos parados en cuanto a conocer porcentajes de posibles pérdidas.

“Esperemos que, de aquí en más, el clima ayude para que la recuperación de aquellos lotes que fueron afectados pueda ser satisfactoria”, finalizo el asesor CREA.

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