La carencia en Tucumán de una cárcel federal

LA  GACETA
Por LA GACETA 06 Abril 2017
La delincuencia se ha convertido en uno de asuntos centrales de la sociedad tucumana. Su importante incremento está relacionado con las adicciones, la desocupación, la miseria, el analfabetismo y la corrupción, entre otras causas. Desde hace tiempo, la cárcel de Villa Urquiza y las comisarías no dan abasto para albergar a los delincuentes de ambas jurisdicciones: provincial y federal.

En nuestra edición dominical, le dedicamos un extenso espacio a la carencia de presidios federales que padece Tucumán. Mientras Salta y Jujuy, además de unidades carcelarias, poseen alcaldías federales (lugares de alojamiento transitorio para los detenidos hasta tanto se defina su situación procesal), nuestra provincia es la única en el Noroeste que no tiene nada. El penal más nuevo de la región está en Santiago del Estero; Catamarca, si bien cuenta con un establecimiento propio, en su interior tiene un pabellón para reclusos que están a disposición de la Justicia Federal. Estos penales fueron construidos con dineros de la Nación. Salta tiene 11 unidades carcelarias y tres alcaidías, que albergan unos 3.000 reos.

El Poder Judicial informó que las comisarías de toda la provincia albergan alrededor de 700 personas privadas de su libertad, el doble de su capacidad, y en condiciones deplorables. También la Comisaría de la Mujer que se halla a la par de la seccional 2 (Buenos Aires al 400) está colmada. En Villa Urquiza se inaugurará en breve un pabellón en el que se alojarán unos 200 reclusos; el resto de la prisión alberga más de 800 presos. En ese presidio hay 60 reos que están bajo la órbita de la Justicia Federal.

Un juez dijo que Gendarmería y la Policía Federal no tienen dónde alojar a las personas que detienen; deben buscarles albergue en alguna comisaría. “Lo más grave del caso es que sabemos que no habrá una solución de un día para el otro. La construcción de un establecimiento de estas características durará años. Pero hay que buscar una solución cuanto antes, por lo menos, provisoria”, afirmó.

El ministro provincial de Gobierno, Justicia y Seguridad manifestó que desde hace bastante tiempo que vienen efectuando gestiones ante la Nación para contar con un edificio de esta naturaleza y que el Ejecutivo continúa trabajando para dar una solución a este complejo asunto. “Nuestra provincia es la más densamente poblada del norte y, además, en donde hay más presos por delitos de lesa humanidad. Sin embargo no tenemos respuestas de Nación”, sostuvo.

La falta de lugar y el hacinamiento de presos en calabozos en condiciones indignas data de hace varios años y se ha profundizado con el aumento del delito. La cárcel de Villa Urquiza ocupa 13 hectáreas necesita constantemente reparaciones; su construcción comenzó en 1925 y se inauguró en 1927. El edificio es insuficiente para albergar a todos los delincuentes.

Si las otras provincias del NOA cuentan con prisiones financiadas por la Nación, ¿por qué Tucumán, no, si tuvo un mismo gobierno durante 12 años en el poder que contó con el apoyo económico constante de la administración nacional? ¿Falta de gestión? ¿Desinterés? ¿Incompetencia para abordar con seriedad el área de seguridad? Pero no sólo urge un nuevo edificio, sino que es imprescindible reformular el sistema carcelario. Si los reos perfeccionan en la penitenciaría su capacidad delictiva, significa que el actual sistema no cumple con su cometido.

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