La italiana Mirella Piazzoli sorprendió a los tucumanos

Habló sobre los mensajes que, según afirma, le dio Jesús. Los no nacidos

CEREMONIA. En el centro, Mirella Piazoli recuerda las almas de los niños.
CEREMONIA. En el centro, Mirella Piazoli recuerda las almas de los niños.
Al son del Ave María, Mirella Piazzoli hace su entrada al salón donde la esperan unas 500 personas para escuchar su conferencia. No es que la italiana tome el lugar de la Virgen, sino que es Ella la que acompaña a la disertante, se explicó, y por eso la música enmarca el ingreso al auditorium del Hotel del Jardín. Mirella llegó a Tucumán por invitación de la tucumana Mary Sáez para contar su experiencia sobre sus experiencias con Jesús y transmitir su mensaje de misericordia.

Mirella dice que habla con las almas de las personas fallecidas. Afirma que ve a Jesús, a María, a los ángeles y a las almas de los muertos con tanta claridad como si estuvieran vivas. “Veo personas que han dejado la Tierra, como el joven guapo que está aquí, al lado de este señor -señala-. Este joven espera que su papá acepte este misterio, porque todavía no lo ha aceptado”.

El sábado por la tarde, Mirella presidió una jornada espiritual que duró más de tres horas. Contó sus experiencias y el mensaje de Jesús, que consiste en dar testimonio de la vida después de la muerte y de la misericordia de Dios. Uno de los momentos más emocionantes fue cuando relató una de las visiones con los niños no nacidos: “hay un incalculable número de niños y un ángel al lado de cada uno de ellos. Los niños se aproximan, me rodean, extienden hacia mí sus manitas, quieren caricias. Son niñas y niños de todas las naciones. Jesús ¿quiénes son y por qué están aquí? Un ángel con una inmensa luminosidad me dice: soy el ángel de la Luz. Todos estos niños fueron concebidos en la Tierra y en su inmensa mayoría su vida les fue negada. Veo una niña bellísima que habría sido pianista si hubiera vivido. Otro que está junto a ella hubiera sido un científico que habría ayudado a la humanidad con sus descubrimientos. Hay dos niños, un varón y una niña tomados de la mano. Ellos se hubieran enamorado y habrían tenido muchos hijos. El ángel de la Luz con voz dolorosa, me mostró todos los niños que habrían nacido de estas criaturas si no les hubieran impedido el don de la vida”. Luego, Mirella presidió una ceremonia de sanación espiritual.

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