En la provincia crece la posibilidad de que se siembre trigo este año

Las últimas precipitaciones recargaron los perfiles hídricos de los campos. De esta forma, mejoran las condiciones para encarar el cultivo de invierno.

10 Abril 2004
Hasta hace sólo un par de días, nadie se animaba a hablar de la campaña de trigo en Tucumán. Luego de la sequía que viene castigando desde el año pasado al sector granario de la provincia, los perfiles hídricos de los campos estaban demasiado secos como para planificar la siembra de este grano. Sin embargo, las últimas precipitaciones fueron abundantes y renovaron las expectativas.
"Las lluvias les vienen muy bien a los campos y es posible que ahora se piense en sembrar trigo. Pero todavía hay que levantar la soja", subrayó el consultor agropecuario Oscar Ricci.
Antes de las recientes precipitaciones, los campos con soja, que en la etapa invernal son utilizados para la siembra de trigo, estaban resecos tras dos años seguidos de sequía. La campaña triguera comenzaría durante los primeros días de mayo, en los campos donde se habían cultivado las sojas de ciclos cortos.
Habitualmente, el grano de invierno no otorga importantes dividendos a los productores, pero les permite hacer frente a los gastos de la próxima campaña de soja. "La clave es que la siembra de trigo no dañe el perfil hídrico que se necesitará en los suelos para la soja", remarcó Ricci.

Cautela
El jefe de la sección Granos de la Estación Experimental, Mario Devani, coincidió en que el nivel de agua en los suelos debe ser óptimo para encarar una siembra de trigo en Tucumán. "Hay que ser cautos, puesto que el último año fue muy seco y los efectos de este fenómeno fueron muy importantes", recalcó. El experto dejó en claro que semanas atrás comenzaron a secarse las socas de grupos largos, lo cual fue un indicador claro de la sequedad de los suelos. Ahora, con las recientes precipitaciones, podría haberse revertido el ciclo negativo del sector.
"En la soja, este año los primeros campos que colapsaron por la sequía fueron precisamente aquellos que habían contenido trigo anteriormente", resaltó Ricci.

El clima sigue provocando problemas al agro

Las recientes precipitaciones fueron más un problema que una solución para la soja. Las fuertes lluvias no sólo obligaron a que se suspenda la trilla de la oleaginosa sino que hubo daños en lotes que recibieron la fuerza de torrentes de agua.
"Las lluvias fueron impresionantes, con más de 100 milímetros registrados en algunas zonas", señaló el consultor agropecuario Oscar Ricci, en referencia a las precipitaciones producidas en la madrugada del ayer.
Reveló que en el sur de la provincia hubo marcas de hasta 60 milímetros, mientras que en la zona central y en el este cayeron unos 100 milímetros.
"Incluso, hubo casos aislados de hasta 120 milímetros", remarcó Ricci.

Negativas
Estas lluvias, que sirven para mejorar el estado de los suelos, son negativas para la soja, según consideró el experto. "A la caña esto le viene bien, pero para la soja ya llegó tarde", apuntó Ricci.
Comentó que en los últimos días se produjeron lluvias que aportaron unos 200 milímetros a los campos. "Toda esta lluvia tardía es pérdida, porque ya no aporta la humedad que necesitaba la soja", concluyó el especialista.

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