26 Abril 2004 Seguir en 
JERUSALEN.- Israel renunció ayer a su más reciente amenaza contra la vida del líder Yasser Arafat. Un funcionario de alto rango dijo que no era inminente ninguna acción pero que el presidente palestino podría ser expulsado a la Franja de Gaza.
La declaración realizada el viernes por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, de que ya no estaba obligado por una promesa hecha a EEUU de no dañar a Arafat, dio pie a protestas en el exterior y a especulaciones respecto de que el primer ministro podría estar intentando reunir el apoyo de los sectores más derechistas para un plan de retirada de Gaza.
Un delegado de Sharon calificó los comentarios como una advertencia a Arafat, que está bajo virtual asedio israelí en su complejo de Cisjordania, acusado de fomentar la violencia palestina. Arafat niega las acusaciones.
"Sharon no tiene la intención de poner algo en acción esta misma semana, ni hoy o mañana", dijo ayer el viceprimer ministro Ehud Olmert. "El primer ministro estableció una posición, en principio, relativa a Arafat y a la inmunidad de la que él (Arafat) pensó que disfrutaba", apuntó.
Una allegado a Sharon dijo que Israel estaba examinando otros planes de acción contra Arafat. "Una opción es expulsarlo a la Franja de Gaza", agregó.
Respuesta
"La materialización de la amenaza de Sharon sería un crimen imperdonable con consecuencias a largo plazo", advirtieron por su parte, en declaraciones por separado, el ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Maher, y el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, informó ayer la cadena británica BBC.
En tanto, un israelí murió y otros tres resultaron heridos anoche, cuando palestinos armados los emboscaron y abrieron fuego contra su automóvil cerca de la localidad de Idna, al sudeste de Hebrón, en Cisjordania. Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa se atribuyeron el ataque. (DPA-Reuter-Especial)
La declaración realizada el viernes por el primer ministro israelí, Ariel Sharon, de que ya no estaba obligado por una promesa hecha a EEUU de no dañar a Arafat, dio pie a protestas en el exterior y a especulaciones respecto de que el primer ministro podría estar intentando reunir el apoyo de los sectores más derechistas para un plan de retirada de Gaza.
Un delegado de Sharon calificó los comentarios como una advertencia a Arafat, que está bajo virtual asedio israelí en su complejo de Cisjordania, acusado de fomentar la violencia palestina. Arafat niega las acusaciones.
"Sharon no tiene la intención de poner algo en acción esta misma semana, ni hoy o mañana", dijo ayer el viceprimer ministro Ehud Olmert. "El primer ministro estableció una posición, en principio, relativa a Arafat y a la inmunidad de la que él (Arafat) pensó que disfrutaba", apuntó.
Una allegado a Sharon dijo que Israel estaba examinando otros planes de acción contra Arafat. "Una opción es expulsarlo a la Franja de Gaza", agregó.
Respuesta
"La materialización de la amenaza de Sharon sería un crimen imperdonable con consecuencias a largo plazo", advirtieron por su parte, en declaraciones por separado, el ministro de Exteriores egipcio, Ahmed Maher, y el secretario general de la Liga Arabe, Amr Mussa, informó ayer la cadena británica BBC.
En tanto, un israelí murió y otros tres resultaron heridos anoche, cuando palestinos armados los emboscaron y abrieron fuego contra su automóvil cerca de la localidad de Idna, al sudeste de Hebrón, en Cisjordania. Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa se atribuyeron el ataque. (DPA-Reuter-Especial)







