04 Abril 2017 Seguir en 
Los docentes y capacitadores del programa nacional de Coros y Orquestas juveniles, finalmente, acordaron con el Gobierno provincial un aumento y la continuidad de los contratos. Dicen que es mejor un mal arreglo que un buen pleito y eso es lo que aceptó el colectivo de docentes y trabajadores a fin de no perder la fuente laboral y sostener el trabajo social que vienen realizando desde 2009 en barrios vulnerables. Este año el aumento será del 19% (no se les otorgó una cláusula de reajuste como al resto de docentes) y un contrato por 12 meses (les habían ofrecido ocho meses). Con esto se cerró la incertidumbre desde mediados de febrero, cuando les informaron desde el ministerio que el programa no iba a continuar.
“Llamaron a los docentes a reintegrarse a mediados de febrero y nosotros nos presentamos, pero nos dijeron que no nos teníamos que presentar hasta marzo. Luego nos confirmaron que no iban a seguir contratándonos como lo venían haciendo”, comentó Javier Fiori, maestro de música y director de la orquesta de la escuela Rincón del Este.
Esto fue lo que los unió en la lucha no solo por su puesto de trabajo, sino para defender la tarea social que realizan. Actualmente hay nueve orquestas y 11 coros que funcionan en Tafí del Valle, Leales, Las Talitas, Tafí Viejo y San Miguel de Tucumán. Asisten unos 1.000 niños y adolescentes.
“Reciben en préstamo un instrumento musical. Es maravilloso porque aprenden lo que es la responsabilidad: cuidar ese instrumento y asitir a las clases de música”, comenta Fiori. De esta manera los chicos, de lunes a sábados, tienen una actividad extra a la escolar, que les permite aprender y superar otros inconvenientes.
“Esto a los chicos los empodera, los hace pertenecer a un grupo, superan problemas de autoestima, de Bullying. Además, les abre un camino hacia una posible salida laboral”, detalla Fiori sobre el rol social que cumple el programa. Hoy un capacitador que tiene un mínimo de ocho horas semanales está cobrando $2.500 (con el aumento se irá a $3.000).
En el país el programa cuenta con 139 orquestas y 159 coros en todo el país, y reúne cerca de 20.000 niños y jóvenes para quienes la música abrió una nueva dimensión social y pedagógica.
Durante los días de negociación y protesta, los educadores dieron clases los sábados en la plaza Independencia. “Los chicos tienen ganado el derecho a esas actividades - reflexiona el maestro- y hay una expectativa que ya se ha generado después de tanto tiempo”.
“Llamaron a los docentes a reintegrarse a mediados de febrero y nosotros nos presentamos, pero nos dijeron que no nos teníamos que presentar hasta marzo. Luego nos confirmaron que no iban a seguir contratándonos como lo venían haciendo”, comentó Javier Fiori, maestro de música y director de la orquesta de la escuela Rincón del Este.
Esto fue lo que los unió en la lucha no solo por su puesto de trabajo, sino para defender la tarea social que realizan. Actualmente hay nueve orquestas y 11 coros que funcionan en Tafí del Valle, Leales, Las Talitas, Tafí Viejo y San Miguel de Tucumán. Asisten unos 1.000 niños y adolescentes.
“Reciben en préstamo un instrumento musical. Es maravilloso porque aprenden lo que es la responsabilidad: cuidar ese instrumento y asitir a las clases de música”, comenta Fiori. De esta manera los chicos, de lunes a sábados, tienen una actividad extra a la escolar, que les permite aprender y superar otros inconvenientes.
“Esto a los chicos los empodera, los hace pertenecer a un grupo, superan problemas de autoestima, de Bullying. Además, les abre un camino hacia una posible salida laboral”, detalla Fiori sobre el rol social que cumple el programa. Hoy un capacitador que tiene un mínimo de ocho horas semanales está cobrando $2.500 (con el aumento se irá a $3.000).
En el país el programa cuenta con 139 orquestas y 159 coros en todo el país, y reúne cerca de 20.000 niños y jóvenes para quienes la música abrió una nueva dimensión social y pedagógica.
Durante los días de negociación y protesta, los educadores dieron clases los sábados en la plaza Independencia. “Los chicos tienen ganado el derecho a esas actividades - reflexiona el maestro- y hay una expectativa que ya se ha generado después de tanto tiempo”.







