11 Abril 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- No se observan riesgos en el corto y mediano plazo en la plaza cambiaria y el dólar podría cotizar en torno a los $ 2,9, pese a las caída que experimentó en la última semana. Esto es lo que vaticinaron el ex viceministro de Economía, Orlando Ferreres, y el experto de la consultora ExAnte, Santiago Gallichio.
La baja que se produjo en la cotización de la divisa norteamericana durante la semana pasada se debió a una combinación entre liquidación por parte de exportadores y falta de demanda, afirmaron los especialistas. El ex viceministro de Economía aseguró que la divisa fluctuará. "Ya bajó bastante en estos días, tuvimos pocos compradores esta semana; sólo el Banco Central hizo adquisiciones", aseveró.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que se concrete una suba en la cotización, Ferreres pronosticó que se mantendrá en niveles un poco más altos que los de ahora. "Acá influye bastante el que todavía no se regularizó el tema de los pagos a los bonistas y, por lo tanto, no hay que enviar tanto dinero al exterior", dijo.
Otra convertibilidad
Gallichio está convencido de que no hay riesgo de que el mercado cambiario sufra sobresaltos, ya que que la población prefiere tener pesos en el bolsillo por entender que se vive una convertibilidad de $ 2,80 o de $ 3 por dólar estadounidense.
La gente, según el experto, quiere manejarse en pesos, entre otras cosas, por sentir aversión al pago del impuesto al cheque. "Hay un mayor uso del dinero en efectivo en detrimento del proceso de bancarización", destacó.
"La apreciación del peso empezó a sentirse por la incertidumbre que generó el temor de que no se pagara al Fondo Monetario en la primera quincena de marzo. Se pagó y la tónica no cambió: la gente prefiere tener pesos en el bolsillo", concluyó Gallichio (DyN)
La baja que se produjo en la cotización de la divisa norteamericana durante la semana pasada se debió a una combinación entre liquidación por parte de exportadores y falta de demanda, afirmaron los especialistas. El ex viceministro de Economía aseguró que la divisa fluctuará. "Ya bajó bastante en estos días, tuvimos pocos compradores esta semana; sólo el Banco Central hizo adquisiciones", aseveró.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que se concrete una suba en la cotización, Ferreres pronosticó que se mantendrá en niveles un poco más altos que los de ahora. "Acá influye bastante el que todavía no se regularizó el tema de los pagos a los bonistas y, por lo tanto, no hay que enviar tanto dinero al exterior", dijo.
Otra convertibilidad
Gallichio está convencido de que no hay riesgo de que el mercado cambiario sufra sobresaltos, ya que que la población prefiere tener pesos en el bolsillo por entender que se vive una convertibilidad de $ 2,80 o de $ 3 por dólar estadounidense.
La gente, según el experto, quiere manejarse en pesos, entre otras cosas, por sentir aversión al pago del impuesto al cheque. "Hay un mayor uso del dinero en efectivo en detrimento del proceso de bancarización", destacó.
"La apreciación del peso empezó a sentirse por la incertidumbre que generó el temor de que no se pagara al Fondo Monetario en la primera quincena de marzo. Se pagó y la tónica no cambió: la gente prefiere tener pesos en el bolsillo", concluyó Gallichio (DyN)







