Un código más severo para cazar a los evasores

La reforma del código impositivo se define entre la necesidad recaudatoria del Estado y los derechos de los contribuyentes.

25 Abril 2004
Tras casi un cuarto de siglo de vigencia, el Gobierno considera que llegó el momento para introducir reformas en el Código Tributario de Tucumán. La dinámica de la realidad económica incorporó nuevas figuras a la que los tentáculos de la Dirección General de Rentas no alcanzan por no estar incluidos en la normativa. Por esa razón, el ministro de Economía, Jorge Jiménez, puso en marcha el motor reformista enviando a la Legislatura el proyecto que intenta suplir a la Ley 5121, sancionada en 1979, y que sufrió distintas adecuaciones a través del tiempo.
Para la elaboración del nuevo texto impositivo, el Gobierno tuvo en cuenta un trabajo elaborado por representantes de distintos colegios profesionales, los Códigos de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Salta y Mendoza, y la Ley nacional 11.683 y sus modificatorias (Procedimientos Fiscales). Jiménez considera que las modificaciones no sólo persiguen la modernización del Código, sino también profundizar la lucha contra la evasión y la morosidad en el pago de impuestos.
El Código propuesto permitiría delegar funciones y facultades a la Dirección General de Rentas, con el fin de agilizar las tareas del organismo (fiscalización y ejecución fiscal). Además, según los funcionarios, se estableció un régimen de reducción de sanciones para determinados casos. Otro de los puntos salientes del proyecto es un nuevo régimen de procedimientos para las determinaciones de oficio y sus recursos, fijándose reglas claras en el proceder, de tal forma de agilizarlo y de respetar los derechos de los contribuyentes.
Una de las reformas que generó mayor debate en el Gobierno fue el decomiso de mercaderías que ingresen a la provincia sin documentación respaldatoria. Los reformistas oficiales introdujeron en el Código Tributario en estudio capítulos donde se establecen pautas de acción para la lucha efectiva contra el comercio ilegal y la evasión, sin que ese hecho signifique perjuicios contra el Estado.

El espíritu de los tributaristas
En general, los tributaristas tucumanos opinan a favor de la reforma impositiva. Sin embargo, ante los constantes cambios que sufrió el proyecto, sostienen la necesidad de que el Estado tenga en cuenta las sugerencias aportadas por distintas instituciones, incluida la opinión de la Corte Suprema de Justicia, en el diagnóstico que se elaboró entre octubre de 2001 y noviembre de 2002. Esos pronunciamientos, en poder de los legisladores, buscan que el nuevo Código Tributario sea dinámico y con una distribución equitativa de la carga tributaria. Además de luchar contra la evasión, los expertos consideran necesario disminuir la presión a los sectores de menores recursos y mejorar el rol del Estado en sus relaciones con los contribuyentes, para que éstos, a su vez, cambien su conducta.
Giselle de Benito, una de las expertas que trabajó en la comisión avalada por los colegios de profesionales, dijo que los códigos deben acompañar los cambios que se producen en los actos de la vida. Pero alertó que esos cambios deben tener un punto de equilibrio "entre la actitud agresiva del fisco, entendida ésta como herramienta de recaudación, y el respeto por los derechos que le asisten constitucionalmente a los contribuyentes".

Se abre el debate parlamentario

El proyecto de reforma del Código Tributario Provincial ya tiene estado parlamentario. El presidente de la comisión de Hacienda y Presupuesto, Fernando Juri Debo, expresó que a partir de esta semana, la Legislatura citará a los representantes de los colegios de profesionales de Tucumán para comenzar el debate de la iniciativa. Algunos especialistas de esas instituciones trabajaron durante más de un año en la elaboración de un anteproyecto, que sirvió como base para la modernización del código. El presidente subrogante de la Cámara considera que la nueva norma podría ser sancionada por el cuerpo parlamentario durante mayo.
Pero, el presidente del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tucumán, Ricardo Nassif, consideró oportuno que, antes de la sanción de la reforma, la Legislatura aproveche "el valioso esfuerzo de los profesionales que desinteresadamente consensuaron algunas modificaciones al régimen vigente (Ley 5121)". Nassif afirmó que la reforma al Código Tributario de la provincia es necesaria, pero aclaró que debe garantizar los derechos de defensa que le asisten a los contribuyentes tucumanos.

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