La energía solar es una salida

Invertirán $ 15 millones para abastecer a 5.000 familias tucumanas a las que hoy no alcanzan los tendidos eléctricos.

11 Abril 2004
Al llegar a Amaicha del Valle los visitantes se encuentran con un cartel que les da la bienvenida y que les informa que llegan al lugar con el mejor clima del mundo, porque hay sol asegurado 360 de los 365 días del año. A priori, estas condiciones, que se repiten en zonas aledañas, son ideales para montar módulos de captación de energía solar. Esto permitiría que gente, hoy excluidas de los sistemas de tendido eléctrico, puedan ver televisión o escuchar radio, conectar una computadora a Internet o instalar una bomba, con lo que alimentarían pequeños emprendimientos productivos. Con este objetivo, recientemente, el gobierno provincial anunció que invertirá $ 15 millones -el 70% será financiado por el Banco Mundial-, en el marco del Proyecto de Energía Renovable para Mercados Rurales Dispersos (Permer), del BM. La iniciativa prevé que hasta 2009 unas 5.000 familias tucumanas dispongan de esta alternativa.
Tucumán es la provincia del NOA que más demanda energía eléctrica: consume el 37% del total de la región, seguida por Salta, con el 18%. En esto mucho tiene que ver la urbanización de numerosos centros de población, y el aumento de las actividades ligadas a la industria y a la provisión de servicios. A partir de estos datos, muchos especialistas consideran que sería importante desarrollar fuentes de energía alternativa. "Hay que romper el eslogan impuesto por el capitalismo a ultranza, según el cual no se concibe un desarrollo creciente sin una provisión de energía eléctrica, también creciente. Felizmente, este concepto comienza a carcomerse en sus cimientos. En el período 1991-1999, el consumo de energía primaria de Alemania disminuyó un 3%, mientras que el Producto Bruto Interno (PBI) aumentó un 11%. Esto fue posible, principalmente, por la optimización de los procesos productores y por el uso de energías renovables", aseguró el biólogo Juan González.
La gran dificultad para la aplicación de estos sistemas es, por el momento, el costo que demanda la instalación (el proyecto del BM ya se está ejecutando en Jujuy y en Salta). Además, hay que importar el material para construir las células fotovoltaicas.

Menor contaminación
Otras de las ventajas de la energía solar es que contamina menos el ambiente. "El problema es que hay que cubrir grandes superficies, incluso hectáreas, con pantallas solares para captar una mayor cantidad de energía. Este proceso se da durante el día, inclusive los nublados. Entonces, hay que almacenar la energía en baterías y las que hoy conocemos son de plomo ácido; todas son hechas con sustancias contaminantes del medio ambiente. De todos modos, este sistema se podría combinar con el eólico para producir energía a partir del viento, sobre todo durante las noches", precisó el ingeniero y profesor de la UNT Raúl Pando.
Aunque reconocen las ventajas que estas alternativas tienen, los expertos advierten que, por el momento, no pueden mitigar la crisis que sufre el país en sus fuentes tradicionales de producción de energía (hidráulica y con gas natural). De todos modos, el Ministerio de Planificación, que encabeza Julio de Vido, anunció que promoverá el uso de las energías eólica, geotérmica (empleo de la energía calórica proveniente de la tierra) y nuclear, para reducir la alta dependencia del sistema de un recurso no renovable (el gas).

PUNTO DE VISTA
Un alivio para el medio ambiente

Por Juan A. Gonzalez, dr. en Ciencias Biológicas-Fund. Miguel Lillo
Existen en Tucumán zonas de fuerte insolación (los Valles Calchaquíes, concretamente en Amaicha del Valle y zonas aledañas) adonde el uso de energía solar sería altamente beneficioso pues se trata de un método no contaminante; es ideal para atender pequeñas poblaciones, sobre todo las dispersas, y crea una conciencia hacia el ambiente. Si bien la inversión inicial puede resultar cara, esto puede mitigarse con la ayuda de programas internacionales y con incentivos económicos nacionales y provinciales.
Tucumán puede ser un buen laboratorio para ensayar otras formas de obtención de energía; por ejemplo, mediante el aprovechamiento de la biomasa (restos vegetales), la geotérmica (uso de la energía calórica de la tierra, que naturalmente emana en el sudeste, en Graneros y en zonas aledañas a Santiago del Estero), y a partir del viento (eólica, en el este y en el oeste). La tecnología existe e incluso hay agencias internacionales de cooperación que pueden financiar estos proyectos. Sólo falta la decisión política. Un ejemplo interesante es la generación de metano, a partir de residuos sólidos urbanos, en Pacará Pintado. Este gas puede ser usado para producir energía y calor.
Hoy, el uso de las energías renovables no se generaliza por razones de costos. La participación de ellas en el balance mundial de energía primaria es del 6% y si se agrega el aprovechamiento de la biomasa en los países en desarrollo oscila entre el 10% y el 15%. Sin embargo, en los próximos 20 años crecerán por el agotamiento de los hridrocarburos, del gas y de otros combustibles. No se descarta un gran avance de las llamadas pilas de combustible y la aplicación del hidrógeno y de la fusión en frío.

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