25 Abril 2004 Seguir en 
BAGDAD.- Más de 50 muertos, entre ellos al menos cinco soldados estadounidenses, dejó una nueva jornada de violencia en Irak, en la que se registraron por primera vez ataques suicidas con embarcaciones. El gobierno estadounidense, preocupado por la creciente virulencia en el país ocupado, está tratando de persuadir a los miembros que todavía permanecen en la coalición para que mantengan sus tropas hasta julio, plazo fijado por EE.UU. para entregar el gobierno. Washington pidió a Noruega, Holanda y El Salvador, que tienen casi 2.000 soldados en Irak, que se queden más allá de lo planeado. Noruega rechazó el pedido y anunció que sus 180 efectivos abandonarán Irak tras el traspaso de gobierno, previsto para el 30 de junio. España, Honduras y República Dominicana ya pusieron en marcha su procedimiento de retiro militar.
Aguas turbulentas
Una plataforma petrolera y dos buques petroleros fueron blanco de atentados perpetrados por atacantes con embarcaciones. Según fuentes británicas, no hubo víctimas entre las tropas de ese país. La primera explosión se registró a 10 kilómetros de la costa iraquí, cerca de Basora, ciudad controlada por los británicos. Un barco de guerra de los aliados había divisado una embarcación sospechosa cerca de la plataforma petrolera Al Basora. Cuando se acercó a la embarcación con fines de requisa, esta explotó. La plataforma petrolera no sufrió daños, dijo un informe británico. Casi al mismo tiempo, otros dos botes estallaron cerca de dos petroleros, no muy lejos de la terminal petrolera Abbott, cerca de Um Qasr. Ambos ataques fueron perpetrados en aguas controladas por Estados Unidos. No se dieron a conocer otros detalles.
Oleada de matanzas
La ola de violencia cubrió una vasta zona del territorio iraquí, y tuvo como blancos una base militar estadounidense, un mercado lleno de gente en un barrios de Bagdad, convoyes militar en las carreteras y gente común que transitaba por las calles en varias localidades. En Fallujah, donde rige una frágil tregua, oficiales estadounidenses preparan un asalto masivo para acabar con la revuelta en esa ciudad donde, a fines de marzo, murieron incinerados y luego colgados de un puente cuatro mercenarios norteamericanos. En la ciudad sagrada de Kerbala, al sur de Bagdad, soldados polacos mataron a cinco rebeldes. Una bomba mató a un soldado estadounidense el viernes, y un soldado búlgaro murió en una emboscada. Mientras, el clérigo radical chiíta, Moqtada al Sadr, se mantenía ayer en la ciudad sagrada de Nayaf, rodeado por las tropas de Estados Unidos. Los chiítas amenazó con desencadenar ataques suicidas por todo Irak si las fuerzas estadounidenses atacaban la ciudad. (Reuter-Télam-DPA)
A pocas semanas del traspaso del poder, la variante podría dejar afuera a varios dirigentes colaboracionistas
Washington.- La decisión de Estados Unidos de convocar a líderes políticos del régimen depuesto a participar del proceso de reconstrucción de Irak ha irritado a los dirigentes del Consejo de Gobierno iraquí, que esperaban mantener sus espacios de poder en el futuro. A pocas semanas del traspaso de poder en Irak, previsto para el 30 de junio, Estados Unidos y el enviado de la ONU para Irak, Lakhdar Brahimi, habrían acordado dejar fuera de un gobierno de transición a la mayoría de los 25 miembros del Consejo de Gobierno provisional. Según un diario neoyorquino, como razón se alega, entre otras cosas, la poca aceptación que los miembros del Consejo tienen entre la población iraquí, lo que va en contra de los esfuerzos por formar un gobierno con credibilidad hasta las elecciones de inicios del próximo año.
"La vuelta de los nazis"
Según el líder del Congreso Nacional Iraquí, Ahmed Chalabi, los planes de Estados Unidos de permitir que antiguos miembros del proscrito partido Baath, de Saddam Hussein, vuelvan a ocupar altos cargos en la administración sería como una vuelta de los nazis al poder tras la Segunda Guerra Mundial. Sus declaraciones disgustaron mucho a Washington, al punto de que podría recortar la ayuda financiera al Congreso Nacional, que hasta ahora es de U$S 340.000 al mes. Chalabi, miembro de la comunidad chiíta, regresó el año pasado a Irak tras casi un cuarto de siglo en el exilio. Con fuertes lazos en los círculos de poder estadounidenses, Chalabi era el favorito para ocupar el gobierno de Irak. Sin embargo, comenzó a caer en desgracia luego de que la Cia comenzó a sospechar sobre la veracidad de los informes enviados al Pentágono sobre el régimen de Saddam. Chalabi reclama que el Consejo de Gobierno provisional mantenga su estructura durante el proceso. (Télam-DPA)
Aguas turbulentas
Una plataforma petrolera y dos buques petroleros fueron blanco de atentados perpetrados por atacantes con embarcaciones. Según fuentes británicas, no hubo víctimas entre las tropas de ese país. La primera explosión se registró a 10 kilómetros de la costa iraquí, cerca de Basora, ciudad controlada por los británicos. Un barco de guerra de los aliados había divisado una embarcación sospechosa cerca de la plataforma petrolera Al Basora. Cuando se acercó a la embarcación con fines de requisa, esta explotó. La plataforma petrolera no sufrió daños, dijo un informe británico. Casi al mismo tiempo, otros dos botes estallaron cerca de dos petroleros, no muy lejos de la terminal petrolera Abbott, cerca de Um Qasr. Ambos ataques fueron perpetrados en aguas controladas por Estados Unidos. No se dieron a conocer otros detalles.
Oleada de matanzas
La ola de violencia cubrió una vasta zona del territorio iraquí, y tuvo como blancos una base militar estadounidense, un mercado lleno de gente en un barrios de Bagdad, convoyes militar en las carreteras y gente común que transitaba por las calles en varias localidades. En Fallujah, donde rige una frágil tregua, oficiales estadounidenses preparan un asalto masivo para acabar con la revuelta en esa ciudad donde, a fines de marzo, murieron incinerados y luego colgados de un puente cuatro mercenarios norteamericanos. En la ciudad sagrada de Kerbala, al sur de Bagdad, soldados polacos mataron a cinco rebeldes. Una bomba mató a un soldado estadounidense el viernes, y un soldado búlgaro murió en una emboscada. Mientras, el clérigo radical chiíta, Moqtada al Sadr, se mantenía ayer en la ciudad sagrada de Nayaf, rodeado por las tropas de Estados Unidos. Los chiítas amenazó con desencadenar ataques suicidas por todo Irak si las fuerzas estadounidenses atacaban la ciudad. (Reuter-Télam-DPA)
Washington.- La decisión de Estados Unidos de convocar a líderes políticos del régimen depuesto a participar del proceso de reconstrucción de Irak ha irritado a los dirigentes del Consejo de Gobierno iraquí, que esperaban mantener sus espacios de poder en el futuro. A pocas semanas del traspaso de poder en Irak, previsto para el 30 de junio, Estados Unidos y el enviado de la ONU para Irak, Lakhdar Brahimi, habrían acordado dejar fuera de un gobierno de transición a la mayoría de los 25 miembros del Consejo de Gobierno provisional. Según un diario neoyorquino, como razón se alega, entre otras cosas, la poca aceptación que los miembros del Consejo tienen entre la población iraquí, lo que va en contra de los esfuerzos por formar un gobierno con credibilidad hasta las elecciones de inicios del próximo año.
"La vuelta de los nazis"
Según el líder del Congreso Nacional Iraquí, Ahmed Chalabi, los planes de Estados Unidos de permitir que antiguos miembros del proscrito partido Baath, de Saddam Hussein, vuelvan a ocupar altos cargos en la administración sería como una vuelta de los nazis al poder tras la Segunda Guerra Mundial. Sus declaraciones disgustaron mucho a Washington, al punto de que podría recortar la ayuda financiera al Congreso Nacional, que hasta ahora es de U$S 340.000 al mes. Chalabi, miembro de la comunidad chiíta, regresó el año pasado a Irak tras casi un cuarto de siglo en el exilio. Con fuertes lazos en los círculos de poder estadounidenses, Chalabi era el favorito para ocupar el gobierno de Irak. Sin embargo, comenzó a caer en desgracia luego de que la Cia comenzó a sospechar sobre la veracidad de los informes enviados al Pentágono sobre el régimen de Saddam. Chalabi reclama que el Consejo de Gobierno provisional mantenga su estructura durante el proceso. (Télam-DPA)







