Se calcula que 325 millones de personas se han contagiado hepatitis B o C, pero sólo una pequeña parte lo sabe y recibe tratamiento, denunció la Organización Mundial de la Salud (OMS), que convocó a los países a tomar medidas para luchar contra esta enfermedad, que puede ser mortal. Concretamente, reclama que se mejore el acceso a vacunas y medicamentos, y que se apliquen medidas para reducir las infecciones entre personas que se inyectan drogas.
“Estamos experimentando un incremento de la mortalidad”, aseguró Gottfried Hirnschall, director del programa hepatitis de la OMS. De hecho, se estima que 1,3 millón de personas murieron por esta causa en 2015, lo que supone más muertes que las provocadas por el VIH, según un informe del organismo internacional, en el que se destaca que Asia Oriental y Oceanía tienen la mayor tasa de hepatitis B, seguidas por África. El virus se transmite por contacto directo con fluidos infectados, generalmente en relaciones sexuales o por pinchazos de agujas. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, pero no se contagia por contacto casual.
El problema -destaca el informe- es que solo el 9 % de los infectados sabe que lo está, y solo el 8 % de los diagnosticados recibe tratamiento.
La tasa de diagnóstico y tratamiento de hepatitis C, que se transmite fundamentalmente por sangre, también es muy baja. En Oriente próximo se da la tasa más alta, debido a la falta de higiene. Europa, donde el virus está más extendido entre los drogadictos, está en segundo lugar.
“Estamos experimentando un incremento de la mortalidad”, aseguró Gottfried Hirnschall, director del programa hepatitis de la OMS. De hecho, se estima que 1,3 millón de personas murieron por esta causa en 2015, lo que supone más muertes que las provocadas por el VIH, según un informe del organismo internacional, en el que se destaca que Asia Oriental y Oceanía tienen la mayor tasa de hepatitis B, seguidas por África. El virus se transmite por contacto directo con fluidos infectados, generalmente en relaciones sexuales o por pinchazos de agujas. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, pero no se contagia por contacto casual.
El problema -destaca el informe- es que solo el 9 % de los infectados sabe que lo está, y solo el 8 % de los diagnosticados recibe tratamiento.
La tasa de diagnóstico y tratamiento de hepatitis C, que se transmite fundamentalmente por sangre, también es muy baja. En Oriente próximo se da la tasa más alta, debido a la falta de higiene. Europa, donde el virus está más extendido entre los drogadictos, está en segundo lugar.







