VICEPRESIDENTE DE AJUFE. Sanjuán, juez federal tucumano, en su despacho.

La recién nacida Asociación de Jueces Federales (Ajufe) destinó su primer comunicado de prensa a adherir a la lucha anticorrupción y a peticionar herramientas para enfrentar el fenómeno delictivo que acongoja al país. Los magistrados declararon que es necesario avanzar en las causas donde se investigan casos de corrupción, identificando cuáles son los obstáculos y proponiendo soluciones concretas. La Ajufe que preside Jorge Morán (Cámara Nacional en lo Contencioso Administrativo Federal) dijo que la historia argentina muestra que siempre hubo dificultades para poder avanzar en los procesos sensibles y que la posibilidad de vencer esta resistencia no dependía sólo de la voluntad de los jueces, aunque resultaba imprescindible hacerlo. “Es nuestro deber como magistrados y es un reclamo de la sociedad”, expresó la entidad que tiene a Ricardo Mario Sanjuán, vocal de la Cámara Federal de Tucumán, como uno de sus vicepresidentes.
La Ajufe manifestó que es necesario fortalecer las instituciones para poder luchar eficazmente contra la corrupción, según consignó ayer el diario Clarín. Entre las principales debilidades existentes destacaron la falta de recursos materiales y tecnológicos; la gran cantidad de juzgados vacantes y la demora en la designación de magistrados, así como también la ausencia de legislación actualizada que brinde herramientas rápidas y efectivas para combatir la corrupción. La Ajufe anunció que iba a elevar su diagnóstico y petitorio a Germán Garavano, ministro de Justicia y de Derechos Humanos de la Nación.

Entre otras ideas, los jueces propusieron reformar el Código Procesal Penal de la Nación para acelerar los procesos, y concentrar en un sólo acto los planteos y recursos (apelaciones y recusaciones); dar facultades a los órganos superiores del Poder Judicial para permitir que los magistrados a cargo de una “megacausa” puedan ocuparse de ella de manera exclusiva y fortalecer el área de investigación. Según Ajuje, los Tribunales requieren de una agencia investigativa especial y de una Policía Judicial como las que existen en otros países.
La Ajufe argentina se llama igual que la entidad creada por los magistrados brasileños en 1972 (Associação dos Juízes Federais). La organización vernácula nació el mes pasado por impulso de los integrantes de los Tribunales Federales porteños de Comodoro Py. En la reunión inaugural celebrada en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, 193 miembros presentes de la Ajufe otorgaron la presidencia al camarista Morán mientras que el juez federal porteño Ariel Lijo asumió la secretaría general. El acta de creación de la asociación indica que esta tiene entre sus objetivos englobar las preocupaciones, intereses y compromisos de quienes comparten problemáticas comunes: “ello impone el establecimiento de mecanismos de intercambio y de discusión en el marco de estas afinidades con miras a una mayor fortaleza institucional, y una mejor preparación para la solución de los conflictos que se presentan en la aplicación de leyes federales”.








