En su silla de ruedas, Jorge Antonio Lazarte tiene pegada una calcomanía del escudo de Atlético. A modo de adorno, sí. Pero también como símbolo de identidad; porque, según afirmó a LG Deportiva, a excepción de su familia, nada en su vida es más importante que el “Deca”.
Tanto es así que ni siquiera la poliomielitis que padece evitó que, en cada partido que el club de sus amores juega de local, él estuviera presente en la cancha. Incluso en los tiempos en que la arquitectura del estadio resultaba muy hostil para quien precisa muletas o silla de ruedas para trasladarse.

“Vengo a la cancha desde que tengo uso de razón. Me trajo un tío; en una moto Siambretta. Siempre usé muletas o bastones; hasta que me fracturé la pierna en un accidente. Como entonces no tuve plata para comprar la prótesis, quedé en silla de ruedas. Pero nunca dejé de venir”, contó, orgulloso, este “decano” de 57 años.
No le debe haber resultado fácil; pero hoy recuerda con una sonrisa aquellas asistencias. “Antes iba a las tribunas de la Bolivia, de la Chile, de la Laprida. Subía con las muletas lo más arriba que podía. Nunca fue un impedimento venir a la cancha. Ahora (Mario) Leito hizo las rampas; y le estoy muy agradecido por esto, porque nos dio la posibilidad de ubicarnos en este lugarcito, para ver un poco más cómodos”, destaca. Se refería a las obras que se hicieron junto a la tribuna central de calle Chile, para que aquellos con capacidades motrices reducidas puedan ver mejor los partidos.

El esfuerzo, en todo caso, pasa más por lo económico; y no precisamente por el costo de la entrada, porque esta resulta gratuita para los discapacitados. “Ahora se me hace más cuesta arriba, porque vivo un poquito más lejos y debo trasladarme en taxi. Es un presupuesto, con lo que cuesta ahora”, lamentó. Sin embargo, luego precisó: “pero verlo al ‘Deca’ no tiene precio”.
Lo mejor y lo peor
Tantos años de verlo jugar al “Decano” le llenaron de recuerdos la memoria. Ahí están, acomodados en los respectivos anaqueles, los momentos de mayores alegrías, y los minutos de profundas tristezas. ¿Cuál fue el golpe más duro que recibiste?, le preguntó LG Deportiva. “No me voy a olvidar en toda mi vida... Estábamos para ascender y perdimos contra Tigre. No pudimos ascender ese año, y hubo mucha violencia en la cancha, entre la hinchada y la Policía”, respondió Antonio. Eso ocurrió en el Reducido de la B Nacional de 1999; Atlético había perdido 3 a 1 en condición de visitante; debía darlo vuelta de local, pero en Tucumán sólo logró empatar, 2 a 2. “Eso me retiró un tiempo de la cancha. Fue uno de los momentos más feos que viví con Atlético”, reconoció.
Pero la moneda tiene dos caras, y Antonio también vivió tiempos de alegrías con el “Deca”... muchas. “La época cuando jugaban (Juan Francisco) ‘Kila’ Castro -un señor jugador-, (Orlando) ‘Lito’ Espeche, (David) Millicay, (Ángel) Guerrero, y (José) ‘El Percha’ Bulacio... me acuerdo de tantísimos jugadores que fueron ídolos, que jugaban por amor a la camiseta; y la mayoría tucumanos”, afirmó, con ese gesto que suele dibujarse en el rostro cuando el recuerdo resulta agradable.
Los momentos buenos vinculados al “Deca” se le amontonan, a borbotones. Pero Antonio elige uno, el mejor. “Lo más lindo es el presente, lo que Atlético me está haciendo vivir hoy. Estoy disfrutando un momento espectacular. Le quiero dar gracias a Dios por haberme dado la vida para verlo a Atlético jugar la Copa Libertadores. Eso es algo que en mi vida me lo hubiese imaginado”, admitió.
Pero la cosa no terminó allí. Con las cejas levantadas, por la admiración, enumeró: Copas Libertadores, Sudamericana, Argentina y campeonato local. “Más no se le puede pedir a estos muchachos. Estos jugadores también van a quedar en la historia de Atlético. ... (Fernando) Zampedri, (Cristian) Menéndez”, manifestó... y trascartón, como quien advierte un olvido, agregó: “¡y ‘El Pulga’ (Luis Miguel Rodríguez)! Por el momento anda medio bajoneado, pero ya a va a volver; porque él es así: ‘El Pulga’ aparece cuando Atlético más lo necesita”.
A retenerlos
Antonio también reconoció el trabajo que viene realizando la comisión en los últimos años. Pero aprovechó para pedirles. “Necesitamos comprar más jugadores. De eso seguramente ya se dio cuenta el presidente. No podemos encarar todos los torneos que estamos jugando con este plantel, porque estamos justos y, a la larga, los soldados se te van a caer”, dijo, y recordó algunas lesiones; en especial, la de Zampedri.
“Y además de traer jugadores hay que retener a los que están. A (Cristian) Lucchetti, a (Rodrigo) Aliendro, a (David) Barbona... no podemos dejarlos ir. Creo que le está entrando bastante dinero al club como para que no se vayan estos jugadores que tenemos. Espero que ellos y los dirigentes sigan haciéndolo grande al ‘Deca’”, anheló Antonio.







