AGOSTO DE 2015. Durante 10 días, los tucumanos manifestaron frenta a Casa de Gobierno contra el fraude. Esta imagen retrata la cuarta marcha. LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARÁOZ

POLÍTICA
#TUCUMANAZO2015
IRENE BENITO, INDALECIO SÁNCHEZ Y FERNANDO STANICH
(Ediciones del Bicentenario - Tucumán)
Con el tiempo, el aumentativo “azo” ha llegado a tener notoria difusión en el país: cordobazo, rosariazo, cacerolazo y hasta la convocatoria más modesta y anecdótica que se bautizó como tetazo. Ahora, se sumó el tucumanazo, elegido para calificar las elecciones concretadas en la provincia norteña el 23 de agosto de 2015, aludiéndose así al tal vez el más irregular comicio de la historia argentina, junto con sus consecuencias. Irene Benito, Indalecio Sánchez y Fernando Stanich incluyeron la palabra en el título de este libro, segunda investigación política llevada a cabo por los tres, luego de haber publicado A su salud, minuciosa biografía de Juan Luis Manzur, actual gobernador tucumano.
Son muchos los aspectos polémicos observados en jornadas electorales de aquí y de otras partes del mundo, aun las de naciones de arraigada trayectoria democrática. Pero lo ocurrido en Tucumán sobrepasó holgadamente varios o quizás todos los antecedentes: se quemaron o desaparecieron urnas; se compraron votos o se canjearon por bolsones de comida entre gente menesterosa; se adulteraron documentos; se apeló a la maniobra clásica de empadronar votantes muertos; se falsificaron las actas de datos finales y se confeccionaron otros con cifras “dibujadas”, y hasta desaparecieron o dejaron de funcionar, “misteriosamente”, monitores colocados para registrar los recuentos y movimientos de integrantes de mesas, en especial, sus jefes. De todo esto hablan los autores, en un análisis investigativo de puntilloso seguimiento de los hechos, priorizando las maniobras que, en el trasfondo, llevaban a cabo dos personajes clave del polémico sufragio: José Alperovich y el mencionado Manzur, con apoyo de las planas mayores del kirchnerismo y La Cámpora. La obra se completa con lo que siguió: las numerosas manifestaciones frente a la Casa de Gobierno provincial, repudiando la impúdica estrategia que el poder oficial había dispuesto para hacer sucumbir “como fuera” a la oposición, liderada por José Cano.
© LA GACETA

Willy G. Bouillon







