12 Abril 2004 Seguir en 
Después de la debacle económica que significó la salida de la convertibilidad, y que generó una fuerte alza de las tarifas, los tucumanos están volviendo a usar los aviones para viajar.
El gerente de la sucursal de Aerolíneas Argentinas, Ricardo Aybar, indicó que en marzo pasado, el flujo de pasajeros fue un 32% superior al del mismo mes de 2003, mientras que en febrero aumentó un 10% respecto de igual período del año pasado.
Desde Aeropuertos Argentina 2000, el gerente Marcos Silvetti también observó un mayor movimiento en el mercado aéreo. El directivo sostuvo que en marzo, con el inicio de la temporada alta, el tráfico de pasajeros del aeropuerto Benjamín Matienzo creció un 10% respecto de igual mes del año pasado y un 8% comparado con febrero. "Estamos observando una pequeña mejora en la cantidad de pasajeros -en su mayoría hombres de negocios- debido a que las condiciones económicas están mejorando", señaló. Se calcula que en el aeropuerto circulan unas 25.000 personas por mes.
Sustitución
La crisis económica que se desató a fines de 2001 llevó a muchos pasajeros a sustituir el avión por el ómnibus de larga distancia. Los ejecutivos fueron los que más sufrieron la desventaja tarifaria del transporte aéreo, ya que constituyen el grueso de los clientes de esas empresas. Así, este grupo de pasajeros se vio obligado a recurrir al servicio de los ómnibus de larga distancia.
Pero en los últimos meses la brecha de precios entre ambos transportes se fue achicando, especialmente para este segmento de clientes. Para el tramo tradicional de Tucumán-Buenos Aires, las tarifas aéreas oscilan entre $ 350 y $ 590 (ida y vuelta); mientras que el costo del boleto de empresas de larga distancia que brindan servicios para ejecutivos ronda entre $ 210 y $ 270. Sin embargo, la diferencia sigue siendo significativa para los pasajeros comunes, ya que para estos el boleto de los ómnibus desciende en torno de los $ 75 para cada tramo.
El gerente de sucursal de Southern Winds y Federales Líneas Aéreas, Gabriel Ogas, también se mostró optimista respecto de las proyecciones de crecimiento del sector. "Bajó la brecha de precios con el transporte terrestre porque el mercado aéreo se volvió más competitivo", subrayó. El ejecutivo aseguró que la reactivación también se observa por el lado de los viajes al exterior, principalmente Miami y Europa. Incluso, Aybar anticipó que a partir de junio próximo se retomarán los viajes de las quinceañeras a Miami, en vuelos especiales contratados por operadores de turismo.
El gerente de la sucursal de Aerolíneas Argentinas, Ricardo Aybar, indicó que en marzo pasado, el flujo de pasajeros fue un 32% superior al del mismo mes de 2003, mientras que en febrero aumentó un 10% respecto de igual período del año pasado.
Desde Aeropuertos Argentina 2000, el gerente Marcos Silvetti también observó un mayor movimiento en el mercado aéreo. El directivo sostuvo que en marzo, con el inicio de la temporada alta, el tráfico de pasajeros del aeropuerto Benjamín Matienzo creció un 10% respecto de igual mes del año pasado y un 8% comparado con febrero. "Estamos observando una pequeña mejora en la cantidad de pasajeros -en su mayoría hombres de negocios- debido a que las condiciones económicas están mejorando", señaló. Se calcula que en el aeropuerto circulan unas 25.000 personas por mes.
Sustitución
La crisis económica que se desató a fines de 2001 llevó a muchos pasajeros a sustituir el avión por el ómnibus de larga distancia. Los ejecutivos fueron los que más sufrieron la desventaja tarifaria del transporte aéreo, ya que constituyen el grueso de los clientes de esas empresas. Así, este grupo de pasajeros se vio obligado a recurrir al servicio de los ómnibus de larga distancia.
Pero en los últimos meses la brecha de precios entre ambos transportes se fue achicando, especialmente para este segmento de clientes. Para el tramo tradicional de Tucumán-Buenos Aires, las tarifas aéreas oscilan entre $ 350 y $ 590 (ida y vuelta); mientras que el costo del boleto de empresas de larga distancia que brindan servicios para ejecutivos ronda entre $ 210 y $ 270. Sin embargo, la diferencia sigue siendo significativa para los pasajeros comunes, ya que para estos el boleto de los ómnibus desciende en torno de los $ 75 para cada tramo.
El gerente de sucursal de Southern Winds y Federales Líneas Aéreas, Gabriel Ogas, también se mostró optimista respecto de las proyecciones de crecimiento del sector. "Bajó la brecha de precios con el transporte terrestre porque el mercado aéreo se volvió más competitivo", subrayó. El ejecutivo aseguró que la reactivación también se observa por el lado de los viajes al exterior, principalmente Miami y Europa. Incluso, Aybar anticipó que a partir de junio próximo se retomarán los viajes de las quinceañeras a Miami, en vuelos especiales contratados por operadores de turismo.







